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diumenge, 25 de novembre del 2012

Calendarios agrícolas, menologia rustica

De época romana conocemos dos menologia rustica  o calendarios agrícolas datados en el siglo I d C.


  • el Menologium Rusticum Colotianum que es una ara cuadrada de mármol de 0'654 cm de alto y 0'410 de ancho que tiene inscritos tres meses en cada uno de sus lados. Su nombre se explica porque su dueño era el  humanista, filólogo, mecenas, etc... Angelo Colocci, quien lo tenía en el jardín de su casa  junto al campo de Marte donde fue hallado en el siglo XVI. Actualmente en el Museo de Nápoles.  C.I.L VI 2305.

  • y el Menologium Rusticum Vallense, se trata de bloque cuadrado de mármol que tiene solo inscritos tres lados y cada uno contiene cuatro meses. Su nombre se debe a que fue hallado en la casa de la familia Della Valle. Lo que le hace más llamativo es que en la parte superior había un reloj solar.  C.I.L VI  2306


Ambos son descritos por Theodor Mommsem en el C.I.L I², páginas 280 y 281. Comprobamos que se trata de textos casi idénticos que mantienen un mismo esquema. 

Bajo la representación del signo zodiacal correspondiente, leemos el nombre del mes, el número de los días, la indicación de las nonae septimanae o quintanae, el número de las horas del día y de la noche de las nonae, el signo en el que se encuentra el sol, el nombre de la divinidad que protege el mes, los trabajos agrícolas y las principales fiestas propias del mes.

Con estas imágenes de ambos entenderemos su semejante diseño

Visión íntegra del Menologium Colotianum
Visión íntegra del Menologium Vallense


Las diferencias entre ambos textos están en los datos numéricos de las horas del día y la noche en los meses de julio, agosto y octubre. Debemos tener en cuenta que junto a los numerales que marcan las horas del día y de la noche encontramos los signos que expresan las fracciones de hora. 

  • El símbolo Ξ, es un cuarto de hora, 15 minutos, quadrans. 
  • El símbolo 'S', es semis, media hora, 30 minutos.
  • La unión de los dos, señala la mitad más un cuarto, tres cuartos de hora o dodrans.
Podemos ver el texto completo de ambos menologia y sus traducciones en esta ventana. Enmarcado en azul el Menologium Colotianum, y en rojo el Vallense. He destacado en sus respectivos colores las diferencias entre ellos.





Este detalle en la exactitud de las horas nos hace ver que no sólo dividían la jornada de 24 horas en el día y la noche, ambos en 12 horas. Se consideraba que como en verano hay más tiempo de luz, las horas eran más largas y podían durar hasta 75 minutos, mientras que en invierno llegaban a ser de 45 minutos, pero que eran 12 horas. Sin embargo en los menologia rustica que acabamos de ver sólo se da esa división 12 +12 en los equinoccios y no el resto del año. Así pues...seguiremos investigando!



diumenge, 18 de setembre del 2011

Septiembre y Ludi Romani en el calendario de Fraga


La representación gráfica habitual para el mes de Septiembre es la vendimia, así lo vimos en el post September, en el que nos centramos en el Menologium Rusticum Colotianum y en el mosaico de El Djem, y también la hallamos en el mosaico del calendario de Saint Romain en Gal. Sin embargo en el mosaico de Villa Fortunatus de Fraga (siglo IV) la imagen central del mes es la de un caballo, mientras que la vendimia está representada por un pequeño recimo de uva en su anca.

Al igual que buscamos el significado de los elementos elegidos en este calendario de Fraga para el mes de december (ciervo, vela) vamos a examinar ahora los que simbolizan el de septiembre el caballo y el cardo-alcachofa. De éste último encontraréis abundante información en el blog De Re Coquinaria.

La simbología del caballo es clara, es un signo del status de la aristocracia, de su potestas y virtus. Pero sobre todo el caballo es esencial como elemento lúdico en las carreras del circo. Por eso aparece para representar el mes de septiembre, ya que no se centra en los trabajos agrícolas sino en las fiestas, en los ludi Romani.

Los ludi Romani, son los juegos más célebres del calendario durante la República. Se celebraban en honor de Júpiter Óptimo Máximo, remontándose su origen hasta Tarquinio Prisco quien según Tito Livio (Ab urbe condita 1, 35) realizó los primeros ludi Romani o magni, que consistieron en carreras de caballos y combates de púgiles, traídos de Etruria. Posteriormente (desde el 366 a.C., año en que se instituyó la edilidad curul) estas exhibiciones fueron anuales.

Al principio se celebraban (los juegos) en ocasiones de especial solemnidad; luego se convirtieron en anuales y fueron llamados indistintamente los «Romanos» o los «Grandes Juegos»

Duraban un día pero fueron aumentando sucesivamente hasta que en época de Augusto duraban ya dieciséis días (del 4 al 19 de septiembre). Sin embargo, en el siglo IV como vemos en el calendario de Philócalo sólo le dan cuatro días (del 12 al 15).

La fecha de los ludi el mes de septiembre se ha relacionado con el final de la estación guerrera. Esto se debe a que, durante los primeros tiempos de la República, era forzoso que los militares regresaran a sus hogares a finales del verano, ya que eran soldados-campesinos y debían recoger la cosecha en esta época.

En un principio los espectáculos consistían únicamente en ludi circenses con carreras de carros, de caballos y competiciones de tipo atlético. La introducción del teatro en el programa de los ludi incrementará la complejidad de los juegos (por ejemplo en 161 a. C. Terencio estrenó Phormio).

En la república los juegos anuales eran ofrecidos por magistrados: ediles y pretores. Los dos ediles curules se encargaban de organizar los ludi Romani, los Megalenses, los Ceriales y los Florales. Los dos ediles plebeyos estaban encargados de preparar los ludi Plebeii.

Según Tito Livio, el nacimiento de los ludi Romani, está relacionado con la creación de la edilidad curul, en el 366 a.C, pues éstos nacieron para festejar el final de una sedición civil, añadiéndose un día a los tres acostumbrados, pero como los ediles plebeyos no quisieron hacerse cargo, los jóvenes patricios propusieron organizarlos, a lo que accedió el Senado con la creación de la edilidad curul. Tito Livio, 6, 42.

El Senado decidió que este evento merecía ser conmemorado (y si alguna vez los dioses inmortales han merecido la gratitud de los hombres, fue entonces) con la celebración de los Grandes Juegos, y se añadió un cuarto día a los tres que hasta ahora se dedicaban. Los ediles plebeyos se negaron a supervisarlos, y por ello los jóvenes patricios, unánimemente, declararon que gustosamente permitirían ser nombrados ediles para honrar a los dioses inmortales. Se les agradeció por todos, y el Senado aprobó un decreto para que el dictador pudiera pedir al pueblo que eligiese dos ediles de entre los patricios y para que el Senado pudiera confirmar todas las elecciones de ese año.

Para el magistrado, los juegos revestían una gran importancia pues le permitían estar en contacto con el pueblo, reunido en las gradas del circo o del teatro y así ganar el fauor populi.

En un principio los ludi eran ceremonias religiosas que debían ser agradables a hombres y dioses. Para conseguir más éxito intentaban alargar la fiesta lo más posible sin perjudicar el aerarium, es decir a costa de la fortuna del editor que, en contrapartida, ganaba el fauor populi. Para aumentar los días de fiesta de manera legal existía una posibilidad: la instauratio, que era la repetición de aquellos días de fiesta en los que el ceremonial no se había desarrollado correctamente, o incluso, recomenzar los juegos enteros. Cualquier error, el más mínimo incluso provocado, era suficiente para recomenzar las representaciones De este modo, se prolongaba o doblaba la duración de la fiesta de una forma honesta y legal. En Tito Livio, podemos ver que las instauraciones llegaron a ser habituales, hasta el punto de que no había un año en que los juegos no se recomenzasen unas cuantas veces.

ludi Romani ter, plebeii septiens instaurati

En el imperio las instauraciones eran tan frecuentes que podían llegar a arruinar a los editores, de manera que algunos emperadores las limitaron por ley. Así, Claudio promulgó un edicto por el que los juegos, en caso de una segunda instauración, no podrían durar más de un día. (Dion Casio, Hist. Rom., LX, 6, 4-5).

Al final de República, se ve ya una secularización pues los juegos pierden su carácter religioso para los organizadores, que los organizan por interés político, y para el público que busca distracción, pero se mantiene la dedicación a una divinidad. Finalmente se convirtieron únicamente en una diversión solemne.

A partir de Augusto los juegos romanos cambian:

  • en su organización: desde el 22 a. C., recae en los pretores, Dion Casio, Hist. Rom., LIV, 2, 3-4,
  • en su financiación. Hay una sensible diferencia entre los Julio-Claudios y sus sucesores ya que mientras los primeros pagaban los juegos de su propio dinero (de Augusto a Nerón), los segundos lo hacían del erario público pre sentándolo como liberalidades del emperador.
  • y en su significado, ya que se vinculan estrechamente con el poder imperial. De modo que todos los juegos que se celebrarán siempre en nombre del emperador, aunque los organicen los magistrados. Siguen siendo la mejor ocasión para que el emperador se gane el favor del pueblo.

Además de los espectáculos se celebraban otras ceremonias de relevancia:

-el día 13 de septiembre, los idus, se celebraba el epulum Iovis y la ceremonia del clavo.

-el 14 era la equorum probatio. No se sabe exactamente qué era, pero presumiblemente se trata de desfile de los caballos que iban a participar en las carreras del circo.

-el 15 era el día más importante para los espectáculos del circo.

Los juegos del circo estaban precedidos de una procesión solemne, pompa circensis, que iba desde el Capitolio, a través del Foro y el Velabro hasta el Circo Máximo. Dionisio de Halicarnaso 7, 72 nos hace la descripción de la pompa:


Antes de empezar los juegos, las máximas autoridades conducían una procesión a los dioses desde el Capitolio hasta el Circo Máximo a través del Foro. Encabezaban la procesión, en primer lugar, los hijos de las autoridades, tanto los adolescentes como los que tenían edad de ir en ella, a caballo aquellos cuyos padres tenían fortuna de la clase de los caballeros, a pie los que debían servir en la infantería; los unos en escuadrones y centurias, los otros en divisiones y compañías como si marcharan a la escuela; y esto, para que resultara evidente a los extranjeros cuál era el vigor, el numero y la belleza de la población que iba a entrar en la edad viril.

Seguían a éstos unos aurigas que llevaban, unos, cuatro caballos uncidos; otros, dos, y otros, caballos sin uncir. Detrás de ellos marchaban los participantes en las competiciones, tanto en las de poca importancia como en las más solemnes, con todo el cuerpo desnudo, excepto los genitales, que iban cubiertos.(…) Seguían numerosos coros de danzarines, repartidos en tres grupos, el primero de hombres, el segundo de adolescentes y el último de niños, a los que acompañaban flautistas que tocaban con las antiguas flautas cortas, como se ha hecho hasta esta época, y citaristas que teñían liras elefantinas de siete cuerdas y las llamadas bárbita.

....

El atuendo de los danzarines consistía en túnicas púrpura ceñidas con cintos de bronce,espadas que colgaban de éstos y lanzas más cortas de lo normal; los hombres también llevaban cascos de bronce adornados con penachos aparatosos y con plumas. A la cabeza de cada grupo marchaba un hombre que indicabaa los demás las figuras de la danza, ejecutando él primero movimientos guerreros y enérgicos

....

Después de los grupos armados marchaban otros de sátiros interpretando la síkinnis griega. Estos que se asemejaban a silenos iban vestidos con túnicas de lana, que algunos llaman chortaioi, y con mantos de todo tipo de flores; por su parte, los que representaban a sátiros iban con cintos y pieles de macho cabrío y, sobre las cabezas, mechones de pelo en punta y otros aditamentos semejantes. Éstos iban haciendo burla e imitando las danzas serias, transformándolas en algo sumamente ridículo.

...

Después de estos grupos marchaban numerosos citaristas y muchos flautistas; y, tras ellos, los portadores de incensarios, en los que se quemaban perfumes e inciensoa lo largo de todo el recorrido, y los que transportaban los vasos hechos de plata y oro, tanto los sagrados como los del Estado. Al final de todo iban, llevadas sobre las espaldas de los hombres, las imágenes de los dioses, que presentaban figuras iguales a las realizadas entre los griegos, y con los mismos ropajes, símbolos y obsequios de los que cada uno, según la tradición, es artífice y dispensador para los hombres. Estas imágenes no sólo eran de Júpiter, Juno, Minerva, Neptuno y de los otros que los griegos cuentan entre los doce dioses, sino también de los más antiguos, de los que la tradición cuenta que nacieron los doce dioses, a saber, Saturno, Rea, Temis, Latona, las Parcas, Mnemósine y todos los demás de quienes hay templos y recintos sagrados entre los griegos; y también de los que la leyenda dice que nacieron más tarde, después de que Júpiter tomara el poder, es decir, Proserpina, Lucina, las Ninfas, las Musas, las Horas, las Gracias, Líber , y de aquellos semidioses cuyas almas, después de dejar sus cuerpos mortales, se dice que ascienden al cielo y obtienen los mismos honores que los dioses, como Hércules, Esculapio, los Dioscuros, Helena, Pan y muchísimos otros.

….

Terminada la procesión, los cónsules y los sacerdotes a quienes correspondía hacían inmediatamente un sacrificio de bueyes.

Con esta pompa circensis inauguramos el nuevo curso 2011-2012, iniciamos ahora nuestro recorrido en el Circo Máximo hasta la linea alba que marca el final del año escolar.

Esperamos gozar de vuestra compañía.

¡Feliz curso 2011-2012!


diumenge, 13 de desembre del 2009

El ciervo en diciembre (calendario romano de Fraga II)


Siguiendo el post anterior, vamos a centrarnos ahora en la imagen del ciervo en el mes de diciembre en el calendario de la Villa Fortunatus de Fraga y su simbología. Para conocer las características de este animal, os recomiendo de nuevo el blog De re coquinaria.

Debido a la renovación cíclica y estacional de las defensas del ciervo, éste pasó a ser el símbolo del renacimiento y la fecundidad que se quería lograr con el nuevo año y tenía un papel importante en las festividades de esta época.

Sabemos por las críticas de autores cristianos que en las Kalendas de enero eran habituales las siguientes prácticas:

  • strenae, regalos que la jerarquia eclesiástica no veía con buenos ojos pues consideraban que la caridad debía ser ejercida por los cristianos durante todo el año y no en una fecha concreta.
  • la adivinación, pues pensaban que el control del tiempo y del futuro estaba en las manos de Dios e intentar conocerlo era querer arrebatarle ese poder.
  • las mascaradas, ya que consideraban que al disfrazarse los hombres se eliminaba la distinción entre humanos y animales y se negaba el ideal de que el hombre ha sido creado a semejanza divina. Las máscaras más frecuentes eran las de vieja o ternera y ciervo, pues en algunos textos se lee vetula, en otros, vitula, y también cervulum facere .

El ciervo, portador de renacimiento y de fecundidad es también un animal psicopompo, conductor de las almas de los muertos. De ahí la presencia de cuernos de ciervo y amuletos de este material en forma de medallones colgantes o cosidos a la ropa encontrados en tumbas galo-romanas. La imagen de los medallones está tomada de esta página en la que se reconstruye una necrópolis galo-romana de Argentomagus.

En nuestro reciente viaje a Millau, antes Condatomagus, vimos un recipiente muy curioso. Se trata de dos pequeños frascos con forma de ciervo que se encontraron como ofrenda funeraria en sendas tumbas de niños. Aunque han sido considerados como biberones, sin embargo, comparto la opinión de Charo cree que es más verosímil su uso como ungüentario o recipiente para perfumes entregado como ofrenda al difunto y más aún si tenemos en cuenta el valor del ciervo como guía de las almas de los muertos.

Como consecuencia de su significado de renovación y renacimiento es interesante notar que el ciervo era muy usado en cosmética como ingrediente de cremas de belleza Ovidio nos aconseja este ungüento para dar tersura y brillantez al rostro:
Di, pues, de qué manera puede un rostro brillar resplandeciente de blancura, una vez que el sueño ha relajado los miembros delicados. A la cebada que los colonos de Libia enviaron en sus naves, quítale la paja y el cornezuelo, y pon a reblandecer igual medida de yeros en diez huevos (la cebada, ya limpia, debe pesar 2 libras): cuando todo esto haya secado el soplo del viento, haz que lo triture lentamente una burra bajo la áspera muela; y machaca cuernos de ciervo vivaz, aquellas partes que estén a punto de caérsele; todo esto en cantidad de una sexta parte de una libra. Y una vez que la mezcla se haya convertido en harina muy fina, enseguida ciérnela en un tamiz de malla tupida; añade doce bulbos de narciso sin la cascara y que tu diestra vigorosa los machaque en un mortero de mármol bien limpio; echa también dos onzas de goma con semilla toscana, añádele otras tantas nueve partes más de miel: cualquier mujer que se unte el rostro con tal cosmético, brillará con más lisura que su propio espejo.


Sin embargo, hay que tener en cuenta que el mosaico de Fortunatus es un mosaico cristiano (lo evidencia el crismón que divide el nombre) por lo que el símbolo del ciervo además de su valor inherente en el paganismo de renovación de energía vital, tenía otra lectura cristiana.

Imagen de la página románicoaragonescom

  • La identificación del ciervo con el alma cristiana y su deseo de unión con Dios parte del Salmo 42.1 de David
Como jadea la cierva tras las corrientes de agua,
así jadea mi alma en pos de tí, mi Dios
  • Además la imagen del ciervo es bautismal y eucarística, pues al hacer salir a las serpientes de su cueva vertiendo agua de su boca simbolizó la lucha de Cristo contra el demonio.
  • Identificación con el propio Jesucristo como se ve claramente en las conversiones de San Eustaquio o San Huberto, en las que un ciervo es perseguido por un cazador pagano, pero al encontrarse se manifiesta el carácter sagrado del animal que lleva un crucifijo resplandeciente entre los cuernos.


La visión de San Huberto por Jan Brueghel el Viejo con Rubens


Dadas las fechas en las que estamos y hablando de ciervos es inevitable acordarse de que el vehículo de Papá Noel es arrastrado por renos que pertenecen a un determinado tipo de cervidae. En su origen se trataba de San Nicolás de Bari que viajaba en barco de España hasta Holanda y que tenía un caballo blanco que fué sustitutido en el 1823 por nueve renos debido a un poema de Clement Clarke More llamado A visit from Saint Nicholas. Su aspecto actual se debe al dibujante alemán Thomas Nast, quien en 1863 diseñó este personaje para sus tiras navideñas en Harper's Weekly. Esta es la primera imagen publicada en enero de 1863.




diumenge, 6 de desembre del 2009

Diciembre en el calendario romano de Fraga I

Recientemente se ha abierto al público de nuevo la Villa Fortunatus en Fraga (siglo IV d. C.) en la que destaca un mosaico pavimental presidido por una inscripción musivaria con el nombre del dueño de la villa, Fortunatus, dividido por un crismón. El mosaico de Fortunatus está formado por doce (de los que se conservan diez) cuadrados ordenados simétricamente, seis a cada lado de un círculo central en los que se ilustra un calendario muy original ya que evoca los meses del año con la imagen de animales de cuatro patas, plantas, y objetos enmarcados en los cuadros.

En esta ocasión nos vamos a centrar en la imagen que el calendario de Fraga da para el mes de diciembre. Los tres elementos que ilustran este mes son un ara con una vela encendida, un olivo cargado de fruto y un ciervo corriendo.

Para entender la simbología de cada uno de ellos recurriremos a otros mosaicos en los que aparecen calendarios como es el caso del mosaico de El Djem, o el de Saint Romain en Gal y otros calendarios que nos dan alguna información esclarecedora siguiendo el trabajo sobre este mosaico de D. Fernández Galiano.

Así por ejemplo en el Menologium Rusticum Colotianum encontramos la clave para su interpretación pues están detalladas las actividades agrícolas propias del mes que eran la siembra de las habas, el abono de las viñas, la poda de los árboles, la recolección de olivas y la caza del venado, por lo que podemos entender la presencia del olivo y del ciervo y a su vez, nos habla de las fiestas más importantes de este periodo, las Saturnalia. Estas fiestas en la época que nos encontramos, en el s.IV d. C., mantenían su vitalidad y popularidad.

MENSIS
DECEMB[ER]
DIES XXXI
NON[AE] QUINT[ANAE]
DIES HOR[ARUM] VIIII

NOX HOR[ARUM] XV
SOL SAGITT[ARIO]
TUTEL[A]
VESTAE
HIEMIS IN
ITIU[M]
SIVE
TROPAE
CHIMERIN

VINEAS STERC[UNT]
FABA SERENTES
MATERIAS
DEICIENTES
OLIVA LEGENT
ITEM V
ENANT[UR]
SA
TURNALIA

Mes de diciembre. 31 días. Las Nonas el 5º día. El día de 9 horas, la noche de 15 horas. El sol en Sagitario. Bajo la protección de Vesta. Inicio del invierno o solsticio de invierno. Abonan las viñas. Siembran las habas. Podan los árboles. Cosecha de la aceituna e igualmente cazan (el venado). Las Saturnales.

Comencemos:

  • el ara con la vela encendida debe estar relacionado con las fiestas de las Saturnalia en las que era habitual, durante la república, regalar sigillaria (muñecos de terracota) sobre todo a los niños y cerei (velas) a los patronos por parte de las clases más humildes. Ambos regalos tienen una carga simbólica importante cuya explicación leemos en Daremberg et Saglio.

(cerei) eran especie de protesta contra las noches largas, una llamada al regreso del sol obscurecido por las brumas, en el periodo del solsticio de invierno.

(sigillaria), hay que relacionarlos con los oscilla y maniae, consagradas a la diosa Mania, la madre de los lares, en la fiesta de las Compitalia, para la conservación de los miembros de la familia son una de las formas de sacrificio simulado que, en lugar de victimas humanas, se ofrecían a los dioses dones pacíficos para suavizar su cólera y conseguir su benevolencia.


Os dejo los enlaces para saber más detalles de estas fiestas: Compitalia, y Feriae Sementivae y Paganalia.

Ya en época imperial estos regalos se fueron haciendo cada vez más lujosos y caros hasta el punto de que un tribuno de la plebe hizo votar una ley por la que solo estaba permitido regalar en las Saturnalia, cerei y sigillaria (Macrobio, Saturnalia).

Conocemos algunos de los regalos de estas fiestas pues Marcial escribió dos libros Xenia y Apophoreta en los que menciona perfumes, incienso, togas, utensilios, libros,...

Así pues las velas llegaron a ser un símbolo de esta festividad tal como podemos comprobar por su uso en otros calendarios ilustrados como en el de El Djem en el que vemos a tres esclavos con subligaculum pelearse por una antorcha (imagen de la izquierda) o en el calendario de Philocalus del año 354 d. C. en el que se ve a un esclavo de pie con una antorcha en la mano (imagen de la derecha).













-el ramo de olivo cargado de fruto hace referencia al principal trabajo agrícola de este mes, la recolección de la oliva por esta razón la oliva se convirtió en el símbolo propio del invierno en el mundo romano. Así lo podemos ver en otros calendarios musivarios como es el caso del de Saint Romain en Gal del siglo III d C. en el hay una detallada explicación del proceso del cultivo de la oliva:
Para conocer más detalles de este alimento básico en la antigüedad os recomiendo visitar el blog De Re Coquinaria.
La recogida a mano de las olivas: en el cuadro XXVII vemos un hombre vestido con túnica corta que está subido a una escalera apoyada en el olivo, que va echando las aceitunes que coge del árbol al cesto que contiene su compañero.



Este era el procedimiento recomendado por los agrónomos como Varrón en De re rustica, I, 55-73 frente al del vareo, porque con este se rompen las ramas jóvenes y los tallos.
El vareo aparece en este ánfora de cerámica de figuras negras del 520 a. C. que se conserva en el Museo del Louvre


La extracción del aceite: cuadro XXVIII, en esta escena se ve una nave con tejado a dos vertientes sobre columnas y frontón triangular, bajo la que se encuentran dos hombres desnudos, uno cogido a las sogas que caen de la parte superior, accionando la palanca de la prensa del aceite. El líquido sale por unos canales y se vierte en un depósito circular situado en el suelo (dolium).

La preparación de las ánforas olearias: cuadro XXIX, la escena muestra a dos personajes que se disponen a dar pez a las vasijas destinadas a contener aceite; en un segundo plano se ve un árbol sin hojas, alusión de que la acción tiene lugar en el mes de diciembre, y a la izquierda una columna rosa-granate coronada por un reloj de sol en los mismos tonos.

Está realizado de manera muy burda, en forma de triángulo de base convexa y carece de las ranuras correspondientes a las horas. Parece ser que el reloj no se ha puesto para indicar una hora, sino un momento del año, que podría ser el solsticio de invierno, el 21 de diciembre, convención análoga en el cuadro asociado al mes de junio en el calendario de Filocalus (354 d.C.) para indicar el solsticio de verano, lo que mostraría una vez más la estrecha correspondencia entre los menólogos romanos del siglo I, que sitúan la fabricación del aceite en diciembre, y el calendario francés de Saint Romain en Gal.


En un próximo post veremos la importancia simbólica del ciervo como manifestación de la renovación cíclica.

divendres, 25 d’abril del 2008

Falsa anécdota de Augusto y Agosto


Última tarde de LUDI SAGUNTINI tomando un café ante la perspectiva de recoger y desmontar los talleres, estamos divagando sobre descansar y viajar al Caribe (verdad, Juanvi?) y sale la pregunta....
¿febrero tuvo 30 días en el calendario romano?


Recordamos la anécdota leída e incluso repetida mil veces, según la cual al cambiar el nombre del mes Sextilis por Augustus, se le añadió un día más (pasó a 31 días), pues Augusto no podía ser menos que Julio César en cuyo honor se cambió el nombre al mes Quintilis, al que ya se le había añadido un día (llegando a ser 31 días). Estos dos días se habían tomado de Februarius, que pasó de 30 a 28 días. ¿Pero quién hizo tal afirmación?

Fue Juan de Sacrobosco quien en su obra De Anni Ratione de 1232, dijo que la duración de los meses del calendario republicano era alternativamente 30 y 29 días. Añade que más tarde Julio César sumó 11 días más, uno a cada mes excepto a febrero, que quedó con 29 días, menos en los años bisiestos que tenía 30 días. Y que posteriormente Augusto reformó la duración de los meses a partir de Sextilis, que pasó a llamarse Augustus y a tener los mismos días que Iulius (31 días), el resto de los meses continuaba con la alternancia 30(September, November)/31 (October, December).


Según SACROBOSCO s. XIII


Repú-

blica

Julio César


Augusto



-Añade 11 días, uno por mes, excepto a febrero, que tendrá uno más en los bisiestos

-altera la duración de los meses desde Sextilis

Martius

30

31

31

Aprilis

29

30

30

Maius

30

31

31

Iunius

29

30

30

Quintilis

30

31

31

Sextilis

29

30

31

September

30

31

30

October

29

30

31

November

30

31

30

December

29

30

31

Ianuarius

30

31

31

Februarius

29

29/30

28/29



Esta explicación tuvo éxito y ha llegado hasta nuestros días, pero hay pruebas que demuestran que es errónea, por ejemplo:



  • el calendario de Numa de Antium, en el que se ve la duración de los meses, que no coincide con lo anterior (sobre estas líneas)
  • y las fuentes clásicas, Censorino De Die Natali, XX y Macrobio Saturnalia I, XIII-XIV.



Siguiendo a Censorino (op. cit) vemos la evolución del calendario romano hasta Julio César cuando los meses llegan a tener la misma duración
que en la actualidad, pero por otras razones


Según CENSORINO De die natali XX


Rómulo

304 días

Numa

355 días

Julio César

45 aC

365 días

Meses


-Añade 51 días

-quita 1 día a los menses cavi

-Añade 10 días

-un día en años bisiestos

Martius

31



31



31


Aprilis

30


-1

29


+1

30


Maius

31



31



31


Iunius

30


-1

29


+1

30


Quintilis

31



31



31


Sextilis

30

-1

29


+2

31


September

30

-1

29


+1

30

October

31



31



31


November

30


-1

29


+1

30


December

30

-1

29


+2

31


Ianuarius

---------

29

29


+2

31


Februarius

---------

28

28



28 / 29

Mensis mercedonius


22/ 23 días cada dos años



------------------


Así pues, Febrero no tuvo nunca 30 días en el calendario romano, aunque sí en otros calendarios, como vimos en un post anterior, y ya podemos dejar de agradecer a Augusto que nos aumentara en un día las vacaciones de verano, puesto que la duración de nuestros meses se la debemos a Julio César

y ya se sabe al César lo que es del César!!


Valete!