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diumenge, 22 de gener del 2017

Material en latín para AETATES HOMINIS


Podemos trabajar aspectos de vida cotidiana en clase sin descuidar el apartado de lengua y sintaxis acercando a nuestros alumnos a las costumbres romanas a través de textos en latín sobre estos temas. Por ejemplo con el libro de Ugo Enrico Paoli, CICERONIS FILIUS que es puerilis narratio ad domesticos Romanorum mores illustrandos in usu scholarum redacta



De esta manera logramos combinar adecuadamente dos objetivos importantes en nuestras clases. El texto como pretexto, que decía mi profesora de latín del instituto.

Ugo Enrico Paoli, lo conocemos sobre todo por su obra Urbs, la vida en la Roma antigua, un clásico para conocer la vida cotidiana en la antigüedad.

La obra de Paoli se puede descargar desde a través de la página de Vivarium Novum en su apartado de recursos para la práctica en el aula donde encontramos otros muchos trabajos de gran interés.
En esta ocasión nos centramos en Ciceronis Filius ya que trabaja apartados conectados directametente con la temática de nuestro taller Aetates Hominis. 
En él en se tratan temas como los vestidos, la casa, las comidas, lo viajes, los muebles y útiles domésticos, enfermedad, etc..
La relación de temas relativos a la infancia, el matrimonio y la muerte y la página en la que se hallan es la siguiente:


  • Nacimiento, tollere infantem, primeros cuidados, imposición del nombre y dies lustricus.  Página 1  a la 3 
  • Nuptiaepreparacion boda, sponsaliadextrarum iunctio. Página 15 a la 18
  • Cena nuptialis, rapto, deductio, pompa, "Ubi tu Gaius, ego Gaia". Páginas 29 a 30
  • Juegos infantiles. Páginas 32 a 34
  • Escuela. Páginas 35 a 37
  • Muerte. Páginas 52 a la 57


 Esperamos que os sea útil

Salutem plurimam


diumenge, 3 de març del 2013

El color rojo protección frente al mal de ojo


Infans en Domus Baebia

Para los romanos el color rojo, vinculado a Marte dios de la guerra y la violencia, era el color de la sangre, del fuego y del sol incandescente por lo que simbolizaba la vida, la energía vital, y la pasión. Significaba poder y gloria y tenía un valor protector frente a los peligros y la magia negativa.
Vamos a ver su uso en dos ámbitos: la infancia y el mundo militar.

I. Desde la infancia este color acompañaba a los niños romanos de manera que los recién nacidos eran fajados con paños de color blanco (Historia Augusta, Vida de Clodio Albino)

 Filius mihi natus est VII. kal. Decembres, ita candidus statim toto corpore, ut linteamen, quo exceptus est, vinceret.
Mi hijo nació el día séptimo antes de las calendas de diciembre (25 de noviembre),  y todo su cuerpo ha adquirido rápidamente una blancura tal que supera a la del lienzo en que ha sido envuelto.


Estos paños blancos se sujetaban con cintas de color rojo para lograr la protección de los niños frente al mal de ojo y la envidia.

Leemos en la Historia Augusta, la  Vida de Clodio Albino, escrita por Julio Capitolino que esta era la costumbre habitual, aunque en su caso no ocurrió así y fueron de color púrpura lo que se interpreta como un presagio de su gran destino.


Accessit omen, quod, cum pueri eius familiae russulis fasciolis inligarentur, quod forte lotae atque udae essent russulae fasciolae, quas mater praegnas paraverat, purpurea matris [fascea] inligatus est fascea
Sobrevino otro presagio más: aunque era costumbre envolver a los niños de su familia en con pequeñas vendas de color rojo, a éste le cubrieron con una venda ancha de color púrpura, porque casualmente, estaban aún húmedas las vendas rojitas que había lavado y preparado su madre antes de dar a luz.


Esta costumbre se mantuvo con el inicio del Cristianismo pues vemos que San Juan Crisóstomo en sus Homilias a los Corintios XII, 7 del año 390, habla de ellas y de su inutilidad frente a la cruz de los cristianos:


" Qué tenemos que decir acerca de los amuletos y las hebras rojas y otros objetos que son sencillamente disparates; lo que realmente tienen que hacer es no poner a los niños nada que no sea la protección de la Sagrada Cruz".


E incluso hoy en día se mantiene esta superstición y es fácil ver a los niños pequeños con lazos rojos. La fotografía la he tomado en una farmacia en la que venden unos lazos rojos que son explícitamente para el mal de ojo...

En este mismo sentido hay actualmente en Grecia y otros países como Bulgaria, Albania o Rumanía una curiosa tradición por la que las madres hacen con hebras rojas y blancas unas pulseras, llamadas de Marte, Βραχιολακι του Μαρτη, que sus hijos llevarán en la muñeca desde el día 1 de marzo para quedar protegidos de la fuerza del sol de primavera.
En este vídeo vemos cómo se hacen estas pulseras




En Bulgaria, se celebra la Martenitsa el día 1 de marzo también en honor de Baba Marta, personaje mítico que anuncia el final del invierno y la llegada de la primavera. Se regalan unos muñecos de lana roja y blanca y se cuelgan en los árboles.




II. En el ámbito militar es muy frecuente este color. Rojas eran las túnicas y los escudos de los soldados, los vexilla, el paludamentum de los generales. También en la ceremonia del triunfo el general victorioso llevaba los signos externos del dios Júpiter. Llevaba túnica púrpura y toga picta, cetro de marfil rematado con el águila, corona de laurel, como símbolo de la victoria, acompañado por un esclavo que sostenía una corona de oro sobre su cabeza y le recordaba la fórmula (Tertuliano, Apologético 33).

Respice post te, hominem te esse memento 
Mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre

Y lo que más nos sorprende es que su rostro estaba pintado de minio, pues de este color se teñía la estatua capitolina de Júpiter los días festivos y con el que se ungían las piedras limítrofes y a la dea Dia, para dotarlas de mayor poder. Era una acción mágica relacionada con la salus publica.

Plinio en Naturalis historia XXXIII, nos menciona el uso del minio en este ámbito:

Escena del triunfo de César en  Roma



(111) También se encuentra en las minas de plata el minio, actualmente de gran estima, incluso antiguamente entre los Romanos, no sólo el más valorado de todos, sino incluso utilizado para fines sagrados. Verrio da relación de autores cuyo testimonio tiene crédito, y dicen que, en día de fiesta pintaban la cara con minio de la estatua de Júpiter  y los cuerpos de los ganadores.



(112) por haber triunfado de esta suerte Camilo, y por eso ya esta en los mismos motivos religiosos y todavía es utilizado para el color de los perfumes en la cena triunfal, y una de las primeras tareas de los censores es, encargar a un contratista para pintar la estatua de Júpiter de bermellón. No puedo explicar bien la razón de ese uso, pero es un hecho que el minio es buscado incluso por los etíopes, y que los hombres principales colorean todo su cuerpo, y que es el color que le dan a las estatuas de los dioses. 


Iniciamos el mes  de marzo, consagrado al Marte, confío en que nos sea favorable, pero por si acaso....¡no olvidéis el lazo rojo!

Salutem plurimam

diumenge, 3 de febrer del 2013

Registro de nacimientos en Roma

Familia romana de Alma-Tadema
Según  leemos en Dionisio de Halicarnaso (Antiquitates Romanae, IV, IXquien menciona los Annales de Lucio Cornelio Pisón, durante la Monarquía en tiempos de Servio Tulio existía ya cierto registro de la población de la ciudad de Roma.

Consistía en que  los habitantes pagaran una pequeña suma de dinero por cada niño recién nacido a Juno Lucina, por cada fallecido a Juno Libitina y por cada joven que llegaba a la edad viril a la diosa Iuventus, con la finalidad de conocer la estadística de la población. Sin embargo no quiere decir que hubiera un registro público de ello.

Posteriormente en la República las grandes familias romanas incluían en los Acta Diurna, resumen oficial de las noticias más importantes de cada jornada, los nacimientos, matrimonios o defunciones de sus familiares, uniendo la crónica social a temas judiciales y políticos. 
Encontramos noticia de ello en Juvenal, Sátira IX,

…te nazca un hijito o una hijita. Porque lo reconoces y presumes de que las notas de sociedad hayan pregonado las pruebas de tu hombría

Y también en Vida de Tiberio V donde Suetonio nos dice de su nacimiento:

Se ha creído, por conjeturas poco sólidas, que  Tiberio nació en Fondi,  porque allí vio la luz su abuela materna y porque en virtud de un senadoconsulto erigiese también allí una estatua a la Felicidad. Pero la mayoría de los autores y los más dignos de crédito afirman que nació en Roma, sobre el monte Palatino, el 16 de las calendas de diciembre, bajo el consulado de M. Emilio Lépido y de L. Munacio Planeo, después de la batalla de Filipos. Así está al menos consignado en los fastos y en las actas públicas. Sin embargo, no faltan escritores que le suponen nacido el año anterior, bajo el consulado de Hircio y de Pansa, y otros en el año siguiente, bajo el de Servilio Isáurico y de Antonio.


Certificado de nacimiento de Herennia Gemella
P. Mich. Inv. 766

Pero se debe a Augusto la creación del primer registro de nacimientos, con la intención de conceder la ciudadanía romana a los hijos legítimos. El proceso de registro quedó establecido por las  leyes Aelia Sentia del año 4 d C y la  Papia Poppaea  del 9 d.C. 

El registro debía realizarse 30 días a contar desde la fecha del nacimiento, en Roma ante el praefectus aerarii Saturni, cuando desapareció este cargo, ante el praefectus urbi, y en provincias en el registro público, tabularium publicum, de los gobernadores provinciales, praeses provinciae, y en Egipto ante el prefecto de Alejandría.


Las professiones eran conservadas en los archivos públicos, en el Kalendarium y después copiadas de forma resumida y publicadas en una Tabula Professionum que en Alejandría estaba fijada (proposita) en el foro de Augusto o en el Atrium Magnum, donde se encontraba el tribunal del prefecto de Egipto. 

Lo que nos ha llegado son las copias resumidas que se entregaban a los familiares (descriptum et recognitum ex tabula professionum quibus liberi nati sunt) en tablillas enceradas redactadas por escribas.

La professio natalis más antigua es del 23 de julio del año 62 d. C y menciona que se ha hecho según lo estipulado por las leyes  Aelia Sentia y Papia Poppaea. (Texto en latín en este enlace)


En la professio el padre del niño o su representante declaraban que era ciudadano romano siguiendo la fórmula civem Romanum esse profestus est, declaró que era ciudadano romano y seguidamente se inscribía en el album professionum, Se entregaba una copia de la inscripción que llevaba consigo el ciudadano o se depositaba en el archivo familiar. El documento habría sido originalmente dos tablillas de madera enceradas selladas por los sellos de los testigos, con el texto en el interior, de modo que pudiera ser leído sólo después de romper abrir los sellos exteriores. En el exterior de las tablillas de madera hay otra copia del mismo texto. 

La professio natalis era habitualmente realizada por el padre o por su representante, pero también podía ser hecha, en algún caso, por la madre o el abuelo, según vemos en Digesto 23.3.16 

Etiam matris professio filiorum recipitur: sed et avi recipienda est.


Marco Aurelio incluyó en la declaración del nacimiento a los hijos ilegítimos, ya que hasta entonces los padres sólo podían tener una testatio privada ante testigos redactada en tabulae ceratae para demostrar su nacimiento pues estaba prohibido el registro de los spurii.

quia lex Aelia Sentia et Papia || Poppaea spurios spuriasue | in albo profiteri uetat


Así conocemos una testatio privada, conservada en el P.Mich. inv. 4529Se trata de un díptico hallado en Karanis (Egipto) que nos dice que Sempronia Gemella  en Alejandría  en época de Antonino Pío (29 de abril de 145) y asistida por su tutor C. Iulius Saturninus hace una declaración del nacimiento de sus hijos. 

Exvoto
Así  declara ante siete testigos ciudadanos romanos que ha dado a luz a dos niños gemelos a los que han dado el nombre de M. Sempronius Sarapio y M. Sempronius Socratio y que ambos son de incerto patre, por lo que ha recurrido a las testationes  debido a la prohibición de la ley Aelia y Poppaea de inscribirlos en el registro  por su condición de spurii. (Texto en latín, griego e inglés en este enlace)

La finalidad del registro era saber con exactitud la fecha de nacimiento y el status del hijo, y servía para conocer la identidad, la filiación o la edad de una persona, aunque era un valor limitado puesto que no se comprobaba la veracidad de lo que afirmaba en la professio natalis.

Las consecuencias de la ciudadanía eran importantes ya que además de conceder los derechos como desempeñar cargos, pero también otorgaba el derecho de recibir un juicio justo, o  exención de formas de muerte vergonzosas como la cruz y protección frente a ejecución sumaria.


diumenge, 28 d’octubre del 2012

Magia de los nudos

El valor mágico de los nudos aparece ya en la Odisea cuando Ulises usa un nudo que le enseñó la maga Circe, Odisea VIII, 446 y ss

Apenas oyó estas palabras el paciente divinal Odiseo, encajó la tapa y le echó un complicado nudo que le enseñó a hacer la veneranda Circe.

Los nudos pueden en momentos concretos de la vida, como el nacimiento, infancia, matrimonio y muerte, tener efectos maléficos o benéficos 

En relación con el nacimiento, los nudos son impedimentos que atan a la madre y que impiden el parto ya que según los principios de la magia homeopática o imitativa, el obstáculo físico de un nudo en una cuerda o cordón supone un impedimento en el cuerpo de la madre.
Sobre esto Ovidio, Fasti III, 258, dice:

Si alguna se encuentra encinta, que levante sus plegarias después de soltarse el cabello, para que Juno Lucina le suelte también dulcemente el fruto de sus entrañas.


Para favorecer el parto nos dice Festo, s. v clavis,  que se entregaba a las mujeres que daban a luz una llave como símbolo de alumbramiento fácil. Y Plinio en Naturalis Historia, XXVIII, IX, da otra solución:

El parto puede acelerarse si el hombre del que ha concebido la mujer desata su cinto y después de haberlo atado alrededor de la cintura de la mujer, lo desata, añadiendo al mismo tiempo esta fórmula."Lo he atado y lo desataré", marchándose acto seguido.

En el mundo romano también está prohibido cruzar piernas o manos en los partos, las reuniones, oraciones y sacrificios (Naturalis Historia 18, 59)

Trono Ludovisi
El origen puede encontrarse en las Metamorfosis, IX, II de Ovidio que nos cuenta el nacimiento de Hércules

 "Cuando se aproximaba la hora del nacimiento de Hércules.....siete días y noches en los que estuve pasando una tortura...allí se sentaba la cruel Juno...Oyendo mis gemidos, con su rodilla derecha cruzada sobre su izquierda, y con sus dedos entrelazados; de esta forma prolongaba el nacimiento...e impedía mi liberación"

Tal como nos cuenta también Plinio Hist Nat, XXVIII, XVII, 59 y 60:


"59. Estar sentado con los dedos entrelazados en forma de peine a la cabecera de las embarazadas o de un enfermo cuando se le dan medicamentos es un maleficio, y dicen que esto se descubrió cuando Alcmena parió a Hércules, es peor si los dedos se colocan alrededor de una rodilla o de ambas; también es malo cruzar una pierna sobre la otra alternativamente. Por eso nuestros antepasados han prohibido que se adoptaran estas posturas en las asambleas de los generales o de los magistrados como obstructoras de todo tipo de decisión. 60. y han prohibido también participar en ceremonias o plegarias en esa postura." 

Por todo ello para celebrar ritos sagrados o hacer oraciones era preceptivo llevar cabello suelto y pies descalzos de modo que se evitaran los nudos y las constricciones.  No solo en el culto a Juno Lucina (Aulo Gelio, Noches Áticas, 4, 3, 39)

Que la concubina no toque el templo de Juno, si lo toca, que a Juno con los cabellos sueltos, sacrifique una cordera


Sino en todo asunto sagrado, tal como nos cuenta Servio Aen, 4, 518 

in sacris nihil solet esse religatum

Encontramos en los clásicos muchos ejemplos de esta costumbre:

Horacio Sat, 1.8.23: 


Yo he visto a Canidia, los pies desclazos y los cabellos sueltos, errar por estos lugares aullando.....

Ovidio Metamorfosis,  7, 182 (Medea y Esón)


Tres noches faltaban para que sus cuernos todos se unieran
y efectuaran su círculo: después de que llenísima fulgió 180
y con su sólida imagen las tierras miró la luna,
sale de los techos, de ropas desceñidas vestida,

desnuda de pie, desnudos sus cabellos por los hombros derramados,

y lleva errantes por los mudos silencios de la media noche

no acompañada sus pasos. 


Medea. Frederick Sandys

Sabemos por Aulo Gelio en Noches Áticas X, 15 que el flamen dialis no podía llevar ningún nudo, ni en su galerus, o vestido, ni siquiera un anillo (a no ser que estuviera abierto).
Ello nos indica el miedo a que el poderoso espíritu de Júpiter que estaba encarnado en él pudiera ser entorpecido o impedido en sus entradas y salidas por obstáculos como anillos y nudos.

Los nudos también pueden tener influencia benéfica y curar, bien al desatar el nudo que atraía el mal, se consigue aliviar el dolor, o bien el propio nudo tiene virtudes curativas. Vemos en Plinio, Naturalis Historia 30, 30 algún ejemplo

Para curar las fiebres se suele poner una oruga en un trozo e lino con un hilo pasado tres veces alrededor y atado con tres nudos, repitiendo en cada nudo la razón por la que el mago realiza esta operación


Otras veces los nudos pueden usarse por una hechicera para conseguir el amor. Así, la doncella con mal de amores en Virgilio, Églogas VIII, vv. 78-80  trata de atraerse a Dafnis mediante conjuros y anudando tres veces tres cordones de diferentes colores.

Ciño lo primero esta tu imagen con tres lienzos de tres colores, dándoles tres vueltas, y tres veces la llevo en torno de los altares; el número impar es grato al numen.
Traed de la ciudad a casa, conjuros míos, traed a Dafnis.
Ata, Amarilis, con tres nudos estos lienzos de tres colores; átalos pronto, Amarilis, y di: "Atando estoy los lazos de Venus."
Traed de la ciudad a casa, conjuros míos, traed a Dafnis.


Aunque en un principio pueda sorprendernos, es un hecho que la relación de los nudos con la magia no están muy alejados de nuestra vida diaria actual...pues cuando perdemos algo ¿quién no se ha acordado de hacer un nudo a San Cucufato y recitar la cantinela?


San Cucufato, San Cucufato.....






dilluns, 1 d’octubre del 2012

CORONAE LAETITIAE


En las fiestas públicas o privadas un elemento imprescindible eran las coronas y guirnaldas de flores y hojas tanto naturales como artificiales. Había tal variedad, según el diseño, la materia y la función, que fueron objeto de estudio en libros dedicados a ellas (Plinio, Historia Natural XXI) y generaron el desarrollo de industrias específicas como la de los tejedores y vendedores de coronas, los coronarii, y la de los jardineros que las cultivaban para ese fin.

Podían ser pactilis o plectilis, con flores y hojas entrelazas o sutilis, cosidas. De las coronae sutiles, con las flores cosidas entre sí, las más apreciadas eran las coronas de rosas, especialmente las llamadas mero folio, solo de pétalos. Para responder a la demanda de rosas los jardineros hacían cultivos especiales en invernaderos de manera que incluso fuera de temporada se podían encontrar rosas o bien se importaban de Egipto

Casa de los Vetii en Pompeya

Como presente desconocido, César, la tierra del Nilo, deseando agradarte, te había enviado rosas de invierno. Marcial, VI, 80






Además nos dice Plinio en Naturalis Historia XXI que imitaban las flores con finas láminas de hueso teñidas de colores o bien con pequeños trozos de seda, por lo que en cualquier estación del año podían adornar sus cabezas o viviendas con hermosas coronas.

Vamos a centrarnos en las que se usaban en celebraciones familiares, es decir, con motivo de los nacimientos y matrimonios, así como en los banquetes.

CORONA NATALITIA

Para anunciar a los demás el nacimiento de un nuevo miembro de la familia se colocaba en la puerta de la casa, una corona natalitia. Juvenal en Sátiras,

...foribus suspende coronas:85
iam pater es,...

Cuelga guirnaldas de tus puertas. Ya eres padre...

Siguiendo a Thomas Bartholin De puerperio veterum, cum notis eruditis Casparo filii, en Roma se elaboraban estas coronas de nacimiento con laurel, hiedra, apio y otras hierbas aromáticas. Además hay que destacar que en Atenas eran diferentes las coronas de niños y las de niñas, ya que según Hesiquio de Alejandría, en su Diccionario sub voce <στέφανον ἐκφέρειν> las de chicos eran de olivo y las de las niñas de lana

ἔθος ἦν, ὁπότε παιδίον ἄῤῥεν γένοιτο παρὰ Ἀττικοῖς, στέφανον ἐλαίας τιθέναι πρὸ τῶν θυρῶν· ἐπὶ δὲ τῶν θηλειῶν ἔρια διὰ τὴν ταλασίαν
Por eso la casa donde había nacido el niño se llamaba coronada: Puerperae domus coronata, dicta est.
Esta costumbre pervive en la actualidad en Italia la corona se llama fiocco de nascita en azul para los niños y en rosa para las niñas, en EEUU con el nombre de baby door badge.

Coronas de dos gemelos, niño y niña, en su casa de Venecia. Julio 2012


CORONA NUPTIALIS

En Roma, según Festo s. v. corolla, la esposa debía llevar una corona de flores y hierbas que ella había recogido personalmente pero como esta corona se sitúa bajo el velo (sub amiculo), no podemos verla en las imágenes que nos han llegado del matrimonio romano.

En efecto, en las representaciones de la dextrarum iunctio en presencia de la pronuba, se ve la mujer velada sin corona aparente y el marido no lleva nada en la cabeza.



También la puerta de la casa, las paredes y el lecho nupcial eran decorados con guirnaldas y flores, (Juvenal, Satirae VI)

ensarta una corona en las jambas y derrama por los umbrales espesa yedra


Para griegos y romanos la corona nupcial era un símbolo religioso y prueba de ello es que los primeros cristianos pensaban que no debían llevarlas en las bodas para no volver a cultos paganos Tertuliano, De corona militis, 13





CORONA CONVIVALIS

Por supuesto las coronas de flores abundaban en los banquetes griegos y romanos y no solo entre los invitados, sino también en los esclavos e incluso en recipientes, especialmente aquellos en los que se mezclaba el vino y el agua. Así Virgilio en Georgias II, 358  dice

los compañeros ponen la corona a la cratera...

Una misma persona podía llevar hasta tres coronas a la vez, pero lo habitual eran dos, en la cabeza y en el cuello, para  que los aromas llegaran más rápidamente. Como ejemplo de excesos Cicerón nos presenta a Verres en Verrinas II, 5, 11 con una corona en la cabeza, otra en el cuello y además se acercaba a la nariz una redecilla de lino llena de rosas.

Esta corona tipo collar se llamaba corona longa. La que se llevaba sobre la cabeza tenía la finalidad de evitar la embriaguez gracias a el efecto refrescante de los perfumes, (de rosas, violetas o hiedra) o bien, conseguir un dulce sueño para aquellos invitados que habían bebido demasiado (de azafrán o de flor de henna).




Escancia, Calisto, dos dobles medidas de Falerno, tú Alcimo, echa encima las nieves propias del verano; que mi cabello empapado con excesivo amomo se sature y mis sienes se fatiguen bajo el peso de entrelazadas rosas. El Mausoleo tan cercano nos ordena disfrutar de la vida, al enseñarnos que los dioses mismos pueden perecer.    Marcial, V  64

diumenge, 1 de juliol del 2012

Infancia en Grecia. Anfidromías


Niño con pelota
En la antigüedad griega (desde la época geométrica hasta la helenística) la vida en la ciudad se dividía entre la vida pública _que se caracterizaba por una enérgica religiosidad_ y la vida en común dentro de la familia y en el círculo de amigos y vecinos.

Tanto en el marco de la familia como en el de la vida pública, los niños aprendían desde muy temprano a considerar las fiestas y las ceremonias religiosas como una parte indisoluble de sus propias vidas y como un elemento característico del pueblo. Los niños asistían a todas las manifestaciones festivas que se celebraban en casa o públicamente. De esta forma crecen y se alimentan de un ideal religioso, de usos y costumbres, de actos culturales, de ceremonias y de la idea de filoxenia (H. Rühfel, Das Kind in der griechischen Kunst: von dem minoisch-mykenischer Zeitbis zum Hellenismus, Mayence, von Zabern, 1984)

La gran mortalidad, las consecuencias de las frecuentes guerras en la vida familiar de los antiguos griegos y los diferentes cambios políticos a lo largo de los siglos trajeron notables variaciones en la formación del ideal de educación y cuidado de los niños con el objeto de crear ciudadanos nobles y útiles. La visión era sustancialmente errónea respecto al futuro del niño y hasta el s. V los niños aparecen como pequeños adultos tanto en el arte como en las fuentes filológicas, mientras que gracias a los relatos de Platón, de Aristófanes (Lisístrata, 18-19) y de Aristóteles sobre el cuidado y la educación de los niños, se inició el descubrimiento de la infancia en la antigüedad, cuando el niño empieza a ser visto con sus propias características, con sus virtudes y sus debilidades. Evidentemente el niño no representaba un ideal social (por las muchas debilidades físicas e intelectuales que lo caracterizaban), su cuidado en el seno de la familia y el desarrollo de fuertes lazos afectivos eran importantes contribuciones a la seguridad tanto de la casa como de la ciudad, porque cada niño que nacía y sobrevivía era una parte de la sucesión y del futuro del pueblo (M. Golden, Children and Childhood in Classical Athens, 1993)

Imagen del gineceo
El término νήπιος (de pequeña edad) muestra la posición de la familia y de la sociedad frente a los niños: νήπιος es el que no comprende la lengua y la cultura de los adultos, mientras que el sustantivo παῖς tiene raíces indoeuropeas y significa pequeño o insignificante. Παῖς significa tanto niño como persona joven. Llaman παῖς al hijo propiamente del padre y τέκνον al propiamente de la madre. Los recién nacidos reciben el nombre de νεογνὰ βρέφη (niño recién nacido) y νεογνὰ τέκνα, mientras que la etapa de niño a adulto viene marcada por el sustantivo νεανίσκος (hombre joven) o μειράκιον (adolescente) (M. Golden, Children and Childhood in Classical Athens, 1993)

La antigüedad griega asociaba la infancia con el juego. Esto resulta evidente a nivel lingüístico en el sustantivo παῖς y otras palabras como: παῖγμα, παιγνία, παίγνιον (juego, juguete) o παιδιά (juego de niño; partida; deporte), que tienen sus raíces en el verbo παίζω (jugar) (M. Golden, Children and Childhood in Classical Athens, 1993)

Corona de olivo
Por lo general no hay términos específicos fijos para referirse a la infancia. Como ejemplo, en la Atenas de finales del s. IV a.C., ἔφηβος designa al hombre que ya ha hecho dos años de servicio militar, mientras que παῖδες designa a los jóvenes hasta los 17 o 18 años, es decir, antes de su inscripción en el Demos, cuando se convierten oficialmente en ciudadanos, y a las jóvenes antes de su matrimonio (M. Golden)

La más minuciosa colección de sustantivos que han entrelazado con la infancia en la antigüedad (para el género masculino) la hizo el Escoliasta de Aristófanes: βρέφος (bebé), παιδίον, παιδάριον (el niño ya camina y habla), παιδίσκος o παῖς (el niño que se encuentra en edad escolar), ἀντίπαις (el que empieza a ser más que un niño) o μελλέφηβος (quien está a punto de alcanzar la edad de la pubertad) o ἔφηβος o μειράκιον, μειράκις, νεανίσκος, νεανίας, etc. (M. Golden)

Otros términos que se pueden encontrar en las epopeyas o en otras obras de poesía son, p. ej., μικρός (en una comedia de Menandro) y μικκός (en una obra satírica de Esquilo), mientras que había también tópicos dialectales: κοραλίσκος (sinónimo de μειράκιον) en Creta, κοράσιον (pequeña, hijita) en Macedonia, etc. Platón y Aristóteles utilizaban frecuentemente los sustantivos παιδίον, παιδάριον (M. Golden). Hipócrates (en Filón, De Opificio Mundi, 36) divide la vida humana en 7 estadios, de los que los 4 primeros son: παιδίον de 0-7 años; παῖς de 7-14 años; μειράκιον de 14-21 años y νεανίσκος de 21-28 años. Aristóteles (Ret. II, 2-17), en cambio, la divide en 3 estadios, basándose en la aritmética, la astrología, en el número de las estaciones del año, etc. y hace una categorización general para que se pueda –conociendo los sentimientos y las acciones de las personas de las diferentes categorías de edades_ hablar públicamente ganando amigos y ejercer influencia en la opinión de muchas personas: en la juventud, en la madurez y en la vejez (M. Golden)

Niño con cisne
La vida social juega un papel central e importante en la vida de los hombres de la antigüedad y las diferencias entre dos tribus se hacían evidentes en la separación de sus obligaciones y cargos. Con esta concepción crecían los niños y, teniéndola  en cuenta, es posible que podamos comprender por qué inteligencias tan grandes como la de Platón y Aristóteles colocan a los niños al mismo nivel que los animales (el propio Platón colocó en el mismo grupo a los niños, a las mujeres, a los esclavos y a los animales; un grupo inferior socialmente al de los hombres, con la particularidad esencial de que es más proclive a los deseos, a las aflicciones y a los placeres, como por ejemplo a los dulces y a la música, y un ejemplo característico es que los bebés dejan de llorar con un trozo de miel) Esta es también la razón de que algunos verbos que se utilizaban en relación con los niños fueran sinónimos de acciones propias de los animales, como los verbos que indicaban el llanto infantil: βρυχάομαι (mugir) y βληχάομαι (balar) Los niños, las mujeres jóvenes y los ancianos, por tanto, comprenden mejor los deseos de los dioses en comparación con sus superiores socialmente hablando, como puso de manifiesto Sófocles en su obra Antígona (M. Golden)

Tanto Platón como Aristóteles refieren en sus obras Las Leyes (790e) y Política (IV, 15), respectivamente, las diferencias distintivas de la infancia y dan consejos prácticos para la instrucción y educación de los niños.
Platón hizo interesantes observaciones para el desarrollo de los niños y las necesidades de la infancia: aconsejó vendar a los niños desde el nacimiento hasta el segundo año de vida y que, hasta los tres años, se les diera a menudo el pecho. La etapa de los tres a los seis años se caracteriza por el juego con otros niños y por los juegos (o juguetes) que desarrollan la fantasía y la creatividad, como también por el comienzo de la adquisición de disciplina. También es interesante observar que Platón pone de manifiesto, por ejemplo, la delicadeza de la piel de los niños, que proviene de la mucha leche que beben, y que el hecho de ser inmaduros, inexpertos e inocentes los hace estar más cerca de los dioses y de los fenómenos de la naturaleza.

Imagen del gineceo

Aristóteles estudió a los niños con tanta atención que hizo una relación entre las características externas de la infancia y dio consejos para los diferentes períodos de edad, haciendo hincapié en que en la vida de un niño hay los siguientes períodos críticos: el 2º año de edad, el 5º, el 7º y el 14º. Algunos de sus consejos son: dar de beber a los niños, hasta los dos años, mucha leche y un poco de vino; ayudarlos en su ejercitación y educarlos duramente con el frío; desde los dos años hasta los cinco es bueno que se ejerciten en el juego, el cual, como también las historias que escuchen, conviene que sea controlado por instructores escolares (παιδονόμος), mientras que desde el séptimo año conviene por lo general protegerlos de las conversaciones e imágenes inconvenientes (Política, IV, 15) Algunas de sus observaciones fueron que, al principio, los niños no pueden en absoluto hablar y después llaman a cada hombre padre y a cada mujer madre hasta que aprenden a distinguir a sus padres y a hacer sus propios y característicos discursos; que el niño exhala un olor dulce hasta la efebía y de ahí en adelante su transpiración es salada y más intensa; que la voz infantil es más aguda que la de los mayores; que su manera de hablar seduce a los adultos y que las debilidades características de los niños pueden superarse, porque se encuentran en desarrollo. Por lo general, la infancia tiene tantas debilidades que nadie querría volver atrás; tiene una voluntad libre, pero no predisposición, y por eso los niños no pueden conocer las nociones de moral y del placer de la verdad; tiene una memoria corta y los muchachos son más excitables que los hombres, porque son biológicamente hablando más calientes y más húmedos (M. Golden)

Tanto Aristóteles como Platón creen que los niños tienen una mayor agitación interior que los adultos, no pueden mantener la calma por mucho tiempo y lloran con frecuencia; tienen un carácter inestable y son muy difíciles de domar; por lo general no pueden comprender ni razonar y, a menudo, dicen tonterías porque no tienen raciocinio.

Nacimiento. Relieve
El nacimiento de un niño era un acontecimiento que los miembros de la casa y de la ciudad afrontaban con gran temor, porque tanto la vida como la muerte acompañaban a la madre y al recién nacido. Los dolores y la sangre se relacionaban con la muerte; el nacimiento y la supervivencia de un niño comportaba responsabilidad para la familia y una garantía para el futuro de la misma y de la ciudad, mientras que la supervivencia de la parturienta comportaba la garantía del cuidado de los niños hasta los 7 años (a partir de esa edad pasaba a ser responsabilidad de la comunidad de hombres), y de las niñas hasta el momento de su matrimonio. La probable muerte de la madre o del niño en el parto convierte a todo el que haya estado en contacto con este fenómeno en impuro, por eso se protege la prosperidad, tanto de la casa como de la ciudad, así como también se protege de los malos espíritus y de los daimones a la futura madre, pintando todas las puertas con brea y disponiendo para ella un lugar caliente.

Cuando el recién nacido ha pasado con seguridad su primera prueba con peligro de muerte, es decir, vive y está sano (algunas formas de examen para constatar que el niño estaba sano eran: el baño del recién nacido con agua fría, con orina o, incluso, con vino), se identifica con su futuro papel en la vida de la ciudad para su bienestar y la continuación del mismo. Así, si el recién nacido era un niño sano, se colgaba en la puerta de la casa una corona de ramas de olivo; si era una niña, un lazo de hebras de lana. Estos objetos tenían una función protectora y un carácter apotropaico contra daimones y malos espíritus y jugarán un papel más tarde en su vida (las ramas de olivo se relacionan con las obligaciones o los cargos religiosos; la lana, con el telar que aguarda a la niña en el gineceo)

Desde el momento en que el nacimiento de un niño comporta una responsabilidad, no solo para la familia sino también para la propia ciudad, el acontecimiento adquiere un valor emotivo-sentimental, social y político. Es decir, el recién nacido constituye no solo un miembro de la casa, sino también de la ciudad, por esta razón, debe ser aceptado por el κύριος (cabeza de familia) y esta decisión tiene siempre relación con los poderes políticos, el sexo del niño (algunas veces se excluye a las niñas) y la importancia que tuviera el οἶκος (casa). La decisión debe tomarse siempre con la mirada puesta en la continuidad y en la buena fortuna de la casa y de la ciudad. En Atenas, el recién nacido era un ser social desde el principio porque era un miembro de la familia y ya, supuestamente, de una ciudad en la medida en que había nacido de ciudadanos, aunque no fuera un adulto que pudiera tomar decisiones y asumir responsabilidades (M. Golden)
 
Aceptación del padre
Con dos ceremonias, las Anfidromías y la Décima _ ἡ Δεκάτη _, se confirmaba la decisión del κύριος para la admisión oficial del niño en la familia. Con las Anfidromías, la familia _todos los miembros del οἶκος _ estaba obligada oficialmente a procurar la supervivencia de su hijo, a cuidar de su salud y de su bienestar. Con esta ceremonia, el niño pasaba automáticamente a formar parte de la comunidad _una cualidad que nunca podría perder_, dado que había sido aceptado por la casa cuyos miembros eran ciudadanos. Se celebraban de 5 a 10 días después del nacimiento como ritual purificador de la casa en que había tenido lugar el alumbramiento, como aceptación del niño en la familia y, frecuentemente, para darle un nombre. Este era el momento en que se colgaba de la puerta de la casa la corona de ramas de olivo o el lazo de hebras de lana, según el recién nacido fuera niño o niña., y se ofrecía a Ártemis la ropa que había utilizado la madre durante el parto. También se llevaba a cabo, además de la purificación de la casa, la de todos los que participan en la ceremonia mediante abluciones rituales y sacrificios; los parientes y amigos llevaban regalos _ amuletos para la protección del recién nacido y de la madre, alimentos, como pulpos, sepias y calamares, para contribuir al banquete, y vasos con imágenes de la vida de las madres y de los hijos en el gineceo. De esta manera, todos estaban dispuestos y sin contaminación para recibir al recién nacido y el padre podía, desnudo y llevando y levantando en alto al bebé, caminar alrededor del hogar de la casa (que es exactamente lo que significa la palabra anfidromía: caminar alrededor)

Imagen del gineceo
Las familias más ricas de Atenas y de las ciudades jonias celebraban la Δεκάτη, es decir, el décimo día después del nacimiento, en la que imponían oficialmente un nombre al niño. La Δεκάτη _ en comparación con las Anfidromías_ tenía un carácter más festivo: las mujeres danzaban y ofrecían sacrificios a los dioses, preparaban dulces especiales y podía tomar parte en esta ceremonia cualquier persona, aunque no perteneciera a la familia, que fuese invitada.

Los nombres que se daba a los niños podían ser compuestos: Ἡγησίστρατος (conductor del ejército); o relacionados con una característica del niño: Πύρρος (de cabellos rojos); o bien con un rasgo característico de su vida: Δίδυμος (gemelo); las niñas recibían el femenino de esos nombres: Ἡγησιστράτη, Πύρρα, Δίδυμα. Sin embargo, lo general era que los niños se llamaran con el patronímico: Ἡγησίστρατος, hijo de Ἡγησίας, del Demo de Κεφαλή; y raramente solo con el nombre de la madre, pues suponía casi un desprecio e implicaba obligatoriamente que el niño era huérfano de padre. No era, sin embargo, raro el uso del patronímico y del nombre de la madre juntos, mientras que, a finales del s. VI y en el último tercio del V, los niños recibían el nombre de sus padres, habitualmente aquellos que indicaban una característica suya. Un ejemplo se muestra en la estela funeraria de una niña sonriente que sostiene una muñeca con la inscripción: Melisto de Ctesícrates de Potamós (Μελίστω Κτησικράτος Ποταμίου, esto es, Melisto, hija de Ctesícrates del Demos de Potamós)

Estela de Melisto
El niño necesitaba, sin embargo, ser oficialmente aceptado también por la ciudad y esto se llevaba a cabo con su inscripción en las listas de la Fratría y con una ceremonia, las Apaturias, que duraba tres días y que, en Atenas y las ciudades jonias, se celebraba en otoño.

P.D. Queremos aprovechar este último post del curso para dos cosas:
1. Presentaros la nueva agenda para el curso MMXII-MMXIII, cuya novedad más visible es ser latina-griega, pero que tiene muchas más que os invitamos a descubrir en el enlace del margen, deseando siempre que os pueda ser útil;
2. despedir el blog hasta septiembre y desearos unas bien merecidas vacaciones.

FELIZ VERANO