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diumenge, 22 de gener del 2017

Material en latín para AETATES HOMINIS


Podemos trabajar aspectos de vida cotidiana en clase sin descuidar el apartado de lengua y sintaxis acercando a nuestros alumnos a las costumbres romanas a través de textos en latín sobre estos temas. Por ejemplo con el libro de Ugo Enrico Paoli, CICERONIS FILIUS que es puerilis narratio ad domesticos Romanorum mores illustrandos in usu scholarum redacta



De esta manera logramos combinar adecuadamente dos objetivos importantes en nuestras clases. El texto como pretexto, que decía mi profesora de latín del instituto.

Ugo Enrico Paoli, lo conocemos sobre todo por su obra Urbs, la vida en la Roma antigua, un clásico para conocer la vida cotidiana en la antigüedad.

La obra de Paoli se puede descargar desde a través de la página de Vivarium Novum en su apartado de recursos para la práctica en el aula donde encontramos otros muchos trabajos de gran interés.
En esta ocasión nos centramos en Ciceronis Filius ya que trabaja apartados conectados directametente con la temática de nuestro taller Aetates Hominis. 
En él en se tratan temas como los vestidos, la casa, las comidas, lo viajes, los muebles y útiles domésticos, enfermedad, etc..
La relación de temas relativos a la infancia, el matrimonio y la muerte y la página en la que se hallan es la siguiente:


  • Nacimiento, tollere infantem, primeros cuidados, imposición del nombre y dies lustricus.  Página 1  a la 3 
  • Nuptiaepreparacion boda, sponsaliadextrarum iunctio. Página 15 a la 18
  • Cena nuptialis, rapto, deductio, pompa, "Ubi tu Gaius, ego Gaia". Páginas 29 a 30
  • Juegos infantiles. Páginas 32 a 34
  • Escuela. Páginas 35 a 37
  • Muerte. Páginas 52 a la 57


 Esperamos que os sea útil

Salutem plurimam


diumenge, 9 de juny del 2013

Matralia, la fiesta de las tías

Ino alimenta a Dionisos. Casa della farnesina
El 11 de junio se celebraban las Matralia, fiesta reservada a las matronas, en honor de Mater Matuta. Ovidio (Fasti, VI, 475)

Acudid, buenas matronas-las Matralia son vuestra festividad-y ofrendad dorados pasteles a la diosa tebana.

La diosa Mater Matuta era la diosa de la Aurora que fue asimilada a la diosa griega Ino lo que permitió justificar algunos detalles rituales de la fiesta. Así pues ¿quién era Ino? en la mitología griega Ino, tras la muerte de su hermana Sémele, hizo de madre para Dionisos pero Hera la enloqueció hasta el punto que mató a su propio hijo Melicerte. Vuelta de su locura se arrojó al mar con el cadáver de su hijo y los dioses apiadándose los divinizaron:  Ovidio (Fasti, VI, 524 y ss)

Los griegos te llamarán Leucotea; nosotros, Matuta. Bajo la jurisdicción de tu hijo, estarán todos los puertos: nosotros lo llamaremos Portunus, mientras que en su lengua de origen será Palemón.

Conocemos los ritos básicos en esta enigmática ceremonia festiva:

 I. Las matronas hacían entrar en el templo a una esclava, cuyo acceso estaba prohibido normalmente y la golpeaban y abofeteban.
II. Después las matronas tomaban en sus brazos a los hijos de sus hermanas y los acunaban pidiendo a la diosa que los proteja.
III. Se entregaban a la diosa unos pasteles tostados y las matronas univirae podían coronar la estatua de la  diosa con flores.

Los argumentos que nos dan Ovidio (Fasti VI) y  Plutarco (Cuestiones romanas 16, y 17) sobre estos rituales son:

1. ¿Por qué no estaba permitida la entrada a las esclavas?
 Ovidio y Plutarco nos cuentan que no permite el acceso de esclavas porque la diosa las odia ya que su esposo Atamante le fue infiel con una esclava. Sin embargo no aclaran si es golpeada por el mismo motivo, el odio de la diosa, o por otra razón.

2. ¿Por qué son las tías las que ruegan por sus sobrinos y no las madres?. Para Ovidio la diosa no fue una madre feliz y de la misma manera que ella fue más beneficiosa para sus sobrinos, en la fiesta de Mater Matuta es más adecuado que otra mujer, no la madre, eleve las plegarias para protección de los niños.
Plutarco redunda en esta explicación y añade otra posibilidad más, desarrollar el afecto familiar.

¿Tal vez porque Ino amó entrañablemente a su hermana, la crianza de cuyo hijo corrió a su cargo, en tanto que fue desdichada respecto a sus propios retoños?
¿O se trata, además, de una laudable y buena, cuya finalidad es ahondar lo más posible el afecto entre los miembros de la familia?

3. ¿Por qué  se le entregaban pasteles tostados? Ovidio es quien nos da respuesta:
 Ino fue acogida por Carmenta que le ofreció comida, en concreto...

La sacerdotisa de Tegea con sus propias manos confeccionó a toda prisa unos pasteles que puso al punto en el fuego. Aún hoy en día esos pastelillos le resultan gratos a la diosa en las fiesta de las Matralia: una atención rústica le fue más agradable que cualquier otro refinamiento culinario.

 Estos pasteles se llamaban testuacia según nos informa Varrón De lingua Latina V, 106:

testuacium porque se cocía en un vaso de arcilla calentado, como aún hacen hoy en día las matronas en la fiesta de las Matralia

La interpretación de mito es complicada y ya en los autores clásicos encontramos apreciaciones distintas incluso sobre la naturaleza de la diosa:  
  • Para algunos autores antiguos Matuta era la diosa de la Aurora y relacionaban etimológicamente su nombre con el adjetivo matutinus. Así Prisciano dice matutinus a Matuta quae significat Auroram. De esta primera acepción se llega fácilmente a su atribución de protectora de los nacimientos gracias a la asociación de las ideas de luz y nacimiento.
  • Para otros la etimología es diferente y relacionan Matuta con el adjetivo manus "bueno", como el adjetivo maturus... Matuta sería la Buena Diosa que hace crecer a los niños. Por eso Festo justifica su nombre: Mater Matutam antiqui ob bonitatem appellabant. Desde este punto de vista Matuta llegaría a ser posteriormente diosa de la Aurora, pero no es un primera naturaleza.

G. Dumezil propone una interpretación que da respuesta a los misteriosos rituales de la fiesta de las Matralia pues éstos serían  una puesta en escena del mito de la Aurora según la mitología védica, en la que Ushás, diosa de la aurora cuida a su sobrino el Sol, hijo de la Noche para que pueda llegar a la madurez.

Si observamos la fiesta bajo esta nueva perspectiva tenemos que:
-las matronas golpean a las tinieblas, representadas por una esclava, ya que impiden la llegada del Sol
-después imitan el papel de la diosa que cuida del Sol, al acunar ellas a los hijos de sus hermanas. El objetivo es animar a la diosa a cumplir con su función ante la proximidad al solsticio de verano a partir del que los días comienzan a disminuir, igual que Angerona vigila su peligroso estrechamiento en el solsticio de invierno

 El rito invita a la diosa a llevar su protección hacia los niños que las matronas mimaban ante ella. De esta manera el papel de nodriza divina que tenía para su sobrino, era el que debía asumir hacia los sobrinos humanos de las celebrantes.

Hay una pervivencia en época imperial de la sustitución  la madre por la tía o la abuela materna en la ceremonia del dies lustricus que nos cuenta Persio en Sátiras II , 3138



Mira cómo una abuela o una tía materna llena de supersticiones levanta de su cuna a un niño y
con el dedo infame y saliva lustral empieza por purificarle la frente y los húmedos labios, pues es
experta en conjuros contra el aojamiento. Luego sacude al lactante con sus manos, y su voto
ferviente osa empujar la frágil esperanza hacia los latifundios de Licino y los grandes palacios de
Craso: «Que el rey y la reina le deseen como yerno, que las jóvenes se lo arrebaten, que allí donde
haya pisado nazcan rosas».
Las acciones apotropaicas y de protección de la tía recuerdan los ritos de las Matralia:

-La imposición de la saliva lustral contra el mal de ojo equivaldría al castigo físico que se impone a la esclava que simboliza las tinieblas,  a las que hay que eliminar pues ellas pueden impedir el nacimiento del Sol.

-Acunan al recién nacido y hacen ruegos a los dioses por su felicidad a igual que en las Matralia.

Esta pervivencia llega a nuestros días a través del bautismo en el que la madrina representa a la madre llevando al bebé en sus brazos en la imposición del agua bautismal purificadora y la realización de las plegarias durante la ceremonia.

Así pues, recordadlo...!el 11 de junio es el día de la fiesta de las tías y sobrinos!!

Salutem plurimam







dissabte, 13 d’abril del 2013

INFANTIA también estuvo en ANTIKARIA




In ludo. Maqueta Aetates Hominis: Infantia

El pasado fin de semana se celebraron en Antequera –antigua Antikaria- las IX Jornadas de Cultura Clásica.com. Un impresionante elenco de mentes y quehaceres prodigiosos, con los que tuvimos la suerte de coincidir y, a veces, departir, desfiló por el escenario del Teatro-Cine Torcal de la ciudad malagueña que, por otra parte, nos recibió con los brazos abiertos y nos proporcionó ese calor humano que sólo el pueblo andaluz ofrece con tanta pasión.

Las calles de una preciosa ciudad de palacetes, conventos y casas encaladas se llenaron de amantes y profesionales del mundo clásico llegados de casi todos los puntos del territorio nacional para embeberse del saber hacer de otros compañeros, de sus conocimientos, y compartir experiencias y darse cuenta, ay, que la famosa frase de Sócrates continua muy viva –hablo por mí, claro, pues, después de ver y escuchar, la sensación que me quedó es que ἓν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα

Taller Infantia en Antequera
No hay, sin embargo, frustración, sino más bien ganas de ponerse al día cuanto antes y arrancarse por latines y griegos hablados para dar los primeros pasos, y equivocarse, y rectificar y que, al fin, sea la perseverancia la que nos guíe. Como dice una buena y querida compañera y amiga: nos queda toda la vida. Este es uno de los efectos secundarios que provoca este tipo de jornadas: te emocionan, te hacen sentir vivo, te recargan.

Acabando las Jornadas
Me sentí afortunada por poder reencontrarme con amigos de los que la distancia te aleja sin querer, por compartir momentos entrañables, risas, nervios y preocupaciones -que de todo hubo- y agradezco a la organización que contara con nosotros. Para quienes estuvieron conmigo, compartiendo las venturas y desventuras de un infante en la Roma antigua, sólo tengo palabras de agradecimiento. Su atención, su interés, sus amables y benevolentes palabras me arroparon, me encontré a gusto y en familia.

Gracias a todos y hasta pronto, porque sé que nos volveremos a encontrar en las que serán, ya, las X Jornadas de este grupo de increíbles profesionales, y amigos queridos, de culturaclásica.com



εἰς αἰεί

diumenge, 27 de gener del 2013

Últimos segundos de vida


Museo de Nápoles
En las inscripciones funerarias aparece detallada la duración de la vida en años, meses, días, con la fórmula  vixit…annis, mensibus, diebus. En la imagen vemos la inscripción de Antonia Panaces 

A los Dioses Manes 
de Antonia Panaces, hija de Marco, 
que vivió apenas 9 años, 9 meses y 13 días.
Sus padres,  Marco Antonio Alypus 
y Papinia Zosime 
y hicieron (este monumento) 
para su muy buena y muy piadosa hija.

Dis Manibus / Antoniae M(arci) f(iliae) / Panaces vix(it) ann(is) IX / mens(ibus) XI dieb(us) XIII / filiae optimae et / piissimae / M(arcus) Antonius Pal(atina) Alypus / et Papinia Zosime / fecerunt


El  objetivo no  es solamente expresar con exactitud su edad, sino resaltar la extrema brevedad de su vida aumentado la tragedia de su muerte el que haya sido tan prematura. Por esta razón vemos también un esqueleto en la parte inferior que recuerda aún más la idea de tempus fugit.

Pero en ocasiones se establecen unidades de tiempo aún inferiores y nos hablan de noches, horas, medias horas, uncia, scrupulus  scripulum, sicilicus,... es decir expresan los últimos minutos o segundos de vida.

La medida del espacio, del peso y el cálculo del tiempo parecen mantener una estrecha relación conceptual al seguir un mismo sistema duodecimal. Beda en su De temporum ratione IV nos detalla las diferentes unidades de tiempo

Sive igitur horam unam, sive diem integrum, sive mensem, sive annum, sive certe aliud aliquod maius minusve temporis spatium in duodecim partire vis, ipsa duodecima pars uncia est: (1/12 = uncia); reliquas undecim, deuncem appellant (11/12 = deunx).  Si in sex partiris, sexta pars sextans: (2/12 = sextans ) quinque reliquae, dextans (10/12 = dextans), vel (ut alii) distas vocanturSi in quatuor, quarta pars, quadrantis nomen obtinet (3/12 = quadrans): residuae tres, dodrantis nomen accipiunt. (9/12 = dodrans). Porro si per tria quid dividere cupis, tertiam partem trientem (4/12 = triens), duas residuas bissem nuncupabis (8/12 = bes); Si per duo, dimidium semis appellatur
(6/12 = semis)

Veamos algunas de estas excepcionales fracciones de tiempo que evidencian una gran carga emotiva y que llevan al lector a empatizar con el sentimiento de los que han perdido a un ser querido.

NOCHE: Se trata de la triste inscripción funeraria de una recién casada que sólo convivió con su esposo cinco días y cuatro noches. 
D(is) M(anibus) | Cl(audiae) Neptunali | coniugi quae | vixit mecum | diebus V nocti|bus IIII P(ublius) Octa|vius Iustus mari|tus  fecit.  CIL 06, 15514 

Consagrado a los dioses Manes, para mi esposa Claudia Neptunal que vivió conmigo 5 días y 4 noches. Publio Ocatio Justo, su esposo, hizo (este monumento)

Antiquities Museum
SEMIS: Lo más habitual es encontrar la expresión semis, media hora. Puede aparecer en forma abreviada como S o el símbolo S. Recuerdan el tiempo vivido por el difunto especificando también la última media hora. Por ejemplo en el epitafio de Abucio Silvano que vivió 3 años, 6 meses, 29 días, 6 horas y media.

Abuccius / Silvanus / vix(it) ann(os) III mens(es) VI / d(ies) XXIX h(oras) VI s(emissem).

UNCIA: Lo leemos en el epitafio de un niño cuya vida se detalla hasta en minutos, ya que una uncia es la doceava parte de una hora (1/12 = uncia), equivale a unos cinco minutos actuales.
D(is) M(anibus) | C(aio) Avilio | Profuturo | filio | dulcissimo | qui vixit | annis VI | men(sibus) VIIII | (H)oris VII unc(ia) I . CIL 11, 07325 

(Consagrado) a los Dioses Manes, para Gayo Avilio Profuturo, hijo dulcísimo, que vivió 6 años, 9 meses, 7 horas y 1 uncia (cinco minutos).

SCRUPULI o SCRIPULA: Aún podemos encontrar unidades menores de tiempo los  scrupuli o  scripula , que equivalen a la vigesimocuarta parte de una uncia ( 1/24= scripulum),  es decir, unos 12’5 segundos. Una hora estaría formada por 288 scrupuli.

Los vemos en dos inscripciones funerarias:
Bene merenti in pace / Silvanae quae hic dormit / vixit ann(os) XXI men(es) III / hor(as) IV scrupulos VI / depos(ita) IX Kal(endas) Iulias [...] / qui [...] in [...]. CIL 11, 01513

Habla de Silvana que vivió exactamente 21 años, 3 meses, 4 horas y 6 scripulos (75 segundos).
La otra es la de un niño llamado Ariso, nacido en la hora sexta, que vivió solamente nueve scripula (1 minuto y 52 segundos)

    Arisus i(n) pace | natus (h)ora sexta | (v)ixit SS(cripula) VIIII 

MINUTA. Sin embargo, hay que destacar que conocemos otros sistemas de medidas en los que las subdivisiones de la hora que no se basan en el sistema duodecimal. Así en Metrologicorum  scriptorum reliquiae aparece un texto de San Isidoro de Sevilla en el que dice

 hora constat ex V punctis, X minutis, XV partibus, XL momentis, LX ostentis

Muy semejante a lo que encontramos también en  De temporum ratione III de Beda donde explica que una hora tiene 4 puncti, 10 minuta, 15 partes y 40 momenta.

Musei Capitolini
Recipit autem hora IV punctos, X minuta, XV partes, XL momenta, et in quibusdam lunae computis V punctos.

Epigráficamente solo se ha hallado una inscripción en la que se hace mención la palabra minuta. Se trata de la dedicada por los padres de Plautia Heuresis  que hicieron un monumento funerario para su hija filia piissima que vivió 5 años, 9 ó 10 meses, 8 días, 3 horas y 30 minutos.

Se considera que un minutum serían unos 6 minutos actuales ya que una hora consta de X minuta.

Dis Manibus / Plautiae Heuresi P(ublius) Plautius / Fortis et Plautia Cae[…]ia / parentes filiae piissimae / fecerunt vix(it) an(nis) V men(sibus) / […]X dieb(us) VIII hor(is) III min(utiis) V / in fr(onte) p(edes) II plus minus in ag(ro) p(edes) III.   CIL 06, 36122



También ahora podemos ver algunos epitafios curiosos en los que se detalla la brevísima duración de la vida (tomado de esta página)



La nena Dolors Ginesta va viure set minuts. Que trobi tan curta l'eternitat.


La niña Dolores Ginesta vivió siete minutos. Que halle así de corta la eternidad.




dilluns, 1 d’octubre del 2012

CORONAE LAETITIAE


En las fiestas públicas o privadas un elemento imprescindible eran las coronas y guirnaldas de flores y hojas tanto naturales como artificiales. Había tal variedad, según el diseño, la materia y la función, que fueron objeto de estudio en libros dedicados a ellas (Plinio, Historia Natural XXI) y generaron el desarrollo de industrias específicas como la de los tejedores y vendedores de coronas, los coronarii, y la de los jardineros que las cultivaban para ese fin.

Podían ser pactilis o plectilis, con flores y hojas entrelazas o sutilis, cosidas. De las coronae sutiles, con las flores cosidas entre sí, las más apreciadas eran las coronas de rosas, especialmente las llamadas mero folio, solo de pétalos. Para responder a la demanda de rosas los jardineros hacían cultivos especiales en invernaderos de manera que incluso fuera de temporada se podían encontrar rosas o bien se importaban de Egipto

Casa de los Vetii en Pompeya

Como presente desconocido, César, la tierra del Nilo, deseando agradarte, te había enviado rosas de invierno. Marcial, VI, 80






Además nos dice Plinio en Naturalis Historia XXI que imitaban las flores con finas láminas de hueso teñidas de colores o bien con pequeños trozos de seda, por lo que en cualquier estación del año podían adornar sus cabezas o viviendas con hermosas coronas.

Vamos a centrarnos en las que se usaban en celebraciones familiares, es decir, con motivo de los nacimientos y matrimonios, así como en los banquetes.

CORONA NATALITIA

Para anunciar a los demás el nacimiento de un nuevo miembro de la familia se colocaba en la puerta de la casa, una corona natalitia. Juvenal en Sátiras,

...foribus suspende coronas:85
iam pater es,...

Cuelga guirnaldas de tus puertas. Ya eres padre...

Siguiendo a Thomas Bartholin De puerperio veterum, cum notis eruditis Casparo filii, en Roma se elaboraban estas coronas de nacimiento con laurel, hiedra, apio y otras hierbas aromáticas. Además hay que destacar que en Atenas eran diferentes las coronas de niños y las de niñas, ya que según Hesiquio de Alejandría, en su Diccionario sub voce <στέφανον ἐκφέρειν> las de chicos eran de olivo y las de las niñas de lana

ἔθος ἦν, ὁπότε παιδίον ἄῤῥεν γένοιτο παρὰ Ἀττικοῖς, στέφανον ἐλαίας τιθέναι πρὸ τῶν θυρῶν· ἐπὶ δὲ τῶν θηλειῶν ἔρια διὰ τὴν ταλασίαν
Por eso la casa donde había nacido el niño se llamaba coronada: Puerperae domus coronata, dicta est.
Esta costumbre pervive en la actualidad en Italia la corona se llama fiocco de nascita en azul para los niños y en rosa para las niñas, en EEUU con el nombre de baby door badge.

Coronas de dos gemelos, niño y niña, en su casa de Venecia. Julio 2012


CORONA NUPTIALIS

En Roma, según Festo s. v. corolla, la esposa debía llevar una corona de flores y hierbas que ella había recogido personalmente pero como esta corona se sitúa bajo el velo (sub amiculo), no podemos verla en las imágenes que nos han llegado del matrimonio romano.

En efecto, en las representaciones de la dextrarum iunctio en presencia de la pronuba, se ve la mujer velada sin corona aparente y el marido no lleva nada en la cabeza.



También la puerta de la casa, las paredes y el lecho nupcial eran decorados con guirnaldas y flores, (Juvenal, Satirae VI)

ensarta una corona en las jambas y derrama por los umbrales espesa yedra


Para griegos y romanos la corona nupcial era un símbolo religioso y prueba de ello es que los primeros cristianos pensaban que no debían llevarlas en las bodas para no volver a cultos paganos Tertuliano, De corona militis, 13





CORONA CONVIVALIS

Por supuesto las coronas de flores abundaban en los banquetes griegos y romanos y no solo entre los invitados, sino también en los esclavos e incluso en recipientes, especialmente aquellos en los que se mezclaba el vino y el agua. Así Virgilio en Georgias II, 358  dice

los compañeros ponen la corona a la cratera...

Una misma persona podía llevar hasta tres coronas a la vez, pero lo habitual eran dos, en la cabeza y en el cuello, para  que los aromas llegaran más rápidamente. Como ejemplo de excesos Cicerón nos presenta a Verres en Verrinas II, 5, 11 con una corona en la cabeza, otra en el cuello y además se acercaba a la nariz una redecilla de lino llena de rosas.

Esta corona tipo collar se llamaba corona longa. La que se llevaba sobre la cabeza tenía la finalidad de evitar la embriaguez gracias a el efecto refrescante de los perfumes, (de rosas, violetas o hiedra) o bien, conseguir un dulce sueño para aquellos invitados que habían bebido demasiado (de azafrán o de flor de henna).




Escancia, Calisto, dos dobles medidas de Falerno, tú Alcimo, echa encima las nieves propias del verano; que mi cabello empapado con excesivo amomo se sature y mis sienes se fatiguen bajo el peso de entrelazadas rosas. El Mausoleo tan cercano nos ordena disfrutar de la vida, al enseñarnos que los dioses mismos pueden perecer.    Marcial, V  64

diumenge, 10 de juny del 2012

Sponsalia o la petición de mano


El discurso. Alma -Tadema
Junio, el mes de Juno, era tradicionalmente el más propicio para celebrar un matrimonio, sobre todo en la segunda mitad después de las Vestalia. Pero antes de la boda eran preceptivos los esponsales sponsalia.


Hoy entendemos esponsales como la boda en sí, sin embargo estrictamente eran según Florentino Digesta Iustiniani 23.1.1.pr.1 sunt mentio et repromissio nuptiarum futurarum, es decir, mención y promesa de futuras nupcias.

Etimológicamente sponsalia procede del verbo spondeo, “prometer solemnemente”, que era el usado en los negocios privados para contraer una obligación y también en el contrato verbal llamado stipulatio.

En realidad se establecían dos estipulaciones, es decir, dos contratos verbales entre el pater familias de la novia y el futuro marido, en las que el padre se comprometía a entregar a su hija, y el futuro marido a acogerla con fines matrimoniales.

La fórmula sería así, según el caso:

Spondes filiam tuam uxorem filio meo? prometes a tu hija como esposa para mi hijo?
Spondeo! prometo
O bien 
Spondes filiam tuam uxorem mihi? prometes a tu hija como esposa para mí?
Spondeo! prometo


Conocemos la forma en la que se realizaban los esponsales a través de Aulo Gellio Noctes Atticae, 4,4,1 quien recuerda una obra de Servio Sulpicio titulada De dotibus

Servio Sulpicio en el libro que tituló "Sobre las dotes" dice que en aquella parte de Italia que se conoce como el Lacio los esponsales solían celebrarse siguiendo este ritual y regla jurídica: “Quien iba a casarse- dice- recibía garantías de la familia de la novia que la entregaría en matrimonio. A su vez, el que iba a casarse también formulaba su compromiso. Este contrato de estipulaciones (stipulatio) y promesas solemnes recibía el nombre de esponsales (sponsalia). Entonces, la que había sido prometida recibía el nombre de “prometida” sponsa, y quien habia prometido casarse “prometido” sponsus.

Libación. Kílix ático. 480 a. C. Museo del Louvre
Según Festo XVII, siguiendo a Verrio Flaco, los sponsalia tenían un carácter marcadamente religioso ya que hace derivar la palabra de spondai,  libaciones a los dioses. Entiende que sponsus y sponsa vienen del griego porque ambos han hecho libaciones a los dioses para sacralizar su compromiso.

En el mismo sentido Gaffiot en su Diccionario latín-francés y Bally en su Dictionnaire étymologique latin,Hachette, Paris, 1885, dicen que procede una forma arcaica spendo relacionada con el griego antiguo σπένδω, "hacer una libación". En origen designaba una promesa solemne, como en los compromisos de bodas, o estipulaciones entre pueblos o particulares. Así la palabra griega σπονδήspondê « libación que acompaña a la conclusión de un contrato», «tratado, contrato», «tregua, armisticio»), es testimonio de una evolución de sentido similar y del ritual jurídico religioso que sella un pacto, con libaciones solemnes.

Como vemos se trata de formular solemnemente la promesa de contraer matrimonio. Por lo que tras los esponsales, el chico se convertía en, sponsus “el prometido”, y la chica en , sponsa “la prometida”. A diferencia de la actualidad, ya que nosotros entendemos esponsales por matrimonio y esposo y esposa por marido y mujer.

Si buscamos un equivalente vendría a ser el acto social de la petición de mano o el compromiso. Y ¿por qué decimos pedir la mano? Es evidente que no se refiere a la mano física, sino al concepto de manus que en derecho romano es una manifestación del poder del pater familias sobre los demás miembros del grupo familiar por la que la mujer pasaba a formar parte de la familia del marido: de manera que la mujer in manu quedaba como hija de su marido (filiae loco) y hermana de sus hijos. Si el marido era alieni iuris, la manus de la esposa pasaba a ser de quien tuviera la patria potestas del marido, es decir, quedaba bajo la potestad de su suegro, como nieta (nepti loco) o como bisnieta cuando el marido era el nieto de aquel pater familias.

Sarcófago con dextrarum iunctio
En efecto, para los romanos la mano es el miembro que puede manifestar exteriormente el poder, de ahí representara el poder del marido sobre la mujer y designara las modalidades de matrimonio cum manu o sine manu, además de formar palabras como manumittere o emancipare, con el significado de "liberar", "sacar del poder de alguien". Huella de ese valor lo encontramos también ahora en la expresión tener mucha mano en algo que equivale a tener autoridad en algún ámbito.
El matrimonio era una manera de establecer alianzas entre familias, consolidar amistades, conseguir apoyos, casi un acto político con el que se podía conservar o conquistar el poder en el que la joven tenía un papel pasivo. Por ejemplo conocemos los esponsales de Tiberio Graco  a través de Plutarco (Tiberio Graco, 4, 1) en los que vemos que la chica es la última que se entera de su compromiso. 


IV. Éste, pues, apenas salió de la puericia tuvo ya tanto nombre, que al punto se le reputó digno del sacerdocio llamado de los Augures, más bien por su virtud que por su ilustre origen. Manifestólo así Apio Claudio, varón consular y censorio, primero por su dignidad entre los senadores de Roma, y muy aventajado en prudencia a los de su edad, porque, comiendo juntos los agoreros, habló y saludó con singular cariño a Tiberio, y él mismo lo pidió para esposo de su hija; y habiéndole él otorgado con la mejor voluntad, hechos en esta forma los esponsales, al entrar Apio en su casa empezó desde la puerta a llamar a su mujer y a decirle en voz alta: “Antistia, he dado esposo a Claudia”; y admirada aquella: “¿Qué prisa o qué precipitación es esa- le respondiócomo no sea Tiberio el marido que le has proporcionado?”


La ceremonia de los sponsalia podía ser solemne y estar los jóvenes presentes, o podía hacerse por carta, o a través de unos intermediarios que actuaran en su nombre,  pero para que fueron válidos ya en época imperial era necesario que tuvieran conocimiento y estuvieran de acuerdo, aunque su consentimiento se diera después de la ceremonia (Digesta XXIII, 1,4,5)
Pero este consentimiento no era resultado de una decisión totalmente libre ya se establecía una restricción:
La muchacha que no se oponga explícitamente a la voluntad de su padre se considerará como si hubiese otorgado su consentimiento. Y sólo se permite a una hija tener una opinión diferente a la de su padre en caso de que éste elija por novio a un varón indigno o inútil. ( Digesta XXIII 12).  Como vemos no tenían mucha libertad de acción, sin embargo hay que tener en cuenta que esto no afectaba a todas, sino a aquellas hijas de familia que estaban bajo la manus del pater familias. Si ya estaban emancipadas tenían total libertad para elegir marido y del mismo modo las libertas, a no ser que en su manumisión se especificara concretamente que su patrón mantenía el poder de decidir su matrimonio.


In perystile. J.W. Waterhouse
La edad adecuada para los sponsalia no estaba marcada por el derecho. Según Modestino Digesta Iustiniana. 23,1.14 aestas definita non est aunque matiza esta afirmación diciendo  Si non sunt minores quam septem annis que no deben ser menores de siete años, justo al finalizar la primera etapa de la vida, la infantia.

Sin embargo encontramos ejemplos de niñas prometidas a tempranísimas edades, por ejemplo Vipsania Agripina que fue prometida a Tiberio (Nepote, Attico 19.4) vix annicula    de apenas un añito.

La práctica de los esponsales a temprana edad  se generalizó ya que Augusto con la ley Iulia de maritandis ordinibus y la lex Pappia desarrolló una política protectora de los matrimonios de manera que imponía la obligación de casarse a los hombres entre 25 y 60 años y las mujeres entre 20 y 50 años.


Al igualar el status de los prometidos y de los casados, permitiendo a ambos los mismos privilegios, ocurrió que aquellos que no querían casarse se prometían con niñas de muy poca edad para evitar el matrimonio manteniendo los privilegios y escapando a las penas que castigaban el celibato. Ante esto Augusto limitó la duración de los sponsalia a dos años.



diumenge, 5 de febrer del 2012

Primeros pasos


Primeros pasos de Margarite Gérad.

En la infancia hay un proceso continuo de aprendizaje: a comer, a andar, a hablar... Uno de los momentos importantes que marcan la madurez de los niños es cuando comienzan a dar sus primeros pasos. De hecho este logro se usa para marcar una de las etapas de la vida como vemos  en algunos manuscritos, por ejemplo en el Libro de las Propiedades de las cosas de Barthélemy L'Anglais (s. XV)  En él vemos un bebé en su cuna, un niño que un carrito de madera que camina, otro que corre con un caballito, un adolescente, un joven, un adulto y un anciano para representar las Siete edades de la vida.


Para dar los primeros pasos los niños griegos y romanos también utilizaban andadores y correpasillos, pues se trata de objetos de puericultura conocidos desde la antigüedad clásica según observamos en documentos escritos y gráficos que nos permiten recorrer el largo viaje del andador infantil desde el siglo IV a. C. hasta nuestros días.

Cronológicamente, el testimonio más antiguo que he localizado está datado entre los años 330 al 480 antes de Cristo en Atenas, se trata de un khous οῦς)  de las Antesterias de figuras rojas conservado en el Louvre siglos I-II d C. Los khoes όες) eran unos jarritos muy pequeños (11 cm de alto y 15 de diámetro), en los que se ofrecía vino a niños de más de tres años por primera vez en el día de las jarras en las fiestas de Dioniso llamadas Antesterias

En cuanto a las fuentes escritas es Sorano de Éfeso, médico en el siglo II que escribió un tratado sobre Ginecología, quien hablando de los cuidados de  los niños dice en libro II

Cuando el niño comienza a sentarse, hay que sostenerlo poniendo alrededor de él ropa (...), pero no por mucho tiempo al principio. Si hace más progresos, gatea y se mantiene de pie un poco, hay que colocarlo junto a una pared y dejarlo ahí, o  más tarde ponerlo en una silla con ruedas (πρὸς δίφρον ὑποτρόχον). De esta manera, avanzando poco a poco aprenderá a caminar. 



Hay más ejemplos que evidencian su naturaleza de objetos cotidianos, como vemos en esta figura de un niño con un andador de tres ruedas (siglo I-III d. C.) que se conserva en el Museo Británico.

Y también este fresco de la decoración mural de la Tumba de las pinturas en la Necrópolis de la Vía Portuense, actualmente en el Museo Nacional Romano de las Termas de Diocleciano en Roma. Está datado en el año 160 y representa claramente a un niño algo mayor con un andador. 


Muy semejante es el que vemos en el sarcófago del Museo Nacional Romano usado por un bebé en sus primeros pasos (siglo II d. C.).

Por otra parte también están atestiguados los taca taca con cuatro ruedas que se utilizan cuando los niños son muy pequeños y aún no tienen mucha estabilidad. Así se constata en este relieve de un sarcófago de Zagreb datado en la segunda mitad del siglo III (dibujo de A. Tihibaudeau del libro Vita privata de R. Amedick).


Los reencontramos ya en el s. XV, por ejemplo, el bello ejemplar del andador del Niño Jesús que aparece en uno de los manuscritos iluminados más apreciados del siglo  XV, Las Horas de Catalina de Cleves. Se encuentra en el Museo Morgan de Nueva York y en este enlace podemos ver algunas de sus ilustraciones.

Más tarde en el siglo XVI, el Bosco en su obra las Tentaciones de San Antonio representa a un demonio que camina con un andador de cuatro ruedas, a la derecha de San Antonio. También en 1577 Omnibonius Ferrarius en su De Arte Medica Infantium recomienda el uso de andadores para favorecer la movilidad de los niños. Nos ofrece una ilustración y aconseja que al principio del aprendizaje lleven un protector en la cabeza hecho con lino o piel y relleno de algodón para amortiguar los golpes o contusiones, es decir, una chichonera o  gorra de cop.



Si queréis ver más ejemplos hasta nuestros días, mirad en este enlace de la wikipedia 
La duda que se plantea ahora es y  ¿cómo se llamaban? Hemos encontrado varias posibilidades

1) PLOSTELLUM. La encontramos en el Diccionario de Autores  de Media y Baja latinidad, Du Cange et alii, 1833-87.

Plostellum: Miracula S. Joan. Beverlac. núm.5: Qui antea in motu suo effigiem repraesentaverat belluinam, in suae tamen erectionis initio vicinae pyramidis usus est appodiamento, ad modum pueri Plostello innixi, et humum pene signantis mento

Vox videtur deducta a plaustrum, ut recte conjectat Papebrochius, qui vehiculum interpretatur, cui axillarum tenus innixi pueri prohibentur a lapsu, dum interim illud corporis nixu protrudentes formare gressum discunt.

Nos da una cita de los Milagros de San Juan de Béverly en las Actas Sanctorum de Mayo del siglo  XVII de Daniele Papebrochio  (pág. 190 y 191) que sigue los escritos de un monje de Canterbury llamado Folcard s. XI (pág. 166)  en su obra La vida de San Juan de Beverly.

Por lo que la palabra plostellum, es  un carrito (diminutivo de plaustrum, carro) utilizado por los niños cuando aprenden a caminar, pues con el esfuerzo de su cuerpo lo van empujando y como apoyan las axilas en él no se pueden caer mientras dan los primeros pasos.

También hallamos  la misma acepción para la palabra plostellum en diccionarios de la RAE de 1822 y 1852, que consideran equivalente a infantium sedile rotabile, y que sería en castellano, carretón. 

No podemos olvidar que en diccionario de latín SPES en los dibujos dedicados a la infancia PUE(ritia) en la página 409 se le da este nombre, tal como vemos en la imagen.



2) Con posterioridad, en el siglo XIII se usa también el vocablo SUSTENTACULUM.

El testimonio lo vemos en un texto escrito en Alemania en el siglo XIII Vita Beatae Mariae Virginis et salvatoris rhythmica, en el que leemos que Jesús a los trece meses aprendió a andar y a mantenerse de pie sin usar el sustentaculum, lo que no era habitual en los niños que lo necesitaban hasta que sus piernas adquirían la fuerza suficiente. Sin embargo en las imágenes aparece representado usando un sustentaculum



Versos 2486-2490
Quante etatis fuerit puer Jesus cum cepit ambulare

Unius anni eum Jesum implesset iam etatem,
Atque mensem unicum post nativitatem,
Super pedes ipsius cepit ambulare
Sine sustentaculo et erectus stare.

Non per modum puerorum qui primo palpitando
Manibus et pedibus ac repunt cespitando,
Et ad terram corruunt sepe residentes, 
Ac cum sustentaculo se primo fulcientes,
Donec crura confortentur, ut queant per se stare,

Ipsi que sic consuescunt paulatim ambulare.
Non sic puer Jesus prinio discens palpitabat,
Sed statim per se surgens stans cucurrit, ambulabat.



En el taller de las Etapas de la vida, Aetatis Hominis, contamos con un sólido plostellum, que como veis en esta imagen, haría las delicias de cualquier infans ...