diumenge, 25 de gener de 2009

Paganalia y Feriae Sementivae de Ceres y Tellus

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Las fiestas en honor de Ceres nos permiten seguir el ciclo agrario de los cereales, y el ciclo estacional. En abril con la primavera de celebran las Cerealia, fiestas a las que ya dedicamos un artículo, ahora vamos a centrarnos en las Feriae Sementivae y las Paganalia, que tienen lugar en invierno.
Son unas fiestas romanas, anuales y móviles que se celebraban tras la siembra para pedir la bendición de los dioses y su protección sobre las semillas que se habían sembrado. Como la siembra terminaba en diciembre, se celebraban en enero, pero sin fecha fija porque tal como nos dice Lydus, De mensibus III, 6 la germinación de la semilla depende de cuestiones climáticas. Pertenecen por lo tanto a la categoría de feriae conceptivae cuya fecha determinaban los pontífices cada año. Por esto es una búsqueda vana, intentar hallarla entre los Fastos como le ocurre a Ovidio, Fasti II, 657 y ss.

Tres o cuatro veces he desenrollado los fastos que señalan las festividades, y no he encontrado ningún "Día de las Semillas". Entonces la Musa- dándose cuenta de mi perplejidad- me dice: "Esta fecha es fijada por los sacerdotes. ¿Por qué buscas en los fastos una fiesta móvil?. Si bien la fecha de la festividad es variable, en cambio la época de su celebración es fija: cuando el campo está fecundado por las semillas diseminadas".

Sólo durarían un día, pero si seguimos a Lydus, De mensibus III, 6 serían dos días de mercado (nundinae) separados por siete días.
Están dedicadas a Ceres y Tellus. Al ser Ceres la diosa de la fertilidad agraria está muy relacionada con la antigua diosa itálica Tellus, que personificaba la Tierra. Así nos lo dice Ovidio en Fasti I 673-674
Ceres y la Tierra desempeñan una función que les es común: aquella proporciona a las semillas la vitalidad; esta otra el lugar donde fructificar.
Comparten pues las antiguas fiestas de las Paganalia, asociadas con el fin de la temporada de siembra Tíbulo II, 1, 5
En el día sagrado descanse la tierra, descanse el labrador,
y, colgando el arado, cese la dura faena
y las Feriae Sementivae, asociadas con la protección de la semilla, así Festo nos dice que las fiestas de las semillas han sido instituidas para propiciar su germinación.
Ovidio en Fasti, I 659-674 nos describe los rituales de esta celebración, con la ofrenda a las diosas de escanda y el sacrificio de una cerda preñada (porca praecidanea), quizá porque en este momento la tierra con las semillas en su interior es semejante a la cerda preñad a junto con esta plegaria (Ovidio, Fasti 675-684)
Compañeras en el trabajo por quienes los antiguos tiempos se tranformaron y la bellota de la encina fue reemplazada por un alimento más nutritivo, colmad de inconmensurables cosechas a los campesinos siempre insatisfechos, para que reciban la recompensa que merecen sus cultivos. Proporcionad a los brotes tiernos un desarrollo ininterrumpido, para que los nuevos retoños no se pasmen por las gélidas nieves. Cuando sembramos, despejad el cielo con vientos apacibles; cuando la semilla está enterrada, regadla con la lluvia de los cielos. Impedid que los pájaros, ruina de los cultivos, devasten los campos de trigo en destructoras bandadas. También vosotras, hormigas, dejad en paz los granos enterrados: después de la cosecha la abundancia de vuestro botín será mayor. Que mientras tanto los sembrados crezcan libres del áspero tizón y no adquieran un color pálido al enfermar por algún influjo nefasto de la atmósfera; que no se desarrollen débiles por la sequía, ni tampoco, engordando más de lo normal, lozanas perezcan por su propia abundancia; que los campo estén al abrigo de la cizaña que daña a los ojos, y que la avena loca no aparezca en la tierra cultivada; que el campo devuelva, con un interés centuplicado, los granos de trigo, la cebada y la escanda que por dos veces sufrirá el fuego”
Los campesinos y sus animales de labor descansaban. Se coronaba a los animales con guirnaldas y se colgaban de los árboles los oscilla (mascarillas de Baco,) para que mecidos por el viento llevaran la fertilidad a los viñedos hacia los que se dirigiera la mirada.
y de los pinos cuelgan tanagras tuyas figulinas
Virgilio Geórgicas II, 385 y ss

La ceremonia tenía el valor de propiciación y de lustración por el aire (igual que se hacía por el agua o el fuego). La misma función tenían los ramos de flores que suspendidos entre las columnas de los pórticos eran puestos en movimiento por golpes de cabeza de los asistentes. Los oscilla rústicos eran de materias perecederas y no se han conservado, sin embargo en el arte hallamos ejemplos de oscilla como discos de mármol, bronce, terracota, con orificos en la parte superior para ser colgados, y que suelen ir decorados con máscaras de teatro.

Las diosas Ceres y Tellus comparten más fiestas y rituales, como el sacrificio del sacrum Cereale celebrado por el flamen cerialis, quien recita el nombre de los doce dioses menores que asisten a la diosa en el curso de su labor de ayuda a la agricultura:

Vervactor que preside las labores del barbecho
Reparator, que prepara los campos
Imporcitor, que hace surcos con el arado
Insitor, que siembra los campos
Obarator, que labra
Occator, que allana la tierra
Sarritor, que rastrilla
Subruncinator, que escarda
Messor, que siega
Convector, que ayuda a la recolección
Conditor, que ayuda a almacenar las cosechas
Promitor, que hace crecer los campos
Servius, Comentario a Geórgicas de Virgilio 1, 21
En abril sus dos fiestas están muy cercanas, la de Tellus, la Fordicicia, se celebra el 15 de abril y las Cerealia sólo cuatro días después, el 19 de abril, rodeadas de otras festividades del mismo carácter de purificación de campos y ganados, Palilia (21 de abril), Vinalia (23 de abril), Robigalia (25 de abril), las Floralia (el 3 de mayo) y las Ambarvalia, ( mayo).