dimarts, 19 d’octubre del 2010

MESES Y DÍAS DEL CALENDARIO REPUBLICANO

· LOS MESES

La mayoría de los nombres, como veremos, son neologismos derivados de palabras similares en francés, latín o griego, salidos del genio del poeta Fabre d’Églantine. Según los criterios que adoptó, el nombre de los meses tendrían la misma terminación según correspondieran a una estación u otra. La agrupación se hizo de la siguiente manera:

- Terminación –aire, de sonido grave y medida mediana, (cast. –ario) para los meses correspondientes al otoño.

- Terminación –ôse, de sonido pesado y medida larga, (cast. –oso) para los meses correspondientes al invierno.

- Terminación –al, alegre y breve, (cast. –al) para los meses correspondientes a la primavera.

- Terminación –idor, sonoro y de medida larga, (cast. –idor) para los meses correspondientes al verano.

Estación: Otoño

Castellano

Etimología

Duración

Vendémiaire

Vendimiario

Lat. Vindemia (vendimia)

22 (ó 23 ó 24) de septiembre-21 de octubre

Brumaire

Brumario

Fr. Brume (bruma)

22 de octubre-20 de noviembre

Frimaire

Frimario

Fr. Frimas (escarcha)

21 de noviembre-20 de diciembre

Estación: Invierno




Nivôse

Nivoso

Lat. Nivosus (nevado)

21 de diciembre-19 de enero

Pluviôse

Pluvioso

Lat. Pluviosus (lluvioso)

20 de enero-18 de febrero

Ventôse

Ventoso

Lat. Ventosus (ventoso)

19 de febrero-20 de marzo

Estación: Primavera




Germinal

Germinal

Lat. Germen (semilla)

21 de marzo-19 de abril

Floréal

Floreal

Lat. Flos

(flor)

20 de abril-19 de mayo

Prairial

Pradial

Fr. Prairie (pradera)

20 de mayo-18 de junio

Estación: Verano




Messidor

Mesidor

Lat. Messis (cosecha)

19 de junio-18 de julio

Thermidor

Termidor

Gr. Thermos (calor)

19 de julio-17 de agosto

Fructidor

Fructidor

Lat. Fructus (fruto)

18 de agosto-16 de septiembre

Los cinco días, seis en los años bisiestos, que faltaban para completar el año se añadían al final como fiestas nacionales:

- Fête de la Vertu (fiesta de la Virtud), el 17 ó el 18 de septiembre

- Fête du Génie (fiesta del Talento), el 18 ó el 19 de septiembre

- Fête du Travail (fiesta del Trabajo), el 19 ó el 20 de septiembre

- Fête de l’Opinion (fiesta de la Opinión), el 20 ó el 21 de septiembre

- Fête des Récompenses (fiesta de las Recompensas), el 21 ó el 22 de septiembre

- Fête de la Révolution (fiesta de la Revolución), el 22 ó el 23 de septiembre de los años bisiestos.

Estos días complementarios recibían el nombre de Sans-Culottides (sin calzones), en honor de los más pobres.

Desde su implantación, el 24 de noviembre de 1793, y hasta que fue abolido por Napoleón en 1804, la datación de los registros oficiales se hace siguiendo este calendario. Sirvan como ejemplo estos registros históricos:

- El 18 de Brumario del año VIII (9 de noviembre de 1799) Napoleón protagonizó el golpe de estado que acabaría llevándolo al poder.

- El 1 de Pluvioso del año I (21 de enero de 1793) fue decapitado Luis XVI.

- El 18 de Floreal del año III (8 de mayo de 1794) fue guillotinado el químico Lavoisier.


· LOS DÍAS

Como ya adelantamos en el post anterior, los meses no se dividieron en semanas, sino en décadas, siguiendo el modelo del calendario griego. De manera que, como los meses tenían una duración de 30 días, estaban divididos en tres décadas.

Tampoco se respetaron los nombres que los días de nuestra semana tienen (se trataba, como ya dijimos, de romper con todo lo anterior y los nombres de los días glorificaban antiguas divinidades romanas). En su lugar, la idea inicial fue la de dedicar cada uno de los días a los grandes prohombres de la Libertad y darles, así, su nombre. Pero ponerse de acuerdo no resultaba sencillo y se corría el riesgo de convertir a estos hombres en semidioses, con lo cual hubieran caído en aquello de lo que precisamente huían. Así las cosas, y siguiendo nuevamente el calendario griego, los días recibieron el nombre por su orden, recurriendo para ello al latín: primidi (primus dies), duodi (duo dies), tridi (tres dies), quartidi (quartus dies), quintidi (quintus dies), sextidi (sextus dies), septidi (septem dies), octidi (octo dies), nonidi (nonus dies), decadi (decas, -adis).

El último día de cada década era festivo y las tardes de quintidi permanecían cerrados por ley los tribunales, las tiendas, las oficinas y las escuelas, lo cual significaba tener un día y medio libre cada diez días. A pesar de eso, esta división de los meses no resultó ser muy popular, dado que la gente estaba demasiado acostumbrada a funcionar con el esquema semanal, con lo que se restableció la semana tradicional antes de que el calendario fuese abolido en 1804.

Finalmente, el calendario, que podría haberse quedado así, sufrió una última transformación. Intentando, como siempre, huir de lo establecido y romper también con las imposiciones de la Iglesia, decidieron sustituir el santoral dedicando cada uno de los días del año a algún objeto, fruto o animal dado por la Naturaleza. Sirva de ejemplo la estación del otoño, pero aquí podéis consultar el resto.

- Otoño

Vendimiario

Brumario

Frimario

1. Uva

Manzana

Rapónchigo

2. Azafrán

Apio

Nabo forrajero

3. Castaña

Pera

Achicoria

4. Cólquico

Remolacha

Níspero

5. Caballo

Oca

Cerdo

6. Balsamina

Heliotropo

Canónigo

7. Zanahoria

Higo

Coliflor

8. Amaranto

Escorzonera

Miel

9. Chirivía

Mostajo

Enebro

10. Tinaja

Arado

Pico

11. Patata

Salsifí

Cera

12. Flor de papel

Castaña de agua

Rábano picante

13. Calabaza

Tupinambo

Cedro

14. Reseda

Endibia

Abeto

15. Asno

Guajolote

Corzo

16. Dondiego de día

Escaravía

Aliaga

17. Calabaza otoñal

Berro

Ciprés

18. Alforfón

Dentelaria

Hiedra

19. Girasol

Granada

Sabina

20. Lagar

Grada

Azadón

21. Cáñamo

Bacante

Arce

22. Melocotón

Acerolo

Brezo

23. Nabo

Rubia roja

Caña

24. Amarilis

Naranja

Acedera

25. Buey

Faisán

Grillo

26. Berenjena

Pistacho

Piñón

27. Pimiento

Guija tuberosa

Corcho

28. Tomate

Membrillo

Trufa

29. Cebada

Serbal

Aceituna

30. Tonel

Rodillo

Pala

Y si alguien tiene interés en saber en qué fecha se dio algún hecho histórico según el calendario republicano, aquí tiene un convertidor de fechas.

diumenge, 10 d’octubre del 2010

Diosas del destino

En el lateral de un sarcófago del Museo Arqueológico de Nápoles descubrimos una mujer que observa atentamente un reloj solar.¿Quién es esta mujer? ¿por qué aparece un reloj?.
Este artículo es la búsqueda de esa respuesta, y por consiguiente un repaso por la iconografía habitual de las diosas del destino.

Las Moiras griegas son tres diosas hijas de la Noche o de Zeus y Temis, cuyos nombres aparecen ya en la Teogonía de Hesíodo quien nos dice de ellas que conceden a los mortales, cuando nacen, la posesión del bien o del mal, y también el ser felices o desgraciados. (Teogonía, 217-223 y 901).
Fijan el momento en que concluirá la vida de aquella persona a cuyo ncimiento asisten, por eso Homero habla siempre en singular de la Moira para referirse a la Muerte.

Platón en La República, X 893 nos la presenta como hilanderas. Había otras tres mujeres sentadas en círculo, cada una en un trono y a distancias iguales; eran las Parcas hijas de la Necesidad, vestidas de blanco con ínfulas en la cabeza; Láquesis, Cloto y Átropo. Cantaban al son de las Sirenas: Láquesis las cosas pasadas, Cloto las presentes y Átropo las futuras. Cloto puesta la mano derecha en el huso, ayudaba de tiempo en tiempo el giro del círculo exterior; del mismo modo hacía girar Átropo los círculos interiores con su izquierda; y Láquesis, aplicando ya la derecha, ya la izquierda, hacía otro tanto alternativamente.

A partir del siglo V C. los artistas comienzan a representarlas con estos atributos:

-Cloto hilando con su huso
-Láquesis alisando el hilo con una espátula
-Átropo, llevando una caja para guardar los hilos cortados o con unas tijeras para cortarlos.


En época helenística llegan las Moiras a Roma y allí coexisten con dos divinidades con sus mismas funciones:

-el fatum, el hado que controla el futuro de hombres y países
-la parca, que pone por escrito el futuro de los hombres.

Se impone pues el modelo de imitación y surgen en Roma las TRIA FATA o PARCAS, que toman los nombres de las Moiras griegas y sus atributos. Ahora las Fata Scribunda comenzarán a escribir sus dictámenes.
Leemos en Tertuliano, De anima XXXIX que en cuando nace un niño se llama a grandes gritos a Lucina y a Diana; se mantiene durante toda la semana una mesa con ofrendas para Juno; y que el último día son llamadas las Fata Scribentia para estudiar su horóscopo que será guardado por escrito.

Por esta mayor complejidad sus atributos aumentan y aparecen con una balanza, un volumen para escribir sus designios, una esfera celeste o un reloj de sol para conocer la hora exacta del nacimiento o determinar la muerte.
Las diosas que hilan y escriben el destino siempre aparecen en los momentos vitales del hombre: nacimiento, matrimonio y muerte. Representadas en mosaicos, sarcófagos, joyas y literatura como símbolos del destino inmutable del ser humano.

Nacimiento

Según Varrón, la Parca estaba vinculada con el parto y el nacimiento. Vemos en Aulio Gellio Noches áticas, III
Varrón dice,(...) que el parto de las m
ujeres no puede producirse más que en el noveno o décimo mes, y que en ningún otro que no sea éstos, y que por eso han dado a los tres Hados los nombres derivados de parir, uno el nombre de Parere, otro el de Noveno, y otro el de Décimo. Añade "Parta es así llamada por partu, con el cambio de una letra, igual que Nona y Décima por el momento del parto en tiempo oportuno"
Y dice Ceselio Vindex en sus Lecciones Antiguas dice " Tres son los nombres de las Parcas:
Nona, Décima y Morta. Y cita este verso del antiquísimo poeta Livio tomado de su Odisea"¿ Y cuándo llegará el día que Morta predijo? Pero Ceselio, un hombre de ninguna manera malo, tomó Morta por un nombre, cuando debería entenderlo por Moera.

En el momento del parto la comadrona actúa como una Parca puesto que corta el cordón umbilical del bebé con lo que pone fin a su vida intrauterina y comienza así su existencia. En las imágenes vemos unos entalles de anillos con las Parcas y el recién nacido.














Otros ejemplos :
  • Nacimiento de Atenea en el puteal de la Moncloa. Cloto está sentada con la rueca, tiene en sus manos el pasado, el presente y el futuro. En el centro aparece Láquesis es la que ordena la trama de la vida por lo que quizá lleve la espátula para hacer más fuerte el hilo, y la tercera lleva una caja para guardar el hilo cortado.
  • Mosaico del primer baño de Aquiles con las Parcas en Nea Pafos (Chipre) En el centro está Tetis recostada en una kliné y junto a ella Peleo sentado. La niñera Anatrofe conduce el bebé al baño, mientras detrás se ve a Ambrosía con un jarro de agua. Detrás de Peleo se encuentran las tres Parcas tejiendo el destino del niño Aquiles. Clotho sostiene la rueca que decide su vida, Láquesis lleva un díptico dispuesta a escribir los acontecimientos de la vida del recién nacido y Átropos con un volumen abierto.

Matrimonio

Testimonio literario de la labor de Parcas encontramos enlas bodas de Tetis y Peleo de Catulo, LXIV

entretanto, las Parcas, agitando sus cuerpos en un vacilante movimiento, comenzaron a cantar cantos llenos de verdad. Un vestido blanco con cenefa de púrpura, que les envolvía completamente el tembloroso cuerpo, las ceñía hasta los tobillos, y en su cana cabeza había rosadas cintas, y sus manos iban recorriendo según el rito la eterna labor. La izquierda sostenía la rueca, llena de suave lana; la derecha, bien moviéndose con ligereza con los dedos hacia arriba iba formando los hilos, o bien retorciéndolos en el pulgar vuelto hacia abajo movía el
huso nivelado con el redondeado tortero, y, así, los dientes, mordiendo la labor, la
igualaban continuamente, y a los labios resecos se pegaban mordiscos de lana que antes
habían quedado sobresalientes en la super
ficie del hilo. Ante sus pies, los cestillos de
mimbre guardaban los blandos vellones d
e la lana que caía. Entonces ellas, mientras
iban arrancando los copos, con sonora voz profirieron esta clase de hados en un
profético canto, en un canto que después ninguna época acusará de falto a la verdad:
"¡Oh tú, que aumentas tu insign
e nobleza con grandes cualidades,
defensa de Ematia , tú, el preferido para el hijo de Ops escucha el verdadero
oráculo que en este día alegre te revelan las hermanas. ¡Pero vosotros corred llevando la trama que siguen los hados, corred, husos!


Muerte



Sarcófago de Prometeo que se encuentra en el Louvre, narra el mito de la creación del hombre y el evocación de su destino. Prometeo modela arcilla al primer hombre bajo la atenta mirada de Atenea, que decide la atribución de las almas. Detrás brilla la cabeza con los rayos solares de Helios, el Sol. Eros y Psique están abrazados en una promesa de amor para la humanidad, a los pies de Hermes que conduce las almas de los difuntos.
En el centro las tres Parcas presiden el destino del hombre e hilan el hilo de su vida. Láquesis con una varita y el globo celeste en la mano, vigila la suerte del recién nacido. Cloto sujeta el huso y la rueca, mientras a sus pies juegan unos niños. Poseidón el dueño de las fuerzas destructivas de la naturaleza simbolizadas por su tridente, va delante de la tercera Parca, Átropos que sentada sobre un taburete desenrolla el libro del destino. Ella es la que, cuando llega
el momento, corta el hilo de la vida. En el cielo, Selene acompaña al alma mientras la Tierra se prepara para recibir el cuerpo del difunto.


Sarcófago de Prometeo en el Museo Arqueológico de Nápoles. Nos cuenta la creación del hombre y anuncia su muerte con la presencia de las Tres Parcas. En el centro está Prometeo que acaba de crear al hombre, quien aún sin vida yace a sus pies.
A su cabeza se encuentra Cloto, la hilandera del hilo de la vida con la rueca y un Erote con una antorcha que conduce a Psique, el alma, junto al hombre para darle vida. El fuego de la antorcha procede dador de vida procede del cielo,de haber sido robado de la fragua de Vulcano que está forjando el rayo de Zeus. Los grandes dioses también aparecen en la escena Zeus con Hestia o la Magna Mater y con Hera quien entrega a Hermes una bolsa con dinero. Junto a él Poseidón con el tridente. La creación del hombre se produce por la mañana y por eso en la esquina derecha aparece Helios con su cuadriga, pero en la izquierda está Selene marcando la Noche y el final de la vida del hombre. En esta parte está el dios Plutón con una Erinia y el can cerbero de tres cabezas.
Las representaciones de los laterales son la de un joven a caballo, quizás Castor, uno de los Dioscuros el que era mortal y la de Átropos que decide la hora de la muerte con la ayuda del reloj de sol.

dilluns, 4 d’octubre del 2010

CALENDARIO REPUBLICANO FRANCÉS. INTRODUCCIÓN.

Uno de los calendarios más interesantes que ha dado el genio humano fue el de la República francesa. Interesante por lo que supone de novedoso respecto al gregoriano, pero también por lo que tiene de contradictorio respecto a la base ideológica sobre la que se sustentó.

Cuando las conspiraciones de Luis XVI para acabar con la Asamblea Nacional de la Revolución Francesa fracasaron y propiciaron un golpe de estado que tuvo como resultado su deposición_ 10 de agosto de 1792_, se celebraron nuevas elecciones y se proclamó una nueva Asamblea de carácter constituyente llamada Convención. La Convención, intentando romper todo lazo con el orden antiguo y en la idea entusiasta de que iniciaban una nueva Era, derogó la Constitución de 1791, abolió legalmente la monarquía_21 de septiembre de 1792_, e instauró la I República francesa_ 22 de septiembre de 1792. Los cambios, sin embargo, no se limitaron al plano político. Si había que romper con todo lo que representaba el orden antiguo, las reformas debían ser más profundas y abarcar todos los campos de la cultura y de la sociedad. En este sentido, uno de esos primeros cambios se centró en el hecho de unificar las medidas de longitud que coexistían hasta la fecha, junto con las de superficie, volumen y masa. Para llevar a cabo esta tarea, se creó una comisión encargada de definir las nuevas unidades de medida, en base decimal. Entre sus miembros se encontraban el químico Lavoisier y los astrónomos-matemáticos Lagrange y Laplace.

Este Orden Nuevo que representaba la Revolución pretendía tener carácter universal. Por eso, se tomó como referencia algo que pudiera ser común a toda la humanidad, las dimensiones de la Tierra. Se creó, pues, otra comisión encargada de calcular la distancia exacta entre París y Barcelona, cálculo que serviría de base para medir el meridiano terrestre. Esta comisión estuvo formada por dos científicos, Delambre y Méchain.

El trabajo de una y otra comisión arrojó como resultado una nueva unidad de medida, el metro, que se definió como la diezmillonésima parte de la distancia entre un polo y el Ecuador.

Se propuso también la creación de un nuevo calendario, que rompiera totalmente con el tradicional, heredero directo de la cultura romana y plagado de referencias religiosas, basado en el sistema decimal. Otra comisión, presidida por el diputado Gilbert Romme y en la que se encontraba también Laplace, se encargó de ello.

La primera medida adoptada por esta comisión fue, dado que se iniciaba una nueva Era, la de volver a numerar los años. Así, el año I de la nueva Era empezaba el año de la instauración de la I República y como día inicial del año se escogió el 22 de septiembre, el equinoccio de otoño. El año empezaba a las 12 de la noche del día en que se producía el equinoccio de otoño, como en los calendarios de Oriente Medio.

La idea de empezar el año el día del equinoccio de otoño, aunque buena en principio por lo que supone (cambio de estación y final del período de vacaciones e inicio del período laboral), presentaba problemas, puesto que, desde el punto de vista astronómico, el equinoccio de otoño no tiene una fecha fija y, por tanto, el año podía empezar el 22, el 23 o el 24 de septiembre.

Respecto a los meses, adaptarlos al sistema decimal provocó también bastantes problemas: o bien se dejaban 10 meses de 36 días o bien 12 meses de 30 días. Es decir, de una u otra forma, una de las divisiones no se ajustaba al sistema decimal (12 meses y 36 días) Finalmente, se decidió dejar 12 meses de 30 días y los 5 días sobrantes, 6 en los años bisiestos, se añadían al final del año como días especiales y festivos.

La agrupación tradicional de los días en semanas se cambió siguiendo el modelo del calendario griego en el que los días se agrupaban en décadas. Así, cada mes tenía 3 décadas. También siguiendo el modelo griego de agrupación de años en Olimpiadas, se crearon las Francíadas, formadas por tres años de 365 días y uno de 366 (bisiesto)

El cómputo de las horas también sufrió el cambio al sistema decimal. Los días tendrían 10 horas; cada hora, 100 minutos y cada minuto, 100 segundos. Por tanto, para completar un día, con 100.000 segundos equivalentes a nuestros 86.400, los segundos debían ser más cortos. Un segundo republicano equivalía a 0’864 de nuestro segundo. Un minuto decimal era 1 minuto y 26 segundos de nuestro cómputo y una hora decimal equivalía a 2 horas y 24 minutos. Este sistema de medida duró sólo 6 meses, no sólo porque la gente no pudo acostumbrarse ni supo, sino porque suponía fundir todas los relojes existentes. En el decreto de la Convención del 5 de octubre de 1793, en el artículo XI, se lee:

XI. El día, de medianoche a medianoche, está dividido en diez partes; cada parte en diez otras, así sucesivamente hasta la más pequeña porción medible de la duración. Este artículo será válido para las actas públicas únicamente a partir del 1º del primer mes del tercer año de la república.

Y en el artículo XI del decreto del 24 de noviembre del mismo año, se puede leer:

XI. El día, de medianoche a medianoche, está dividido en diez partes u horas, cada parte en diez otras, así sucesivamente hasta la más pequeña porción medible de la duración. La centésima parte de la hora se llama minuto decimal, la centésima parte del minuto se llama segundo decimal. Este artículo será válido únicamente a partir del 1º de Vendémiaire, en el año tres de la República.

Como ya hemos apuntado, se trataba de eliminar todo vestigio de cultura anterior, de cambiar esquemas mentales y de no tener otra diosa que la Razón. Los días de la semana y los nombres de los meses recordaban a los grandes dioses por los que había pasado la cultura occidental.

Teniendo, pues, como diosa la Razón, del mismo modo que la medida del espacio venía legitimada por tener a la Tierra como referente, los nombres de los meses habrían de tener también una razón de ser legítima y común a toda la humanidad. El criterio adoptado, como veremos en otro post, fue la Naturaleza y sus cambios climáticos.