diumenge, 15 de novembre del 2009

VII Jornada de Cultura clásica de Sagunt


El pasado 7 de noviembre se celebró en Sagunt la VII Jornada de Cultura Clásica que además de una gran oferta de actividades cuenta con un aliciente extra que es el saber que vas a reencontrar a antiguos compañeros de facultad, de trabajo,... a los que hace tiempo que no ves y el conocer en persona a aquellos a los que sigues virtualmente.

En esta ocasión el taller Tempore Capto era una de las nueve opciones a elegir por los muchos asistentes a la Jornada. Intentamos conjugar la explicación teórica con las posibilidades didácticas que ofrecen los sistemas de medida del tiempo desde antiguo y nos comprometimos a dejaros en el blog los enlaces mencionados y materiales utilizados en el taller. Así pues, empezamos:

  • para trabajar la mitología relacionada con el tiempo os propusimos el estudio de los relojes del patrimonio nacional que podéis ver en este enlace.

  • para las unidades básicas de medida, las horas, la distribución de la jornada diaria y los días os comentamos varias posibilidades

- Confección del que llamamos reloj de César.
- Elaboración por parte del alumno de su horarium personal.
- Trabajo en grupo para recrear una jornada de algún personaje.
Os enlazo al trabajo que realizamos en el IES nº 3 de Cheste el curso 2006-2007, Dies Romae


  • Para hacer más fácil aprender a poner la fecha en latín podemos adoptar la costumbre de ponerla diariamente y de usar un calendario latino como éste de la primera evaluación que iremos actualizando a lo largo del curso.

  • El tema de la relación entre calendario y festividades es uno de los más atractivos para todos. Es muy motivador el intentar recrear alguna de las muchas fiestas que encontramos en el calendario. En este aspecto ya sabéis que trabajamos muchas veces en colaboración con Charo Marco de manera que nosotros hablamos sobre el origen y desarrollo de la festividad y ella propone la recreación o los platos más adecuados y sencillos para trabajar en clase en su blog De Re Coquinaria. En concreto os hablamos de las siguientes:

-Las Saturnalia y la fiesta de la diosa Strenia en las kalendas ide enero Hablamos de mi experiencia con esta actividad como Taller de Navidad MMVII Os dejo ahora los enlaces a la explicación de la fiesta, la propuesta de recreación y las imágenes Saturnalia MMVII en Cheste

-En el ciclo de festividades relacionadas con los muertos mencionamos las Lemuria que están explicadas en este enlace .

-Del ciclo de la guerra hablamos del caballo de octubre, la procesión de los salios, pero como propuesta para el aula os mencionamos la fiesta de la Paz, Dies Pacis.

  • Del apartado de relojes de sol hicimos en reloj de pastor y entregamos para trabajar en clase el de disco. Las plantillas de estos relojes las pondremos a vuestra disposición en el blog, pero queremos encuadrarlas en un artículo explicativo por lo que os rogamos algo de paciencia.

  • Finalmente también se puede trabajar en clase el poster del Tempore capto. Se divide la clase en cuatro grupos, uno por estación del año. Se entrega a cada grupo una cartulina blanca en la que se habrá diseñado previamente un dibujo central que sirve de nexo entre los trabajos, el sol y la luna por ejemplo.
  • Cada grupo selecciona, según su estación del año, paisajes, personajes míticos o históricos, horóscopos, frutas, flores o plantas, fiestas, personas que representen cada momento de la vida, frases o palabras relacionadas con el tiempo y las estaciones.
Pero no solo hicimos propuestas también son disteis ideas para seguir trabajando, os las iremos desvelando en el blog poco a poco.

Muchas gracias a todos por participar en nuestro taller, esperamos que os haya gustado y os resulte útil en clase.

Gratias plurimas vobis agimus!


Las dos imágenes primeras son del taller antes de las sesiones de trabajo. Me acordé de llevar la cámara, ¡pero no de hacer las fotos!.
La última es del trabajo de mis alumnos del IES nº 3 de Cheste del curso 2006-2007
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diumenge, 1 de novembre del 2009

Constelaciones II: Ζῳδιακός- El camino de Helios


Como vimos en el post anterior, los griegos recibieron de los babilonios las doce constelaciones, una por mes, zodiacales. A este Camino de la Luna los griegos le dieron el nombre de Ζῳδιακός, el Círculo de los animalitos, un cinturón de constelaciones que se encuentra en la eclíptica, en el camino de Helios. A cada constelación asociaron uno de sus mitos y, a algunas, les cambiaron el nombre. Así las recibimos nosotros, aunque con el nombre latino porque nos llegaron a través de la cultura romana.


1- El Carnero (gr. Κρις; lat. Aries): la primera constelación recibió el nombre de El Carnero porque este animal entra en celo en primavera, hecho sobradamente conocido por los pastores griegos, y el paso del sol por esta constelación marcaba el inicio de las tareas agrícolas. Es la primera del zodiaco, además, porque la mayoría de los pueblos antiguos empezaba el año nuevo en el equinoccio de primavera. Hace 2000 años la posición del sol en el cielo en el equinoccio de primavera estaba en Aries, aunque ya no. El efecto de precesión, descubierto por Hiparco de Nicea, ha trasladado esta posición a Piscis. En Grecia, a esta constelación se le asoció el mito del Vellocino de oro.



2- Tauro (gr. Ταρος; lat. Taurus): esta constelación era la que marcaba el equinoccio de primavera en el año 2.600 aC. Se trata de una de las más antiguas e importantes en la astronomía arcaica. Hay teorías que apuntan a que los dibujos en forma de toro de las cuevas prehistóricas podrían hacer referencia a esta constelación (Antequera Congregado, Luz, Altamira. Astronomía, Magia y Religión en el Paleolítico, 1994: se encuentra similitud entre la posición de Tauro en un planisferio del s. IX y la que muestran los bisontes de las pinturas rupestres) Forman parte de esta constelación las Híades y las Pléyades (cf. gr. πλείω, navegar. El orto helíaco de este grupo de estrellas señalaba a los marinos la llegada de los vientos propicios para la navegación) Se asoció a esta constelación el mito del rapto de Europa por parte de Zeus y el del Minotauro. Respecto al grupo de las Pléyades, son 500 estrellas de las cuales 7, las más brillantes, se asociaron a las 7 hijas de Atlas y Pleíone. Las Híades, otro grupo de estrellas, hermanas de las Pléyades, eran también 7 ninfas y se las conocía por «las estrellas de lluvia», porque su aparición coincidía con la de la lluvia en primavera.


3- Géminis (gr. ο Δδυμοι; lat. Gemini): por esta constelación pasa el sol después del solsticio de verano y a ella asociaron los griegos la leyenda de los mellizos Cástor y Pólux.


4- Cáncer (gr. Καρκνος; lat. Cancer): en la antigüedad, el sol alcanzaba su punto más al norte en el cielo cuando estaba en esta constelación (21 de junio, solsticio de verano) De ella recibió su nombre el Trópico de Cáncer, dado que el sol alcanzaba su zenit al mediodía al norte del ecuador, en la latitud 237'. El efecto de precesión ha provocado que, en la actualidad, el sol se encuentre en Géminis en el solsticio de verano y que entre en Cáncer del 18 de julio al 7 de agosto. Fue asociada al mito del segundo trabajo de Hércules.


5- Leo (gr. Λων; lat. Leo): esta constelación, asociada al primer trabajo de Hércules _el león de Nemea_ es, junto con Virgo y Escorpio, una de las más grandes. La disposición de sus estrellas parece la figura de un león sentado sobre sus patas. Otra leyenda relaciona esta constelación con uno de los dos leones que van por delante de la constelación de Virgo, tirando del carro de Cibeles.



6- Virgo (gr. Παρθνος; lat. Virgo): la doncella que representa esta constelación, portadora de una palma y una espiga, se ha relacionado con muchas divinidades: Ishtar, diosa babilonia de la fertilidad; Astrea, diosa romana de la justicia (su balanza es la constelación de Libra) y Deméter, diosa griega de la agricultura y la tierra cultivada (de ahí que su estrella más brillante reciba el nombre de Spica: la espiga). Hace 2000 años, cuando comenzaba el tiempo de la cosecha y de la vendimia, Virgo desaparecía del cielo al atardecer. En Grecia fue asociada al mito del rapto de Perséfone, concretamente con el hecho de que Perséfone pasara con su madre, Deméter, la primavera y el verano, la época del año en que el sol pasa por esta constelación.



7- Libra (gr. α Χηλα, las pinzas del escorpión; lat. Libra): es la única constelación que no representa a un animal o tiene figura humana. Según Alberto Martos Rubio, en Historia de las Constelaciones. Un ensayo sobre su origen, esta constelación se dividió, debido a su tamaño, en dos. De hecho, en el zodiaco griego antiguo no existió nunca como Libra, sino que recibió el nombre de Quelas, pinzas del escorpión. Parece que las estrellas de Libra eran parte de la constelación de Escorpio y que, más concretamente, representaban las pinzas de éste. Las dos estrellas principales, además, recibieron el nombre árabe de Zuben Elhenubi, pinza sur (α Librae), y Zuben Eschemali, pinza norte Librae). De todas formas, según Martos Rubio, nunca perteneció a Escorpio, sino a Virgo, en la que los romanos vieron a Astrea, diosa de la justicia, portando una balanza. Así, el nombre de Libra le fue dado por los romanos que recuperaron, de este modo, el nombre que tuvo en Babilonia. Es posible, según Martos Rubio, que fuese Marco Terencio Varrón quien le diera este nombre en su Rerum Rusticarum. La razón de su nombre latino podría estar en el hecho de que hace 2000 años el sol la cruzase en otoño, cuando el día y la noche tienen la misma duración y, por tanto, se igualan y equilibran.


8- Escorpio (gr. Σκορπος; lat. Scorpius): es la única que se parece a lo que indica su nombre. Entre los griegos representa al escorpión enviado por Ártemis para que matara a Orión. Cuando los dos fueron colocados en el firmamento, se les puso lejos a uno del otro para que no pudieran volver a encontrarse. De hecho, Orión desaparece cuando aparece Escorpio.


9- Sagitario (gr. Τοξτης; lat. Sagittarius): se le representa como a un Centauro o a un arquero. Su flecha apunta al corazón del Escorpión, la estrella Antares, la más brillante de Escorpio, cuyo nombre árabe es Qalb al-‘Aqrab (el corazón del Escorpión). En Grecia se asoció al centauro Quirón y, según otra leyenda, a Croto, hijo de Pan. Está situada al centro de la Via Láctea y oculta detrás de espesas nubes de materia interestelar, por lo que resulta difícil su observación.





10- Capricornio (gr. Αγοκερες, el cuerno de la cabra; lat. Capricornus): su representación es muy curiosa, pues es una cabra con cola de pez. La razón podría estar en el hecho de que el período de lluvias, en la antigüedad, empezaba cuando el sol entraba en esta constelación, y podría deberse también a esto el hecho de que las dos constelaciones que quedan, Acuario y Piscis, estén relacionadas con el elemento agua, dado que la época de lluvias todavía seguía unos meses más después de que el sol transitara por Capricornio. En Mesopotamia, Capricornio, Acuario y Piscis estaban asociados al dios Ea, señor de la sabiduría, de las artes, del agua y de la fertilidad. Una de sus representaciones iconográficas nos lo muestra como una figura masculina portando o vertiendo agua; otra lo muestra como una cabeza de cabra sobre un altar o como una cabra-pez. Hace miles de años, en el solsticio de invierno, el sol alcanzaba su punto más meridional estando en esta constelación. Por eso, recibió su nombre el Trópico de Capricornio. Actualmente, el sol está en Sagitario durante el solsticio de invierno. En Grecia, se asoció a la cabra Amaltea, la nodriza de Zeus.


11- Acuario (gr. δροχοες, el aguador; lat. Aquarius): Como hemos explicado ya hablando de Capricornio, el sol transita por esta constelación cuando todavía es época de lluvias. Relacionado con el dios mesopotámico Ea, adopta una de las representaciones de él: la de una figura humana vertiendo agua. En Grecia, está relacionado con el mito del Diluvio universal, concretamente con Deucalión, el hijo de Prometeo y constructor del arca. Pero, según otra leyenda, representa a Ganimedes, el copero y aguador de los dioses. En Mesopotamia, es Ea el que avisa a Atrahasis (el equivalente al Noé bíblico) para que construya un barco y salve a su familia y a todos los animales de la tierra del diluvio de Enlil (dios supremo del panteón sumerio-acadio)



12- Piscis (gr. ο χθες; lat. Pisces): ésta es la constelación por la que actualmente transita el sol en el equinoccio de primavera. Es una constelación grande, como la de Acuario, pero, como ella, de estrellas débiles. Tal y como se ha comentado ya, recibió, probablemente, un nombre relacionado con el agua por el hecho de que, en la antigüedad, el período de lluvias todavía la alcanzaba. Para los griegos, estos dos peces unidos por la cola representaban a Afrodita y a Eros que, convertidos en peces (los demás dioses también adoptaron formas de animales) intentaban despistar a Tifón quien los perseguía.

13- Ofiuco o Serpentario (gr. φιοχος, el que sostiene la serpiente; lat. Ophiuchus): parte de esta constelación se encuentra en la eclíptica, por lo que no son 12, sino 13 las constelaciones zodiacales. Debido, además, a la precesión de los equinoccios, se ha ido introduciendo entre Sagitario y Escorpio, de forma que durante la primera quincena de diciembre el sol entra en esta constelación. Se representa con la figura de Asclepio, el dios griego de la medicina, que coge con sus manos una serpiente (la constelación de Serpens), que tiene la cabeza hacia el Oeste y la cola hacia el Este. Desde el punto de vista de la mitología, Ofiuco continúa la leyenda de Orión y el Escorpión. Según el Escorpión va ascendiendo por el horizonte oriental, Orión muere y se pone por el Oeste, pero Asclepio, con los poderes curativos que Apolo y Quirón le enseñaron, sanó al cazador y aplastó al Escorpión con el pie. Por eso Orión resurge por el Este y el Escorpión es aplastado por el Oeste.


diumenge, 25 d’octubre del 2009

El reloj cañón de mediodía

Se trata de un curioso artilugio que a finales del siglo XVIII construyó un ingeniero parisino, del que sólo nos ha llegado su nombre, Rousseau. Se trataba de una lupa adosada a un reloj de sol de modo que al llegar al mediodía el calor se concentraba, y producía el fuego necesario para encender la mecha de una bala de cañón que se disparaba puntual cuando el Sol culminaba su paso por el cenit.


Se instaló uno en los Jardines del Palais-Royal de Paris antes de la revolución. Los parisinos se regían por aquel cañonazo para poner en hora sus relojes y pronto constataron que había diferencias. Juzgaron que este desajuste se debía a que los relojes mecánicos eran defectuosos y no a que se trataba de la diferencia entre el mediodía verdadero, cuando el sol llega al punto más alto, y el mediodía de los relojes que es un momento convencional, creado por los hombres.

Prueba de ello es esta cancioncilla francesa:

Sur le coup de midi,

dans le jardin du Palais-Royal, à Paris:

'Dans ce jardin tout se rencontre

'Excepté l'ombrage des fleurs;

'Si l'on y dérègle ses moeurs,

'Du moins l'on y règle sa montre.'


Se cuenta que ese fue el cañón marcó el inicio de la Revolución Francesa pues el 12 de julio de 1789, en el momento en que ese cañón disparó, el revolucionario Camille Desmoulins se subió a una silla e hizo un llamamiento a las armas.

Podemos leer la recreación de ese momento escrito por Gerard Jean, aquí

Este reloj cañón reguló la vida de Paris durante mucho tiempo hasta que fué robado en 1999. En la actualidad el cañonazo del mediodía se sigue oyendo en algunos lugares como en el cerro de Santa Lucia en Santiago de Chile, o en la foratleza de San Carlos de la Cabaña en Cuba, aunque ahora no es el sol quien prende la mecha sino un artillero.

En torno al disparo del cañón se realiza toda una ceremonia con artilleros que vestidos a la usanza del ejército colonial español del siglo XVIII tras decir: Atención al astro rey! proceden al disparo a las diez de la mañana, las tres de la tarde y las nueve de la noche. Este último disparo del cañonazo se debe a que era la manera de informar a los cubanos del cierre de la rada de la bahía y de las puertas de la ciudad.





dilluns, 19 d’octubre del 2009

Las Constelaciones I: El camino de la Luna


Si, en algún momento de su eterna vida, nuestro padre, Atlas, hubiese podido levantar la vista hacia la bóveda celeste que, con tanto ahínco, sostenía, quizás hubiese creído que volvía a ser objeto de una pesada broma de Zeus.

Helios, que todo lo sabe, porque está en todas partes y todo lo ve, nos lo explicó a mis hermanas y a mí misma. ¡Pobre Atlas! ¡Toda la eternidad sosteniendo la bóveda celeste y sin poder contemplar sus maravillas!

Fue en la cultura mesopotámica donde empezó a gestarse ese anhelo por «interpretar» lo que desde la tierra se veía en el cielo, parece que por cuestiones tan prácticas como orientarse en el mar o en el desierto, sacar mayor provecho del campo, servir de guía para la confección de los calendarios, controlar la sucesión de las estaciones… Así, durante el período asirio (883-612 aC. aprox.) se redactaron las famosas tablillas Mul-Apin («estrella arado», constelación equivalente a nuestro Triángulo, con la que empiezan estas tabillas) y que incluyen, entre otras cosas:



1- Un catálogo de 33 estrellas, donde se incluyen asterismos, constelaciones y planetas.

2- Fechas de salidas helíacas.

3- Pares de constelaciones (la que sale y la que se pone)

4- Intervalos de tiempo entre salidas helíacas.

5- Pares de constelaciones que se hallan al mismo tiempo en el cénit y en el horizonte.

6- El Camino de la Luna (el zodíaco)

7- Planetas y sus ciclos.

Correspondientes a este período, se han hallado también calendarios estelares y astrolabios (mapas de estrellas) referidos a las constelaciones Mul-Apin. Destaca el planisferio encontrado en la capital asiria, Nínive, de la época del reinado de Asurbanipal (668-626 aC), aunque hay evidencias de que algunos calendarios estelares podrían remontarse al 2000 aC.


El Camino de la Luna


Trazaron la línea imaginaria que, anualmente, llevan a cabo la Luna y el carro de Helios en su recorrido por la bóveda celeste (la eclíptica), y le dieron el nombre de El Camino de la Luna; la dividieron en 12 partes, correspondientes a los 12 meses lunares de un año solar, y asignaron a cada parte 30 de esa eclíptica. En cada una de esas 12 partes quedaron «encerradas» una serie de estrellas que, agrupadas de forma subjetiva y ficticia, pasaron a la categoría de constelación, recibieron un nombre e, incluso, fueron identificadas con personajes de la mitología y sus leyendas. Hasta esa época se remontan constelaciones como la de Escorpio, Tauro, Leo, Sagitario, Capricornio o Acuario. El Camino de la Luna en la época asiria constaba de 17 ó 18 constelaciones, reducidas más tarde (durante el reinado de Nabucodonosor II, 604-562 aC) a 12 por los babilonios al asignar una constelación a cada mes (aunque hasta época muy tardía, probablemente inicios de I milenio d.C., siguieron usándose en Mesopotamia las otras constelaciones de El Camino de la Luna. Esa situación sigue provocando un problema a los arqueoastrónomos a la hora de proponer una fecha para la creación del zodíaco y se ha interpretado como una separación en el uso de los signos del zodíaco y las constelaciones propiamente dichas).


Son las siguientes:


Mes y signo zodiacal

Traducción

Constelación actual

Nisannu (Luhunga)

El Aparcero, Jornalero

Aries

Ajaru (Gudanna)


Tauro y las Pléyades

Simanu

El Pastor Celeste y los Gemelos

Orión y Géminis

Du’uzu / Tamuzu (Allul)

El Cangrejo

Cáncer

Abu (Urgula)

El León

Leo

Ululu (Absin)

La Espiga

Virgo

Tashritu (Zibanitum)

La Balanza

Libra

Arashamna (Girtab)

El Escorpión

Escorpio

Kislimu / Kissilimu (Pabilsag)


Sagitario

Tabetu (Suhurmash)

La Cabra-Pez

Capricornio

Shabatu (Ea)

El Grande

Acuario

Addaru (Iku)

El Campo y las Colas de pez

Parte de Piscis


Todavía, en el siglo V aC, se produjeron pequeñas modificaciones, después de lo cual se introdujo en Grecia y llegó hasta nuestros días. Esas modificaciones hacen desaparecer al Pastor Celeste (Orión) y al Campo. Así aparece la astrología tal y como la conocemos en la actualidad: el primer horóscopo personalizado, hecho sobre las constelaciones babilonias, se remonta al 405 aC.

Como la mayoría de las constelaciones representan animales, los griegos dieron a este «cinturón» imaginario el nombre de zodiakos (contracción de zodion, diminutivo de zoon, y kyklos: círculo de los animalitos), cambiaron el nombre de algunas de ellas y les asociaron sus propios mitos.

webgrafia:

imágenes por orden de aparición:

http://terraantiqvae.blogia.com/upload/Atlasweb.jpg

http://1h4.ggpht.com/.../npwN1zuzaLc/s400/003jpg

http://www.cienciakanija.com/wp-content/uploads/3156..

http://www.nueva-acropolis.es/.../ecliptica.jpg

Textos:

http://www.astrosurf.com/aagc/gt_historia_constelaciones/AAGC%20-%20mitomesop.htm

http://www.tayabeixo.org/que_obs/precesion.htm

http://www.geocities.com/astrologyzodiacs/lunarzodiac.htm