dilluns, 4 d’octubre del 2010

CALENDARIO REPUBLICANO FRANCÉS. INTRODUCCIÓN.

Uno de los calendarios más interesantes que ha dado el genio humano fue el de la República francesa. Interesante por lo que supone de novedoso respecto al gregoriano, pero también por lo que tiene de contradictorio respecto a la base ideológica sobre la que se sustentó.

Cuando las conspiraciones de Luis XVI para acabar con la Asamblea Nacional de la Revolución Francesa fracasaron y propiciaron un golpe de estado que tuvo como resultado su deposición_ 10 de agosto de 1792_, se celebraron nuevas elecciones y se proclamó una nueva Asamblea de carácter constituyente llamada Convención. La Convención, intentando romper todo lazo con el orden antiguo y en la idea entusiasta de que iniciaban una nueva Era, derogó la Constitución de 1791, abolió legalmente la monarquía_21 de septiembre de 1792_, e instauró la I República francesa_ 22 de septiembre de 1792. Los cambios, sin embargo, no se limitaron al plano político. Si había que romper con todo lo que representaba el orden antiguo, las reformas debían ser más profundas y abarcar todos los campos de la cultura y de la sociedad. En este sentido, uno de esos primeros cambios se centró en el hecho de unificar las medidas de longitud que coexistían hasta la fecha, junto con las de superficie, volumen y masa. Para llevar a cabo esta tarea, se creó una comisión encargada de definir las nuevas unidades de medida, en base decimal. Entre sus miembros se encontraban el químico Lavoisier y los astrónomos-matemáticos Lagrange y Laplace.

Este Orden Nuevo que representaba la Revolución pretendía tener carácter universal. Por eso, se tomó como referencia algo que pudiera ser común a toda la humanidad, las dimensiones de la Tierra. Se creó, pues, otra comisión encargada de calcular la distancia exacta entre París y Barcelona, cálculo que serviría de base para medir el meridiano terrestre. Esta comisión estuvo formada por dos científicos, Delambre y Méchain.

El trabajo de una y otra comisión arrojó como resultado una nueva unidad de medida, el metro, que se definió como la diezmillonésima parte de la distancia entre un polo y el Ecuador.

Se propuso también la creación de un nuevo calendario, que rompiera totalmente con el tradicional, heredero directo de la cultura romana y plagado de referencias religiosas, basado en el sistema decimal. Otra comisión, presidida por el diputado Gilbert Romme y en la que se encontraba también Laplace, se encargó de ello.

La primera medida adoptada por esta comisión fue, dado que se iniciaba una nueva Era, la de volver a numerar los años. Así, el año I de la nueva Era empezaba el año de la instauración de la I República y como día inicial del año se escogió el 22 de septiembre, el equinoccio de otoño. El año empezaba a las 12 de la noche del día en que se producía el equinoccio de otoño, como en los calendarios de Oriente Medio.

La idea de empezar el año el día del equinoccio de otoño, aunque buena en principio por lo que supone (cambio de estación y final del período de vacaciones e inicio del período laboral), presentaba problemas, puesto que, desde el punto de vista astronómico, el equinoccio de otoño no tiene una fecha fija y, por tanto, el año podía empezar el 22, el 23 o el 24 de septiembre.

Respecto a los meses, adaptarlos al sistema decimal provocó también bastantes problemas: o bien se dejaban 10 meses de 36 días o bien 12 meses de 30 días. Es decir, de una u otra forma, una de las divisiones no se ajustaba al sistema decimal (12 meses y 36 días) Finalmente, se decidió dejar 12 meses de 30 días y los 5 días sobrantes, 6 en los años bisiestos, se añadían al final del año como días especiales y festivos.

La agrupación tradicional de los días en semanas se cambió siguiendo el modelo del calendario griego en el que los días se agrupaban en décadas. Así, cada mes tenía 3 décadas. También siguiendo el modelo griego de agrupación de años en Olimpiadas, se crearon las Francíadas, formadas por tres años de 365 días y uno de 366 (bisiesto)

El cómputo de las horas también sufrió el cambio al sistema decimal. Los días tendrían 10 horas; cada hora, 100 minutos y cada minuto, 100 segundos. Por tanto, para completar un día, con 100.000 segundos equivalentes a nuestros 86.400, los segundos debían ser más cortos. Un segundo republicano equivalía a 0’864 de nuestro segundo. Un minuto decimal era 1 minuto y 26 segundos de nuestro cómputo y una hora decimal equivalía a 2 horas y 24 minutos. Este sistema de medida duró sólo 6 meses, no sólo porque la gente no pudo acostumbrarse ni supo, sino porque suponía fundir todas los relojes existentes. En el decreto de la Convención del 5 de octubre de 1793, en el artículo XI, se lee:

XI. El día, de medianoche a medianoche, está dividido en diez partes; cada parte en diez otras, así sucesivamente hasta la más pequeña porción medible de la duración. Este artículo será válido para las actas públicas únicamente a partir del 1º del primer mes del tercer año de la república.

Y en el artículo XI del decreto del 24 de noviembre del mismo año, se puede leer:

XI. El día, de medianoche a medianoche, está dividido en diez partes u horas, cada parte en diez otras, así sucesivamente hasta la más pequeña porción medible de la duración. La centésima parte de la hora se llama minuto decimal, la centésima parte del minuto se llama segundo decimal. Este artículo será válido únicamente a partir del 1º de Vendémiaire, en el año tres de la República.

Como ya hemos apuntado, se trataba de eliminar todo vestigio de cultura anterior, de cambiar esquemas mentales y de no tener otra diosa que la Razón. Los días de la semana y los nombres de los meses recordaban a los grandes dioses por los que había pasado la cultura occidental.

Teniendo, pues, como diosa la Razón, del mismo modo que la medida del espacio venía legitimada por tener a la Tierra como referente, los nombres de los meses habrían de tener también una razón de ser legítima y común a toda la humanidad. El criterio adoptado, como veremos en otro post, fue la Naturaleza y sus cambios climáticos.

diumenge, 26 de setembre del 2010

Otoño 2010. Calendario primera evaluación


Con el equinoccio de otoño reabrimos de nuevo el Jardín de las Hespérides. Durante el verano hemos preparado unos materiales didácticos para su uso en nuestras clases que ahora comentamos.

-El calendario del curso 2010-2011 de uso escolar dividido por evaluaciones. En esta primera evaluación encontramos los meses de septiembre, octubre noviembre y diciembre. Como ya sabéis, es un calendario de clase con la fecha en latín y en números arábigos la fecha actual. El enlace a la primera evaluación aparece aquí y también en el margen izquierdo en los materiales para descargar.

-El calendario de pared del año 2011 KALENDARIUM MMXI ya está acabado. Se trata de un calendario en el que aparecen la fecha actual en números romanos, junto a las fiestas romanas o griegas correspondientes. En cada mes hay una breve explicación de su nombre y, en ocasiones, de alguna de sus fiestas principales.
Las imágenes seleccionadas para ilustrar cada mes son frescos procedentes de Pompeya y Boscoreale que se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles y en el Metropolitan Museum de Nueva York, respectivamente.
-Y la Agenda MMX-MMXI también de uso escolar.
Por si estáis interesados en la agenda o el calendario del año 2011, aquí tenéis las características de ambos y cómo solicitarlos.

Os deseamos a todos un buen curso 2010-2011!!

*La imagen es de la Sala de la Meridiana del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

diumenge, 4 de juliol del 2010

Felix aestas!!



Queremos despedirnos hasta septiembre deseando a todos un feliz verano, no sin antes presentaros una novedad y proponeros una sugerencia.

  • La sugerencia: añadir en el blog un reloj de sol o un calendario de fastos tal como nos encontramos en la página didacterion
  • La novedad: Entre los materiales descargables del margen izquierdo hemos colocado ahora los cuadernillos de nuestro taller Tempore Capto, en castellano y valenciano, por si os pueden resultar útiles. Contienen además de una parte teórica un apartado de actividades para hacer en clase.

Ahora sí, descansad mucho y disfrutad de este tempus vacandi que nos lo hemos ganado!!

diumenge, 20 de juny del 2010

Quinquatrus minores


Los quinquatrus minores eran fiestas en honor de Minerva que se celebraban del 13 al 15 de junio. Los protagonistas de estas fiestas son los flautistas quienes con largos vestidos y cubiertos con máscaras recorren la ciudad en un ambiente de borrachera.

El nombre de quinquatrus minores se explica por su relación con la otra fiesta de Minerva, los quinquatrus maiores que se celebran en marzo (del 19 al 23), así lo vemos en Festo y en Varrón, De lingua latina VI, 17
Los idus de junio se llaman Quinquatrus menores por semejanza con los mayores, ese día los flautistas en fiesta deambulan por la ciudad y se reúnen ante el templo de Minerva.

Se trata de la fiesta en honor de Minerva pues como inventora de la flauta es la patrona de los flautistas. En Fasti VI, Ovidio por boca de la propia diosa nos lo explica:

Yo fui la primera que, perforando una caña de boj con agujeros espaciados, logré que la larga flauta emitiera sonidos. Esa cadencia me gustó; pero en las límpidas aguas que reflejaban mi imagen observé cómo aparecían hinchas mis virginales mejillas. "No me interesa un arte a este precio- dije- ¡Adiós, flauta mía!"(....) Soy yo la inventora y la creadora de esta música. Y ése es el motivo por el que esta profesión celebra mis festividades.
El origen de esta curiosa festividad nos viene relatado por Ovidio, Fasti VI, Plutarco, Cuestiones romanas, 55, y Tito Livio Ab urbe condita IX, 30. Tito Livio lo sitúa en el consulado de C. Junio Bubulco ( por tercera vez) y el de Q. Emilio Bárbula (por segunda vez) y se debió a que los censores anteriores Apio Claudio y Cayo Plautio prohibieron a los flautistas los banquetes en el templo de Júpiter, por lo que decidieron abandonar la ciudad y marchar a Tíbur. Durante un tiempo nos dice Ovidio
la hueca flauta se echa de menos en los escenarios, y de menos se echa también en los altares; ningún treno acompaña al ataúd a su última morada

Para hacer regresar a los flautistas idean una estrategia que Plutarco y Ovidio nos cuentan:

Vivía en Tíbur un hombre que había sido esclavo, aunque había recobrado su libertad desde hacía mucho tiempo, persona digna de ocupar cualquier alta magistratura. Había preparado en su predio rural un festín al que invita a toda la muchedumbre musical, que acude al festivo banquete. Había caído la noche; los ojos y los espíritus estaban anegados de vino, cuando se presenta un recadero con un mensaje previamente urdido, y dice así: "¿A qué esperas para poner punto final al banquete? Ahí llega el patrono a quien debes tu libertad". Sin demora alguna los invitados comienzan a mover sus miembros vacilantes a causa de un vino de poderoso efecto; a duras penas se mantienen en pie y sus piernas se tambalean: "Retiraos, -les dice el dueño de la casa; y como quiera que se demoran los carga en un carro. La amplia caja del carruaje era de junco trenzado. Lo avanzado de la hora, el traqueteo del vehículo y el vino puro atraen el sueño, y aquel tropel de borrachos se imagina que vuelve de regreso a Tíbur. Pero ya había entrado en Roma por las Esquilias y, al amanecer, el carro se encontraba en medio del Foro. Claudio, para poder engañar al Senado por la apariencia y el número de los artistas, les ordena que se cubran el rostro con máscaras; los mezcla luego con otras personas y los manda ataviarse con largos vestidos, a fin de que los flautistas puedan engrosar aquella comparsa. De esta manera imaginaba camuflar perfectamente el regreso de los exiliados, no fuera a ser que se viera censurado por contravenir las disposiciones dictadas por su colega. El plan fue bien acogido. Por ello, el día de los idus se les permite utilizar esa extravagante indumentaria y entonar festivas canciones al son de aires antiguos.


Por nuestra parte también hemos celebrado nuestros particulares quinquatrus minores ya que contamos con un tibicen que aunque aún está aprendiendo tiene un gran futuro. Sus primeros pasos musicales así lo demuestran.

Plurimam salutem!!


diumenge, 13 de juny del 2010

Agenda MMX- MMXI

Aún no hemos acabado el curso, pero...tempus fugit! así que al igual que hicimos para el ya casi curso pasado 2009-2010, os presentamos ahora nuestra agenda MMX-MMXI de uso escolar. Las novedades que hemos introducido este año ha sido hacerlas en castellano/valenciano y latín, así como un apartado que quiere recordar la costumbre romana ( dies nobis signandi melioribus lapillis) de marcar los días especialmente felices con piedras blancas y los malos con piedras negras, mediante el uso de pegatinas en color de máscaras de tragedia o de comedia, y otras con la imagen de una bulla aurea para señalar el dies natalis o cumpleaños.




Las características físicas de la AGENDA MMX-MMXI son:

140 págs


Tamaño A5 (210x148 mm)


Interior: Tintas 1+1 (blanco y negro a dos caras). Papel offset blanco 90 gr


Portada: Tintas 4+0 (Todo color una cara)


Acabado: Encuadernado gusanillo con portadas plástico hielo


Tiene los siguientes apartados en latín y castellano/valenciano:


1. Datos personales/personalia

2. Asignaturas/materiae

3. Fechas exámenes

4. Horario/horarium

5. Pegatinas para marcar días buenos, malos, cumpleaños....

6. Cosas importantes/ Nota bene

7. Agenda propiamente dicha en castellano, valenciano y latín de septiembre 2010 a agosto 2011, con diseño de semana a la vista. En cada día se señala la festividad latina que se celebraba en el calendario romano.

8. Hojas para anotaciones/ Notae

9. Listín de teléfonos/ Telephona



Para solicitar las agendas MMX-MMXI rellenad este formulario y nos pondremos en contacto con vosotros.
Dejaremos en el margen izquierdo un enlace permanente con esta información.


Salutem plurimam!!

diumenge, 6 de juny del 2010

Carna, los vampiros y los asustaniños


El día 1 de junio se celebraba la fiesta de la diosa Carna / Crane como protectora de los órganos vitales. En este día era habitual comer tocino grasiento y unas gachas de habas mezcladas con escanda caliente, por eso se llamaban kalendae fabariae. Según Ovidio , Fastos VI, porque
En aquella época (...) lo que en verdad se apreciaba era el puerco, y con la matanza de un cerdo se celebraban los días de fiesta. El campo no proporcionaba más que habas y escanda. Quienquiera que el día de las kalendas del sexto mes consuma ambos alimentos mezclados, tiene la seguridad de que sus órganos vitales van a verse libres de todo mal.

La diosa Carna o Crane protegía a la infancia, pues se preocupaba del desarrollo y crecimiento de sus músculos, y como diosa agraria, de la fase de madurez de los frutos y el engorde de los animales.
La atribución de Carna o Crane como antigua divinidad protectora de la salud, en particular de los niños la explica Ovidio (Fasti, Vi, 182) con el relato de un terrible episodio con unos seres espeluznantes las striges o vampiros
Existen unos voraces pájaros (y no me estoy refiriendo a aquellos que impedían llegar a la garganta de Fineo los alimentos que éste tenía en su mesa, sino a otros que son sus descendientes: una enorme cabeza, ojos saltones, pico adaptado para la rapiña, alas grises, garfios por uñas)
Vuelan durante la noche, atacan a los niños que no tienen nodriza y corrompen los cuerpos que arrebatan de sus cunas. Dicen que con sus picos desgarran las entrañas de los pequeñuelos lactantes e hinchan sus gaznates con la sangre que chupan. Se los conoce con el nombre de vampiros, nombre que les viene de que suelen emitir horrendos chirridos en medio de la noche.
Seguidamente nos cuenta el ataque de las striges a Proca

Pues bien, ya se tratase de auténticas aves, o que hubiesen sido transformadas en tales por un encantamiento y no fuesen más que viejas convertidas en pájaros por un hechizo marso, el caso es que entraron en la habitación de Proca. Proca que había nacido hacía solo cinco días, era una presa realmente tierna para aquellas aves; con ávidas lenguas comienzan a succionar el pecho del niño; el desdichado pequeño rompe a llorar pidiendo de esta manera ayuda. Asustada por los gritos de la criatura, la nodriza acude corriendo y lo encuentra con las mejillas laceradas por las agudas garras.
¿Qué podría hacer? El color de su rostro era el que suelen presentar las hojas tardías a las que ha marchitado la llegada del invierno.
Ahora conocemos el remedio para conjurar estos peligros

Va en busca de Crane y le comunica la noticia: "Deja de un lado tu temor-le dice ésta-: tu niño estará a salvo". Se coloca al lado de la cuna. " Detened vuestras lágrimas -dice-; voy a curarlo". Al punto, por tres veces, siguiendo un orden, toca las jambas de la puerta con una rama de madroño; con una rama de madroño hace también tres veces unos signos sobre el umbral; rocía la entrada con agua-agua que contenía ingredientes mágicos-; sostiene en sus manos las entrañas crudas de una puerca de dos meses, y dice así "Pájaros de la noche, perdonad las entrañas d este niño: en lugar del pequeñuelo os he sacrificado esta tierna víctima. En lugar de su corazón, aceptad este otro corazón, y en vez de sus vísceras, tomad estas otras. Os ofrendamos esta vida a cambio de otra mejor."

Tan pronto como ha pronunciado esta plegaria, deposita al aire libre las entrañas que ha cortado en pedazos y prohíbe a cuantos han asistido al sacrificio que miren en aquella dirección. Luego, sobre la estrecha ventana que servía para iluminar la habitación coloca el blanco ramo de espino que le había regalado Jano. Dicen que después de aquello los pájaros respetaron la cuna y que el niño volvió a recuperar los colores que antes tenía.
Desde siempre ha habido seres terroríficos que asustaban a los niños. Por ejemplo los niños griegos
temían a Mormó, Mormolyce, Gelo, Lamia....( En este enlace, hay una descripción de cada uno de ellos).
Al igual que ahora los niños transformaban este miedo en diversión y tenían un juego infantil que consistía en dar sustos con máscaras que se llamaba mormolycion, según nos consta por Clemente de Alejandría


Muchos se asustan con la filosofía de los gentiles, como los niños con el mormolycion





Imagen de un fresco pompeyano con erotes jugando al mormolycion.

He encontrado un exhaustiva recopilación de asustaniños y todos esos personajes imaginarios que
desde antiguo han aterrorizado a los niños y han servido para dirigir su comportamiento. Seguro que todos recordamos al coco, y su obsesión porque nos durmiéramos pronto!

Salutem plurimam!


diumenge, 30 de maig del 2010

Caesar Augusta y Tarraco

Aprovechando nuestra reciente visita a Zaragoza para presentar la Domus Baebia y el taller de escritura antigua de Salvador Muñoz, pudimos realizar un interesante recorrido por Caesar Augusta acompañados de Roberto Lérida que ha sido un cicerone excepcional. Hacía tiempo desde nuestra última estancia y descubrimos una ciudad de gran atractivo cultural y con un planteamiento muy didáctico en sus museos de las termas, el foro, el puerto y por supuesto el teatro, al igual que el Museo provincial.

En un anterior viaje me quedé intrigada con el conjunto escultórico que rodea el reloj de la torre de la Seo de Zaragoza, así que he decidido averiguar qué nos están diciendo esas tres figuras.

En la información hallada en la red, he encontrado tres versiones:

Al tratarse de tres figuras nos parece adecuado pensar que el conjunto es una alegoría del tiempo en el transcurro de los días, y también en la vida de las personas, cuya fugacidad se evidencia en que todas las esculturas son aladas.
Si describimos cada una de las figuras del reloj encontramos lo siguiente:
  • imagen de un fuerte anciano alado que podemos identificar con el dios Cronos como dios del tiempo con la guadaña para dejar claro que es inflexible. Simbolizaría la vejez y el paso inexorable del tiempo.

  • imagen de un niño con alas que lleva una antorcha en la mano, junto a él hay un gallo. La antorcha es la luz y la vida, mientras que el gallo como animal solar con su canto anuncia el día y ahuyenta a los demonios nocturnos. Además por su carácter vigilante suele ir acompñando a dioses como Apolo, Minerva, Marte o Mercurio. El niño simbolizaría la infancia, el principio de la vida y el nacimiento del día con la antorcha y el gallo.

  • la tercera es la imagen alada de una joven con un candil. Sería la juventud y madurez de la vida humana y la Noche. El candil en las comunidades cristianas forma parte del símbología de la luz vencedora de las tinieblas de la noche. En las oraciones de las Vísperas se encendían ritualmente los candiles, en una ceremonia llamaba lucernario.
Con esto ya ha quedado satisfecha nuestra curiosidad. Ahora estamos disfrutando unos días intensos de cultura clásica en Tarraco Viva MMX , os contaremos a la vuelta!!

Salutem plurimam!!