dissabte, 5 de maig del 2012

ΤΑ ΓΥΜΝΟΠΑΙΔΙΑ. GYMNOPAEDIAE


Desde finales del s. VII hasta las primeras décadas del VI a. C. Esparta logró reunir a excelentes representantes de las artes y las letras. Allí vivieron y trabajaron Alcmán, quizás de Sardes, Terpandro de Lesbos, Taletas de Gortina, Jenócrito de Locros, Sacadas de Argos, y muchos otros. Había fiestas famosas: Jacintias, Carneas, Gimnopedias eran celebradas con esplendor, y los coros, presentados en ocasiones solemnes, eran bien conocidos en toda Grecia. Así dice Píndaro refiriéndose a Esparta: donde son preeminentes los consejos de los ancianos, las lanzas de los jóvenes, los coros, la Musa y Aglaya (Fr. 199 S.-M.): 

ἔνθα βουλαὶ γερόντων
καὶ νέων ἀνδρῶν ἀριστεύοισιν αἰχμαί,
καὶ χοροὶ καὶ Μοῖσα καὶ Ἀγλαΐα
 

En las Gimnopedias, organizadas por Taletas, actuaban dos coros: uno de adolescentes, otro de hombres casados. Algunas de estas manifestaciones resultan sorprendentes para nosotros, por ejemplo las danzas β(α)ρυλλικά en honor de Artemisa en las que los bailarines llevaban horribles máscaras de mujeres viejas, máscaras extrañas cuyo estilo evoca, en ciertos aspectos, el arte maorí.

En términos generales, parece que estas fiestas alcanzaban un nivel muy alto de refinamiento artístico: por mutilados que estén los fragmentos del Partenio de Alcmán (frg. 1), donde un coro de jóvenes doncellas celebra en versos encendidos la belleza de sus educadoras _ Agido, Hagesícora_ evocan magníficamente aquella atmósfera impregnada de gracia y de poesía, de juventud y también de buen humor, incluso, de travesura. Qué decir también de aquel otro fragmento (frg. 26) en que el viejo maestro (pues semejante perfección técnica exigía una enseñanza, entrenadores y maestros) entra él mismo en escena, en una relación familiar y sin embargo delicada con sus jóvenes coristas: lamentando que sus miembros, agotados por la edad, no le permitan ya intervenir en sus danzas, y agrega que desearía ser el pájaro κηρύλος, el alción macho, al cual las hembras transportan sobre sus alas.


 Lejos estamos aún, según se ve, de la clásica rigidez laconia, de esa Esparta totalmente militarizada […] ¡Qué lejos estamos, en particular, de esa educación severa, salvaje, de un utilitarismo bárbaro que la tradición atribuye a Esparta!

Pero a esta primavera precoz y florida sucede un verano ingrato: los historiadores están más o menos de acuerdo en situar hacia el 550 un brusco estancamiento del desarrollo, hasta entonces regular, de Esparta. El punto de partida fue una revolución política y social con la que la aristocracia, dirigida tal vez por el éforo Quilón, puso fin a la agitación de las clases populares, que podían haber provocado la segunda guerra de Mesenia, y consolidó su triunfo conformando todo un marco de instituciones apropiadas.
 
Las Gimnopedias, o festival de los «jóvenes desnudos», se celebraban en Esparta cada año en el mes de julio en honor a Apolo Pitio, Artemisa y Leto. Al respecto, el espartano Megilo, en Las Leyes (Platón, I, 633), las llama un temible endurecimiento (...), de temibles ejercicios de resistencia que hay que soportar con la violencia de la canícula.

En el ágora de la ciudad se erigían las estatuas de los dioses honrados y alrededor de ellos los jóvenes espartanos desnudos ejecutaban danzas en su honor, que imitaban representaciones teatrales y ejercicios gimnásticos, con el acompañamiento musical de los peanes de Dionisodoro o de las canciones de Alcmán y de Taletas. En Pausanias, III.11, 9, leemos:

τὰ μὲν Τισαμενοῦ τοιαῦτα ἐπυνθανόμην ὄντα. Σπαρτιάταις δὲ ἐπὶ τῆς ἀγορᾶς Πυθαέως τέ ἐστιν καὶ Ἀπόλλωνος καὶ Ἀρτέμιδος καὶ Λητοῦς ἀγάλματα. Χορὸς δὲ οὗτος ὁ τόπος καλεῖται πᾶς, ὅτι ἐν ταῖς γυμνοπαιδίαις—ἑορτὴ δὲ εἴ τις ἄλλη καὶ αἱ γυμνοπαιδίαι διὰ σπουδῆς Λακεδαιμονίοις εἰσίν—ἐν ταύταις οὖν οἱ ἔφηβοι χοροὺς ἱστᾶσι τῷ Ἀπόλλωνι.

Estas son las cosas que supe sobre Tisameno. Los Espartanos tienen en el ágora las estatuas de Apolo Pitio, de Artemisa y de Leto. Todo este lugar recibe el nombre de Coro, porque en él, en las Gimnopedias _fiestas que los Lacedemonios celebran con gran solemnidad_ los jóvenes forman coros en honor de Apolo. 

Según algunos testimonios, la duración de la fiesta era de diez días. El último día y en el coro del teatro, participaban en las danzas también los hombres de la ciudad. El líder del coro (προστάτης o χοροποιός) llevaba puesta una especie de corona de flores, llamada στέφανος θυρεατικός, en conmemoración de la victoria de los Espartanos en Tirea. La participación de los hombres se estableció probablemente en memoria de esa victoria contra los argivos y la conquista de Cinuria (546 a.C.), pero también en honor del héroe Ortiades. La parte de las Gimnopedias dedicada a los hombres se desarrolla en ofrendas de libación y danzas de jóvenes guerreros desnudos con largos cabellos (en relación al juramento de sus adversarios de no cortar sus largos cabellos y de que las mujeres argivas no volvieran a llevar ornamentos de oro, si no reconquistaban Cinuria)  Los Espartanos que habían caído en aquella batalla siempre eran elogiados con canciones en este festival. Signo de su importancia es la información conservada de que los espartanos no interrumpieron la celebración de las Gimnopedias ni siquiera cuando llegó la noticia de la total destrucción de su ejército en la batalla de Leuctra. Plutarco, Agesilao 29, 2:
 
μὲν γὰρ Ξενοφῶν φησι τῶν ἀγαθῶν ἀνδρῶν ἔχειν τι καὶ τὰς ἐν οἴνῳ καὶ παιδιᾷ φωνὰς καὶ διατριβὰς ἀξιομνημόνευτον, ὀρθῶς λέγων: ἔστι δὲ οὐχ ἧττον, ἀλλὰ καὶ μᾶλλον ἄξιον κατανοεῖν καὶ θεᾶσθαι τῶν ἀγαθῶν παρὰ τὰς τύχας πράττουσι καὶ λέγουσι διευσχημονοῦντες. ἔτυχε μὲν γὰρ ἡ πόλις ἑορτὴν ἄγουσα καὶ ξένων οὖσα μεστή: γυμνοπαιδίαι γὰρ ἦσαν ἀγωνιζομένων χορῶν ἐν τῷ θεάτρῳ, παρῆσαν δ᾽ἀπὸ Λεύκτρων οἱ τὴν συμφορὰν ἀπαγγέλλοντες.

Y si dice Jenofonte que de los hombres excelentes aun las conversaciones y palabras de que usan en medio del solaz y los banquetes tienen algo digno de recuerdo, en lo que ciertamente tiene razón, aún es más digno de saberse y quedar en memoria lo que los hombres formados a la virtud hacen y dicen con decoro cuando les es contraria la fortuna. Porque hacía la casualidad que Esparta solemnizase una de sus festividades, y fuese grande en ella el concurso de forasteros con motivo de celebrarse combates gimnásticos, cuando llegaron de Leuctra los que traían la nueva de aquel infortunio.



γενομένων δὲ τούτων, ὁ μὲν εἰς τὴν Λακεδαίμονα ἀγγελῶν τὸ πάθος ἀφικνεῖται γυμνοπαιδιῶν τε οὔσης τῆς τελευταίας καὶ τοῦ ἀνδρικοῦ χοροῦ ἔνδον ὄντος· οἱ δὲ ἔφοροι ἐπεὶ ἤκουσαν τὸ πάθος, ἐλυποῦντο μέν, ὥσπερ, οἶμαι, ἀνάγκη· τὸν μέντοι χορὸν οὐκ ἐξήγαγον, ἀλλὰ διαγωνίσασθαι εἴων. καὶ τὰ μὲν ὀνόματα πρὸς τοὺς οἰκείους ἑκάστου τῶν τεθνεώτων ἀπέδοσαν: προεῖπαν δὲ ταῖς γυναιξὶ μὴ ποιεῖν κραυγήν, ἀλλὰ σιγῇ τὸ πάθος φέρειν. τῇ δ᾽ ὑστεραίᾳ ἦν ὁρᾶν, ὧν μὲν ἐτέθνασαν οἱ προσήκοντες, λιπαροὺς καὶ φαιδροὺς ἐν τῷ φανερῷ ἀναστρεφομένους, ὧν δὲ ζῶντες ἠγγελμένοι ἦσαν, ὀλίγους ἂν εἶδες, τούτους δὲ σκυθρωποὺς καὶ ταπεινοὺς περιιόντας.

Después de estos acontecimientos, el mensajero que llevó a Lacedemonia la noticia de este desastre llegó el último día de las Gimnopedias, en el momento en que el coro de hombres estaba en el teatro. Los éforos, cuando oyeron la desgracia, se afligieron, como, creo, es forzoso. Sin embargo, no aplazaron el coro y dejaron que los juegos acabaran. Dieron seguidamente el nombre de los muertos a cada uno de los padres, recomendando a las mujeres no dar gritos, sino soportar su dolor en silencio. Al día siguiente, se pudo ver a los padres de los que estaban muertos aparecer en público, alegres y felices, mientras que los padres de aquellos que habían sobrevivido se mostraron en pequeño número, el aire triste y humillado.

En Tucídides V, 82,2, encontramos también la misma referencia. También Eusebio de Cesarea afirma que el festival fue instituido en honor a los Espartanos que cayeron luchando contra los argivos por la posesión de Tirea.

Los jóvenes en sus bailes realizaban movimientos rítmicos parecidos a los ejercicios de la palestra y al pancracio, y también imitaban los gestos salvajes de la adoración a Dioniso. Según Ateneo, Deipnosofistas, XIV, 30: 

ἔοικεν δὲ ἡ γυμνοπαιδικὴ τῇ καλουμένῃ ἀναπάλῃ παρὰ τοῖς παλαιοῖς. γυμνοὶ γὰρ ὀρχοῦνται οἱ παῖδες πάντες, ἐνρύθμους φοράς τινας ἀποτελοῦντες καὶ σχήματά τινα τῶν χειρῶν κατὰ τὸ ἁπαλόν, ὥστ᾽ ἐμφαίνειν θεωρήματά τινα τῆς παλαίστρας καὶ τοῦ παγκρατίου, κινοῦντες ἐνρύθμως τοὺς πόδας, τρόποι δὲ αὐτῆς οἵ τε ὠσχοφορικοὶ καὶ οἱ βακχικοί, ὥστε καὶ τὴν ὄρχησιν ταύτην εἰς τὸν Διόνυσον ἀναφέρεσθαι. Ἀριστόξενος δέ φησιν ὡς οἱ παλαιοὶ γυμναζόμενοι πρῶτον [p. 406] ἐν τῇ γυμνοπαιδικῇ εἰς τὴν πυρρίχην ἐχώρουν πρὸ τοῦ εἰσιέναι εἰς τὸ θέατρον. καλεῖται δ᾽ ἡ πυρρίχη καὶ χειρονομία, ἡ δ᾽ ὑπορχηματική ἐστιν ἐν ᾗ ᾁδων ὁ χορὸς ὀρχεῖται.

Pero la gimnopédica se parece a la danza llamada por los antiguos anapale (danza que imitaba una lucha). Todos los muchachos danzan desnudos, realizando una especie de movimiento en tiempo regular, y de gestos de la mano como aquellos usados por los luchadores: de modo que los bailarines ofrecen una especie de espectáculo parecido al de la palestra y el pancracio, moviendo sus pies en tiempo regular. Y los modos diferentes de esa danza se llaman oscofóricos (relativo a las fiestas de las Oscoforias) y báquicos, de modo que esta clase de danza también tenga alguna referencia a Baco. Pero Aristoxeno dice que los antiguos, después de ejercitarse en las gimnopédicas, seguían con la pírrica antes de entrar en el teatro: y la danza pírrica también es llamada quironomía (maniobra de lucha para cansar al adversario que intenta parar los golpes). Pero la danza hiporcemática consiste en que el coro baila cantando. 


Se hace otro tanto en la danza llamada el Collar. Es, en efecto, una especie de danza común a chicos y chicas, que bailan de uno en uno, intentando formar un collar. El círculo empieza por un joven que salta sobre otro como deberá más tarde hacer en la guerra; después viene una joven, que ejecuta pasos modestos y que muestra cómo deben bailar las mujeres, de manera que puede decirse que el collar representa la unión de la fuerza y de la modestia. Las Gimnopedias son otro tipo de danza parecida, usual entre los Lacedemonios.

  
Müller (History of Greek Literature, vol. I p161) supone, con gran probabilidad, que los bailes de las Gimnopedias consistían en parte en representaciones mímicas, dado que el establecimiento de los bailes y entretenimientos musicales en este festival fue asignado a los músicos, a la cabeza de los cuales estaba Taletas. Plutarco, De Musica, c9:

La música entonces recibió su primera constitución de Terpandro en Esparta. De la segunda constitución, Taletas de Gortina, Xenodamo el Citerense, Xenócrito el Locrio, Polimnesto de Colofón y Sacadas el Argivo se reconoció merecidamente que eran los autores. Por ellos, después de haber introducido las Gimnopedias en Lacedemonia, se establecieron las llamadas Apodixis entre los Arcadios y las Endimatia en Argos. Ahora bien, Taletas, Xenodamo y Xenócrito, y sus seguidores, eran poetas adictos a la composición de peanes; Polimnesto para lo militar y Sacadas para las elegías. Los otros, y entre ellos Pratinas, afirman que Xenodamo fue un compositor de canciones para bailes (Hiporcemas), y no de peanes; y se conserva una melodía de Xenodamo, que claramente parece haber sido compuesta para un baile. Que un peán se diferencia de una canción hecha para un baile se manifiesta en los poemas de Píndaro, quien hizo ambos.

En el desarrollo de las Gimnopedias, durante las cuales Esparta era visitada por gran número de forasteros, reinaba en la ciudad una atmósfera de gran alegría y jovialidad, las celebraciones religiosas constituían una sección importante de la educación formal de los jóvenes. Jenofonte, Memor. I, 2, 61:

ἀλλὰ Σωκράτης γε καὶ πρὸς τοὺς ἄλλους ἀνθρώπους κόσμον τῇ πόλει παρεῖχε πολλῷ μᾶλλον ἢ Λίχας τῇ Λακεδαιμονίων, ὃς ὀνομαστὸς ἐπὶ τούτῳ γέγονε. Λίχας μὲν γὰρ ταῖς γυμνοπαιδίαις τοὺς ἐπιδημοῦντας ἐν Λακεδαίμονι ξένους ἐδείπνιζε, Σωκράτης δὲ διὰ παντὸς τοῦ βίου τὰ ἑαυτοῦ δαπανῶν τὰ μέγιστα πάντας τοὺς βουλομένους ὠφέλει: βελτίους γὰρ ποιῶν τοὺς συγγιγνομένους ἀπέπεμπεν.

Pero Sócrates hizo mucho más para ganar el respeto para el Estado en el mundo en libertad que Licas, cuyos servicios a Esparta han hecho su nombre inmortal. Licas se dedicaba a entretener a los forasteros que se quedan en Esparta durante el Banquete de las Gimnopedias; pero Sócrates gastó su vida en prodigar sus regalos y dar los mayores servicios a todos los que querían recibirlos. Ya que siempre hacía a sus socios mejores hombres antes de separarse de ellos.

El término aparece en textos de Heródoto y varios autores del período ático y de la Koiné. Mientras para los más tempranos de estos autores el sentido del término Gimnopedia aparece relacionado predominantemente con un festival que incluía varios bailes, deportes, etc., en los períodos posteriores de la antigüedad las Gimnopedias, como se ha visto, se mencionan como un tipo de danza. Heródoto VI, 67:

En cuanto a la deposición de Demarato, sucedió de este modo; huyó Demarato de Esparta a Media por esta nueva afrenta. Después de su deposición, ejercía un cargo para el que había sido elegido. Celebrábanse las Gimnopedias; las contemplaba Demarato, y Leotíquidas, que ya era rey en su lugar, le envió un servidor para preguntarle, por mofa y escarnio, qué tal le parecía ser magistrado después de ser rey. Dolido por la pregunta, respondió Demarato que él ya había probado lo uno y lo otro y Leotíquidas no, y que esa pregunta sería para los lacedemonios origen de infinita dicha o de infinita miseria. Dijo, y embozado, salió del teatro para su casa; y sin dilación alguna preparó y sacrificó a Zeus un buey y después del sacrificio llamó a su madre.

Plutarco también habla de medidas tomadas por Licurgo para penalizar a los hombres no casados: éstos no podían asistir a las Gimnopedias, debían desfilar en círculo alrededor del ágora mientras los jóvenes les entonaban canciones y no recibían los honores habituales dedicados a los ancianos. En Plutarco, Lic. 15, encontramos:  

Estas mismas cosas preparaban los casamientos: hablo de las reuniones de las doncellas, del presentarse desnudas y de sus combates en presencia de los jóvenes, que eran atraídos por una necesidad no geométrica, sino amorosa, como dice Platón (República, V,458d) Tachó Licurgo además a los célibes con cierta infamia: porque eran desechados del espectáculo de las doncellas en sus pompas; y en el invierno les hacían los presidentes dar desnudos una vuelta por la plaza; y los que por allí pasaban les cantaban cierto cantar, en el que se decía que les estaba bien empleado por no obedecer a las leyes. Eran asimismo privados de los honores que los jóvenes tributaban a los ancianos: así, nadie reprendió lo que contra Dercílidas se dijo, a pesar de ser un acreditado general; y fue que entrando él, uno de los jóvenes no le cedió el asiento, diciéndole: “Porque tú no dejas un hijo que me lo ceda a mí”

Platón elogia las Gimnopedias como un medio excelente para la educación: bailando enérgicamente en el calor del verano, la juventud Espartana era entrenada tanto en gracia musical como en el arte de la guerra al mismo tiempo.

La introducción de las Gimnopedias, que posteriormente pasaron a tener tanta importancia que se convirtieron en una institución para interpretaciones gimnásticas y teatrales y para cultivar las artes poéticas y musicales en Esparta, se data generalmente en el año 665 a.C., después de la segunda guerra contra Mesenia. Aproximadamente ocho siglos después de que tuvieran lugar las primeras, todavía sobrevivían en Lacedemonia. Según Luciano de Samosata (Sobrela danza, 10; 11; 12) todavía recuerdan un poco el arte marcial, cuando los jóvenes enlazarían con las gimnopedias inmediatamente después de su formación militar diaria. Por otra parte, las describe, como ya hemos visto, como otro tipo de danza pero no hace referencia a la desnudez y, según hemos visto, no son exclusivas de los hombres.






dissabte, 28 d’abril del 2012

Ludi Saguntini MMXII

Ha terminado la edición de los LUDI SAGUNTINI MMXII  con la visita a Sagunto de miles de estudiantes para asistir a las magníficas representaciones teatrales, para realizar los talleres de cultura clásica y las actividades del foro. En esta ocasión los talleres TEMPORE CAPTO y AETATES HOMINIS, presentes en los LUDI desde 2006 y 2010 respectivamente, no se han ofertado sino que han permanecido clausi statu quo. A pesar de ello personalmente he podido disfrutarlos de otra forma ayudando al resto de compañeros a llevar a cabo sus talleres, atendiendo a quienes se acercaban curiosos, preparando materiales... y desde luego participando activamente en la recreación que desde la SAGUNTINA DOMUS BAEBIA se realiza para contribuir a la fiesta del latín  TOTUM IN LINGUA LATINA de la clausura de los LUDI.
Una bella SUPPLICATIO AD DEOS realizada con la esperanza de que los dioses olímpicos retornen la situación a su orden natural y regrese la armonía. 
Imagen de Federic Aznar

Nos unimos a los ruegos expresados en ella y confiamos en que podamos seguir celebrando los Ludi Saguntini muchos años

O dii inmortales, nostras preces prosperetis ut quotannis Ludi Saguntini celebrentur.

Sigamos el consejo de Horacio (Odas II, VII) que nos proponen nuestros compañeros de la Revista Saguntina en su última edición

rebus angustis animosus
atque fortis appare; sapienter idem
contrahes vento nimium secundo
turgida vela.
En las situaciones difíciles muéstrate animoso
y fuerte; de igual manera, con prudencia,
arriarás las hinchadas velas
ante un viento demasiado favorable.



Y hagamos nuestro el lema que cierra su portada:





Relieve de Hércules nilótico- Museo de Sagunt


fluctuamus nec mergimur

somos batidos por las olas, pero no nos hundimos




Nos vemos en los LUDI SAGUNTINI MMXIII!!

dissabte, 21 d’abril del 2012

Apolo Karneios

Muchas son las versiones del mito fundacional de Apolo Karneios:

En el escolio 83a al quinto Idilio de Teócrito encontramos la siguiente noticia: Alcmán, poeta que vivió en Esparta y que participó de la vida religiosa y política de la ciudad, considera a Karnos un troyano, contrariamente a la versión que nos ha llegado de los mitógrafos más tarde (Focio, Biblioteca 186, 26 = Conón FGrH 26 F 1, 26; Pseudo-Apolodoro, Biblioteca II, 8, 3, 174-175.5.)

Como ya vimos en el post anterior, de Praxila, poetisa de Sición, cuyo punto álgido se sitúa en el 451 a.C., tenemos un fragmento referido al mito etiológico de las Carneas, contenido en el escolio a Teócrito V 83a, y en el tercer libro de la Periegesis de Pausanias (III 13, 5, 1-3)

El escolio aporta esta información a propósito de las Carneas:
Πράξιλλα μὲν ἀπὸ Κάρνου φησὶν ὠνομάσθαι τοῦ Διὸς καὶ Εὐρώπης ὑιοῦ, ὃς ἦν ἐρώμενος τοῦ Ἀπόλλωνος
Praxila dice que se llaman así por Karnos, hijo de Zeus y Europa, que era ἐρώμενος de Apolo

También vimos que Pausanias refiere la misma información con alguna diferencia:
Πραξίλλῃ μὲν δὴ πεποιημένα ἐστὶν ὡς Εὐρώπης εἴη καὶ <Διος > Κάρνειος καὶ αὐτόν ἀνεθρέψατο Ἀπόλλων καί Λητώ
La poetisa Praxila presenta a Karneios como hijo de Europa (y de Zeus), y a Apolo y Latona como los que lo criaron.

Veamos las diferencias entre las dos versiones:
Praxila aporta, como también la citación de Alcmán en el mismo escolio, una variante del mito respecto de la vulgata: en la vulgata Karnos es un adivino acarniano que acompaña al ejército de los Heraclidas en la conquista del Peloponeso y que es asesinado por Hippotes, uno de los Heraclidas, por sospechar que es un espía de los Peloponenses (Focio, Biblioteca 186, 26 = Conón FGrH 26 F 1, 26; Pseudo-Apolodoro, Biblioteca II, 8, 3, 174-175.5); en Praxila, en cambio, Karnos es un joven, hijo de Zeus y Europa. Las versiones del escolio y de Pausanias se diferencian, pues, en dos aspectos: en el escolio se habla de Karnos, mientras en Pausanias se habla de Karneios; en el escolio es el ἐρώμενος de Apolo, en Pausanias es criado por Apolo y Latona. La segunda diferencia se podría explicar de varias formas: -Suponer que en Pausanias esté presente una normalización de las relaciones pederastas de las divinidades, no consideradas escandalosas en el escolio, que probablemente refiere de forma más fiel la versión de la propia Praxila. Una búsqueda de las atestaciones de eromenoi y de erastai en la Periegesis, sin embargo, hace difícilmente practicable esta vía: en varios pasajes, en efecto, la relación erastes-eromenos viene referida no solo a los mortales, sino también a Heracles y al mismo Apolo (Pausanias, en VI 10, 6, se refiere a un atleta amado por Fidias; en VII 17, 8, 3, a Heracles; en III 19, 4, a Apolo y Jacinto) -Presuponer que las dos noticias no se contradicen, sino que se complementan. En la sociedad griega, ser el eromenos de alguien implicaba inevitablemente también un aspecto educativo, de la misma forma que ser criado por alguien. No se puede excluir, de todas formas, que los dos datos estuviesen ambos contenidos en la obra de Praxila y que Pausanias pudiera simplemente haber seleccionado sin intención moralista la noticia que más lo satisfacía.

En el fragmento de Teopompo sobre las Carneas, que proviene de la tradición indirecta, y más precisamente del escolio V 83b a Teócrito, se dice:
Κάρνεια ἑορτή τελουμένη τῶι Καρνείωι Ἀπόλλωνι κατὰ τήν Πελοπόννησον, ἀπὸ Κάρνου μάντεως, ὃς ἔχρησε τοῖς Ἡρακλείδαις· ἀπὸ δ'αὐτοῦ Κάρνειον Ἀπόλλωνα προσαγορεύουσιν. δὲ ἱστορία παρὰ Θεοπόμπωι. ὃτι τὸν αὐτὸν καὶ Δία καὶ Ἡγήτορα καλοῦσιν Ἀργεῖοι διὰ τὸ κἀκεῖνον ἡγήσασθαι τοῦ στρατοῦ. τὸν οὖν Κάρνον οἱ Ἡρακλεῖδαι ἀπὲκτειναν κατερχόμενοι εἰς Πελοπόννησον ὑπολαβόντες κατάσκοπον εἶναι τοῦ στρατεύματος· ὃν ὕστερον ἐτίμησαν ὑπὸ λοιμοῦ φθειρόμενοι.

Las Carneas son una fiesta celebrada en honor de Apolo Carneo en el Peloponeso; el nombre deriva del adivino Karnos, que vaticinó a los Heraclidas: por él (lo) llaman Apolo Carneo. El relato en Teopompo. Los Argivos llaman así al dios Zeus y Hegetor porque también Zeus comandó el ejército. Entonces los Heraclidas mataron a Karnos mientras descendían por el Peloponeso, pensando que quería espiar al ejército; pero seguidamente, afectados por una peste, lo honraron.

Este período contiene una noticia interesante y sorprendente: en Argos, Apolo Carneo fue llamado también Zeus y Hegetor porque también él guió al ejército. El primero y el último período, en cambio, enlazan la figura del adivino Karnos, del que Apolo asume la invocación de Carneo, con los Heraclidas y su descenso por el Peloponeso.

El testimonio del escolio sobre un culto de Apolo Carneo en Argos viene confirmada por inscripciones provenientes de la misma Argos (IG IV 620) y por un pasaje de Tucídides (V 54) que recuerda un artificio de los Argivos para efectuar una incursión en el territorio de Epidauro durante el período de las Carneas, en las que estaba prohibida cualquier actividad bélica.

Teopompo es el primer testimonio de la versión del origen del culto de Apolo Carneo que después se convertirá en tradicional y será adoptada por los mitógrafos del siglo I a.C.

El culto del dios nace de la expiación del homicidio de Karnos impuesta por Apolo. Por primera vez el nombre de Karnos viene asociado a la actividad de μάντις, por primera vez el mito etiológico se vincula explícitamente a los Heraclidas, por primera vez aparece testimoniado un nexo entre el culto de Apolo Carneo, Zeus y Hegetor. Respecto a los testimonios precedentes, cambian las coordenadas espaciales y temporales, pero también la edad del personaje: no parece provenir, pues, de Troya; pertenece a una generación posterior a la de los héroes del epos homérico y a la descendencia de Zeus y Europa; no es un muchacho o un joven, sino un hombre maduro, como parece presuponer la figura del adivino. La versión de los hechos de Karnos y del nacimiento de las Carneas referido por Teopompo no se aleja demasiado del modo de ver los propios orígenes y la propia historia a través del mito por parte de los espartanos. Es posible que Teopompo haya recompuesto una versión precedente del origen de las Carneas (las que se refieren a hijo de una divinidad) incluyendo elementos considerados más históricos en cuanto ligados a la migración dórica y a la imagen de Esparta como ciudad guerrera por excelencia, imagen que se creó durante el período de hegemonía espartana sobre la Hélade.

No todos los editores y comentadores, sin embargo, consideran el escolio entero como una cita de Teopompo. Efectivamente el acento puesto sobre el vínculo de la fiesta con un contexto militar (el retorno de los Heraclidas y la conducción del ejército) y sobre la ambientación peloponesa – y no espartana – del suceso llevaría a pensar en una única fuente. El origen argivo de la casa real de Macedonia (Teopompo 115 F 393 = Diodoro VII 17; Pausanias IX 40, 8-9; pero Heródoto, VIII 137-139, no conoce todavía esta genealogía e individualiza en Pérdicas el descendiente de Témeno fundador de los Argeadas) podría, además, explicar el interés del historiador de Quíos por Zeus Hegetor. Es necesario, por otra parte, subrayar una discrepancia entre la parte central del pasaje y el primero y el último período: el período central parece barrer el hilo del razonamiento, retomado después en la última parte del escolio; esto subraya la relación etimológica entre Ἡγήτωρ y ἡγήσασθαι; no son raros los escolios que empiezan ex abrupto con ὃτι y se distinguen de lo que precede (Según E. Dickey 2007, p. 122, es usado a veces al inicio de los escolios y con frecuencia tiene la función de introducir un nuevo comentario y, por tanto, no se traduce); por una parte se habla de Argivos, mientras por otra se habla solo de Heraclidas. Estos elementos harían pensar más bien en una noticia proveniente de otras tradiciones (o de otro pasaje de Teopompo) e inserida en medio del escolio. Un análisis del valor temporal y aspectual del infinitivo aoristo ἡγήσασθαι podría explicar el motivo de tal inserción. En efecto, este no parece referirse a una función estable de la divinidad, sino a algo que ha acontecido en un determinado momento del pasado. También en el escolio 83a al mismo Idilio de Teócrito, Demetrio de Scepsis hace derivar el nombre del las Carneas del infinitivo aoristo κρᾶναι, que se refiere a la realización de la expedición contra Ilion, es decir, a un momento colocado en un pasado bien definido. Esto puede explicar la relación de Zeus con Apolo Carneo, dictada por la conexión de ambos relatos con la conquista del Peloponeso por parte de los Heraclidas. Finalmente también algunos elementos del culto de Apolo Carneo podrían justificar este acercamiento, sobre todo una glosa de Hesiquio (<ἀγήτης> ἱερώμενος, ἄτιμος, ἐν δὲ τοῖς Καρνείοις ἱερώμενος τῆς θεοῦ. καὶ ἑορτή Ἀγητόρια) que vincula el culto de Apolo Carneo con las fiestas Ἀγητόρια y con un sacerdote llamado ἀγήτης; después la existencia en Esparta de un Zeus Agetor o de un Apolo Agetor (Jenofonte, Lak. Pol. XIII 2, 3; IG V 1, 977); por último, el escolio a Teócrito V 83 d que define las Carneas como la fiesta de Zeus.

El fragmento de Demetrio de Scepsis, que pertenece a su obra Τρωικὸς διάκοσμος, dice:
Δημήτριος δὲ ἀπὸ τοῦ κρᾶναι, ὅ ἐστιν ἐπιτελέσαι. φησὶ γὰρ, ὡς Μενέλαος στρατεύσας εἰς Ἴλιον ηὔξατο τιμῆσαι αὐτόν, εὰν κρηήνῃ

Demetrio (dice que las Carneas se llaman así) por κρᾶναι, que significa ἐπιτελέσαι (cumplir) En efecto dice que Menelao, comandando la expedición contra Ilion, hizo voto de honrarlo, en caso de que tuviera éxito.

Tanto esta como cualquier otra cita sacada del Τρωικὸς διάκοσμος sobre el desarrollo de las Carneas (Ateneo IV 141e-f) evidencian rasgos marcadamente militares: no sabemos si estas características pertenecen a la fiesta desde su origen o dependen del modo en que se celebraban en época helenística, o incluso si se deben, al menos en parte, a la voluntad de Demetrio de Scepsis de encontrar confirmación a la etimología y al origen del culto en el contexto bélico de la expedición de Troya. Parece probable que ambas citas se refieran a la expedición guiada por Agamenón contra la ciudad de Príamo. Demetrio, pues, coloca el nacimiento de las Carneas en el período de la guerra troyana, oponiéndose así a la versión tradicional, que vincula al adivino Karnos al retorno de los Heraclidas, y a la versión de Praxila, que considera a Karnos hijo de Zeus y Europa. Queda por aclarar cómo esta diversidad de Demetrio puede ligarse a las tradiciones espartanas. No hay que olvidar, a este respecto, que Menelao no solo adopta el papel de comandante de una expedición panhelénica, sino que también es el señor de Esparta. En Esparta, por otra parte, el culto de Menelao parece estar bien atestiguado desde el período arcaico (Heródoto VI 61; Isócrates X 63; Pausanias III 19, 9) El período de composición de la obra se coloca en la primera mitad del siglo II a.C., y más exactamente entre el 192 y el 146 a.C. La Liga Aquea ejercía su hegemonía sobre la ciudad laconia. Si el despuntar de la versión troyana en este período no depende simplemente de la casualidad con la que nos ha llegado una pequeña parte de la literatura griega, nos deberíamos preguntar el motivo por el que precisamente ahora el filón troyano adquiere mayor visibilidad y si esta reanudación coincide con una reanudación, también en Esparta, de la tradición troyana como reacción al dominio de la Liga Aquea o como una legitimación de esta. Si consideramos la fuerte resistencia opuesta por Esparta, desde Cleomenes III en adelante, a la hegemonía aquea, la primera hipótesis parece preferible. No se puede, sin embargo, excluir la posibilidad de que esta versión del mito haya sido producto de una parte de la élite espartana favorable a la Liga Aquea o, incluso, que tenga un origen no espartano.

En Castor de Rodas (s. I a.C.):
μετὰ δὲ τοὺς βασιλεῖς κατεστάθησαν ἱερεῖς τοῦ Καρνίου ἕξ. Οὗτοι δὲ ἱεράτευσαν ἔτη λγ. μεθ'οὓς κατεστάθη ἱερεὺς Χαρίδημος, ὃς καὶ οὐχ ὑπομείνας τὴν δαπάνην ἔφυγε.

Después de los reyes, se instituyeron sacerdotes de Karnios, en número de seis. Estos ejercieron el cargo sacerdotal por treinta años. Después de ellos, estuvo el sacerdote Charidemos, que, no pudiendo hacer frente a los gastos, huyó.

En Sición los sacerdotes de Apolo Carneo cubren el cargo desde el 1161-1160 al 1129-1128 a.C. Se trata de un período muy antiguo, que sería anterior al retorno de los Heraclidas y a la conquista dórica. La cronología relativa coloca los seis sacerdotes de Apolo Carneo después del retorno de los Heraclidas: bajo el vigésimo cuarto rey de la lista, Poliphides (1243/2-1212/1), se data la conquista de Ilion; después de él hay otros dos reyes, Pelasgos y Zeuxippos, seguidos de los seis sacerdotes de Carneo (1161/0-1128/7) Si por cada rey se cuenta una generación y si tomamos como término de comparación la secuencia Agamenón (rey de la guerra de Troya)-Orestes-Tisameno (rey del retorno de los Heraclidas), entonces bajo el vigésimo sexto rey, Zeuxippos, se puede colocar el retorno de los Heraclidas, que, en consecuencia, precede a la lista de los sacerdotes de Apolo.

Por otra parte, en Conón llama la atención la expresión φάσμα Ἀπόλλωνος (¿imagen, figura, visón del dios? o quizás ¿fantasma, espectro?; ¿doble de Apolo, epifanía de Apolo?) muy alejada de aquella de Praxila: ἐρώμενος τοῦ Ἀπόλλωνος
Ἡ κς' διέξεισιν ὡς φάσμα Ἀπόλλωνος, ὄνομα Κάρνος Δωριεῦσιν ἑπόμενον, Ἱππότης τις τῶν ἀφ' Ἡρακλέους ἀναιρεῖ, ὅτε κατῄεσαν εἰς Πελοπόννησον Ἡρακλεῖδαι. Καὶ λοιμοῦ τὸύτοις πρὸσπεσόντος, χρῆσμον λαβόντες ἤλασαν τὸν Ἱππότην τοῦ στρατοπέδου· μάντις δ' ἦν τὸ φάσμα τοῖς Δωριεῦσιν (Conon FGrHist 26 F 1,26 = Focio Bibl. 186.26)

El vigésimo sexto libro narra que un cierto Hipotes, uno de los descendientes de Heracles, mata a un φάσμα de Apolo, de nombre Karnos, que seguía a los Dorios, cuando los Heraclidas retornaron al Peloponeso. Y estos, a partir de haber sido víctimas de una peste, recibido el vaticinio, expulsaron a Hipotes del ejército: el φάσμα era un adivino de los Dorios.

Apolodoro nos ofrece una versión del mito etiológico muy parecida:
ἐφάνη γὰρ αὐτοῖς μάντις χρήσμους λέγων καὶ ἐνθεάζων, ὃν ἐνόμισαν μάγον εἶναι ἐπὶ λύμῃ τοῦ στρατοῦ πρὸς Πελοποννησίων ἀπεσταλμένον. τοῦτον βαλὼν ἀκοντίῳ Ἱππότης ὁ Φύλαντος τοῦ Ἀντιόχου τοῦ Ἡρακλέους τυχὼν ἀπέκτεινεν. οὕτως δὲ γενομένου τούτου τὸ μὲν ναυτικός διαφθαρεισῶν τῶν νεῶν ἀπώλετο, τὸ δὲ πεζὸν ἠτύχησε λιμῷ, καὶ διελύθη τὸ στράτευμα. χρωμένου δὲ περὶ τῆς συμφορᾶς Τημένου, καὶ τοῦ θεοῦ διὰ τοῦ μάντεως γενέσθαι ταῦτα λέγοντος, καὶ κελεύοντος φυγαδεῦσαι δέκα ἔτη τὸν ἀνελόντα καὶ χήσασθαι ἡγεμόνι τῷ τριοφθάλμῳ, τὸν μὲν Ἱππότην ἐφυγάδευσαν, τὸν δὲ τριόφθαλμον ἐζήτουν (Apolodoro, Bibli. II 8,3)

Se encontraba entre ellos un adivino que profería oráculos y parecía poseído por el dios: pensaron que se trataba de un mago mandado por los peloponenses para la destrucción del ejército, y entonces Hipotes, hijo de Filanto, hijo de Antíoco, hijo de Heracles, con un golpe de jabalina lo mató. Después de este hecho, se perdieron las naves y la flota anduvo perdida, la infantería fue afectada por la carestía, la armada entera se dispersó. Témeno interrogó al oráculo sobre las causas de esta desgracia: el dios respondió que todo había acontecido a causa del adivino asesinado y ordenó mandar al exilio por diez años al asesino y tomar como guía al ser de tres ojos. Mandaron al exilio a Hipotes y se pusieron a buscar al ser de tres ojos.

En esta versión, el ejército no es castigado por una peste, λοιμός, sino por una carestía, λιμός (véase Tucídides II 54, 2-3); no se le da un nombre al adivino, pero se explica la razón por la que Hipotes lo mata.

Finalmente, en la versión de Pausanias (III 13, 3-5) se distinguen cuatro tradiciones diferentes:
ὁ δὲ Κάρνειος, ὃν Οἰκέταν ἐπονομάζουσιν, τιμᾶς εἶχεν ἐν Σπάρτῃ καὶ πρὶν Ἡρακλείδας κατελθεῖν, ἵδρυτο δὲ ἐν οἰκίᾳ Κριοῦ τοῦ Θεοκλέους, ἀνδρὸς μάντεως· τούτου δὲ τοῦ Κριοῦ γεμιζούσῃ τῇ θυγατρὶ ὕδωρ συντυχόντες κατάσκοποι τῶν Δωριέων αὐτῇ τε ἀφίκοντο ἐς λόγους καὶ παρὰ τὸν Κριὸν ἐλθόντες διδάσκονται τὴν ἅλωσιν τῆς Σπάρτης.
Κάρνειον Ἀπόλλωνα Δωριεῦσι μὲν τοῖς πᾶσι σέβεσθαι καθέστηκεν ἀπὸ Κάρνου γένος ἐξ Ἀκαρνανίας, μαντευομένου δὲ ἐξ Ἀπόλλωνος· τοῦτον γὰρ τὸν Κάρνον ἀποκτείναντος Ἱππότου τοῦ Φύλαντος ἐνέπεσεν ἐς τὸ στρατόπεδον τοῖς Δωριεῦσι μήνιμα Ἀπόλλωνος, καὶ Ἱππότης τε ἔφυγεν ἐπὶ τῷ φόνῳ καὶ Δωριεῦσιν ἀπὸ τούτου τὸν Ἀκαρνᾶνα μάντιν καθέστηκεν ἱλάσκεσθαι. ἀλλὰ γὰρ Λακεδαιμονίοις οὐχ οὗτος ὁ Οἰκέτας ἐστὶ Καρνειός, ὁ δὲ ἐν τοῦ μάντεως Κριοῦ τιμώμενος Ἀχαιῶν ἔτι ἐχόντων τὴν Σπάρτην.
Πραξίλλῃ μὲν δὴ πεποιημένα ἐστὶν ὡς Εὐρώπης εἴη καὶ <Διός ὁ> Κάρνειος καὶ αὐτὸν ἀνεθρέψατο Ἀπόλλων καὶ Λητώ· λέγεται δὲ καὶ ἄλλος ἐπ'αὐτῷ λόγος, ἐν τῇ Ἴδῃ τῇ Τρωικῇ κρανείας ἐν Ἀπόλλωνος ἄλσει πεφυκυίας τοὺς Ἕλληνας ἐκτεμεῖν ἐς τοῦ ἵππου τοῦ δουρείου τὴν ποίησιν· μαθόντες δὲ ὀργήν σφῖσιν ἔχειν τὸν θεὸν θυσίαις ἱλάσκονται καὶ Ἀπόλλωνα ὀνομάζουσι Κάρνειον ἀπὸ τῶν κρανειῶν, ὑπερθέντες τὸ ῥῶ κατὰ δή τι ἀρχαῖον.

Karneios, al que llaman Oiketas, era honrado en Esparta también antes del retorno de los Heraclidas, y tenía su sede en la casa de un adivino, Crío hijo de Teocles. Algunos espías de los Dorios se encontraron con la hija de este Crío que cogía agua: conversaron con ella, visitaron a Crío y aprendieron de él cómo conquistar Esparta.
El culto de Apolo Karneios estuvo vigente entre todos los Dorios desde tiempos de Karno, de origen acarniano, que era un adivino inspirado por Apolo. Cuando este fue asesinado por Hipote hijo de Filanto, la ira de Apolo golpeó el campo de los Dorios; Hipote fue exiliado a causa del homicidio, y desde entonces se instauró entre los Dorios la costumbre de hacerse favorable al adivino acarniano. Pero no es este el Karneios Oiketas espartano, sino más bien aquél que era honrado en la morada del adivino Crío cuando los aqueos todavía poseían Esparta.
La poetisa Praxila presenta a Karneios como hijo de Europa (y de Zeus), y a Apolo y Latona como los que lo criaron. Hay todavía otra versión sobre su nombre: en el Ida troyano crecían, en un bosque consagrado a Apolo, cornejos, que los Griegos cortaron para construir el caballo de madera; sabiendo que el dios estaba encolerizado con ellos, lo aplacaron con sacrificios y lo llamaron Apolo Karneios por los cornejos (kraneiai), desplazando la rho según un uso antiguo.

La primera de ellas se refiere a un culto propiamente espartano, anterior a la llegada de los Dorios: El Karneios Oiketas; la segunda, vincula a Apolo Karneios con el adivino Karno, asesinado por Hipotes, y deja bien claro que no se trata del Karneios Oiketas; en la tercera, se refiere a las fuentes clásicas citando la versión de Praxila; la última vincula el mito con la versión del origen troyano propuesta por Demetrio de Scepsis que daba el origen del nombre a partir del verbo κρᾶναι y establecía su origen en la expedición contra Troya. Recordemos que también Teócrito dice que, según Alcmán, el nombre de las Carneas deriva de un Karneos troyano.

Establecer la antigüedad de una tradición mítica o de otra resulta difícil, pero sí se puede establecer el período en que una tradición aparece de una determinada forma: para la versión pandórica, esta tradición ha adoptado esa forma solo después de haber sido consolidada la de los Heraclidas, sólidamente situada entre finales del siglo VIII y la mitad del VII, fecha que también podría ser considerada como la última para la formación del suceso del adivino Karnos.

Por otra parte, la definición del Carneo como mes sagrado para los Dorios por parte de Tucídides (V 54) parece evidenciar raíces dóricas consolidadas y comúnmente aceptadas para las Carneas. Podemos pensar, pues, que la versión pandórica sobre las Carneas se haya difundido en la forma que conocemos hacia la mitad del siglo VI a.C., cuando Esparta intentaba legitimar su supremacía en el Peloponeso, bien a través de la tradición dórica o de la Aquea, o en el siglo V a.C., cuando el conflicto por la supremacía sobre Grecia entre Esparta y Atenas se manifiesta como un conflicto entre Dorios y Jonios.