divendres, 11 d’abril del 2008

Ceres y las Cerealia

Ceres originariamente diosa del crecimiento pasó a ser la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Forma parte de las divinidades más antiguas de Roma. Una de sus fiestas las Cerealia aparecen ya señaladas en el calendario pre-juliano de Numa, quien instituyó el flaminado, uno de los cuales era el flamen cerialis.

La identificación de Ceres con Démeter se produjo porque según la tradición hubo una hambruna en Roma en el 496 aC, y el dictador L. Postumius, después de consultar libros Sibilinos, prometió un templo a Deméter, Dionisio, y Kore si traían la abundancia de nuevo a la ciudad. El templo fue construido cerca del extremo oeste del circo en el Aventino , y dedicado en 493 aC por el cónsul Sp. Cassius (Dionys. VI. 17, 94) a Ceres, Liber y Libera, dioses romanos con los que se identificaron las divinidades griegas. Ceres comenzó a asimilar la mitología y la iconografía de la griega Démetere. Así por ejemplo su templo era de estilo griego y hecho por dos artistas griegos, Gorgasus y Damophilus (según nos dice Plinio N.H, XXXV .154) , y además el culto de la diosa era dirigido por sacerdotisas italianas de ascendencia griega y en lengua griega, (Cicerón Pro Balbo, 55)

Sacra Cereris, iudices, summa maiores nostri religione confici caerimoniaque voluerunt; quae cum essent adsumpta de Graecia, et per Graecas curata sunt semper sacerdotes et Graeca omnino nominata.

Una característica especial del culto a Ceres, Liber y Libera es su vinculación con la plebe, frente a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva) relacionada con los patricios. En el año 493-494 a C se produce la secesión de la plebe, los plebeyos buscaban su lugar dentro de las instituciones politicas y religiosas, frente a los patricios que se reservaban los cargos y sacerdocios. A cambio del fin de la secessio los patricios hicieron importantes concesiones: se dotó a los plebeyos de unas magistraturas propias (tribunos y ediles de la plebe), de una asamblea (concilium plebis) y de un centro político, religioso y administrativo, el aedes Cereris.

El ámbito de actuación de los ediles plebeyos era el cuidado de la ciudad, la administración de los juegos y el abastecimiento de provisiones, ya que intervenían en la parte práctica de la annona Junto al templo, o cerca de él, se distribuía trigo y pan entre los pobres de la gente plebeya, y de aquí que Ceres y su templo vinieran a ser un símbolo de las libertades plebeyas; y hasta tal punto iban unidos estos conceptos, que siempre que las libertades eran violadas, los ediles imponían multas que se entregaban a la diosa como expiación. En 365 antes de J.C. se creó la dignidad de aediles curules, que compartieron con los plebeyos las funciones referentes a Ceres, y por fin César confió dichas funciones a dos nuevos ediles plebeyos llamados ediles cereales, para distinguirlos de los demás.

Las fiestas en su honor nos permiten seguir el ciclo agrario de los cereales, y el ciclo estacional.

MES Y
CICLO ESTACIONAL

FIESTA RELIGIOSA

OBJETIVO

CICLO AGRARIO
DEL CEREAL

CICLO VITAL HUMANO


CICLO
MITO

Diciembre
enero

Invierno

Paganalia

Feriae Sementivae

Protección de la semilla


Semilla sembrada



Fertilidad



Perséfone vive con Hades



Abril
Primavera

Cerealia o

Ludi Cereris


Purificación de los campos

Germinación y crecimiento

Nacimiento y maternidad

Perséfone regresa

a la tierra. Alegría de Ceres

Agosto
Verano

Anniversarium Cereris

Agradecimiento a Ceres por la cosecha.


Cosecha

Juventud

Madre e hija juntas.

Octubre

Otoño

Ieunium Cereris

Propiciar un buen inicio del ciclo agrario

Siembra

Integracion de la joven el el mundo adulto a través del matrimonio

Muerte

Rapto de
Perséfone llevada
a los Infiernos


Comenzaremos a estudiar estos ciclos desde la fiesta de las Cerealia en abril

Primavera, Cerealia:

Del 12 el 19 de abril se celebraban las Cerealia para celebrar el crecimiento de cereales y otros productos agrícolas. Virgilio (Geórgicas I, 338 y ss) nos lo cuenta así:

“Mas venera ante todo a las deidades;
cumple a conciencia con la magna Ceres
los annuos ritos en los pingües prados
hacia el fin del invierno, cuando límpida
se abre la primavera: están entonces
gordo el cordero, t
ierno y suave el vino,
la siesta más sabrosa se disfruta,
y se espesa la sombra en las colinas.
Que el mocerío a la aldea a Ceres
junto contigo adore; en honor suyo
mezcle la miel con leche y vino dulce,
y lleve en torno
de las mieses nuevas
tres veces a la víctima propicia
con alegre clamor; en coro juntos
en pos de ella caminen convidando
a Ceres a tu hogar; pero que nadie
hunda la hoz en el trigal maduro,
si antes, ho
nrado a Ceres, o ceñida
la sien de hojas de encina, no ha saltado
en el rústico baile y repetido
el sagrado cantar”

En el plano mítico se se conmemoraba el regreso a la tierra de su hija Proserpina. Por lo que eran días de mucha alegría, ya que Ceres, feliz al tener de nuevo a su hija, hacía que el campo floreciera y volvieran los frutos. También era una fiesta importante para los hombres, puesto que se consideraba a Ceres la inventora de las técnicas de la agricultura.


La fiesta se inicaba el día 12 de Abril en el templo de Ceres, cercano al Circo Máximo. Se realizaba el sacrificio de una cerda y se le ofrendaban miel, leche, incienso y teas encendidas.


Siguiendo a Ovidio (Fasti IV, 392) podemos saber algo más sobre estas celebraciones:

“Ahora es el Festival de Ceres. No necesitamos que nadie nos revele la causa. El pan de los primeros hombres eran las hierbas verdes, que ofrecía la tierra sin que nadie lo exigiese: y ya echaban mano de la hierba viva del césped, ya eran un festín las capas de los árboles con sus tiernas hojas. Más adelante, surgió la bellota; ya estaba bien la cosa con el descubrimiento de la bellota y, la dura encina suministraba recursos magníficos.

Ceres fue la primera que llamó al hombre a alimentos mejores, cambiando las bellotas por un sustento más útil. Ella obligó a los toros a meter el cuello en el yugo. Entonces por primera vez vio el sol la tierra removida. Se tenía en estima el bronce; el hierro templado era desconocido. ¡Ay!, siempre tenía que haber permanecido oculto. Ceres se alegra con la paz; también vosotros, colonos, pedid una paz perpetua y un caudillo amante de la paz.

Conviene que ofrezcáis a la diosa la espelta y el honor de la sal que chisporrotea, y granos de incienso en los viejos fuegos; y, si falta el incienso, prended teas untadas: a la buena Ceres le gustan las cosas pequeñas, con tal de que sean puras. Apartad los cuchillos del buey, oficiantes de túnica arremangada: que el buey labre; sacrificad a la marrana holgazana. El cuello que es apropiado para el yugo no debe herirlo el hacha: que siga vivo y que trabaje mucho tiempo en la tierra dura."


El sacrificio de la cerda, a menudo preñada, es regularmente ofrecido a Ceres y Tellus en el ritual de las Feriae Sementivae (Fasti, I 659-674), las Cerealia, y también antes de la cosecha se inmola la porca praecidanea (Catón, Agr, 134, 1). Parece que es evidente la relación de un animal particularmente fecundo y la fecundidad deseada de la tierra y los campos, por eso, lo volveremos a encontrar en la ceremonia del matrimonio, que evidencia, de modo simbólico la misma relación en el registro humano.

Conocemos este sacrificio de la cerda a Ceres antes de la cosecha a través de Catón (op.cit.)

“Con incienso y vino formula una plegaria preliminar a Jano, Júpiter y Juno. Antes de sacrificar la cerda presenta a Jano un pastel con estas palabras: Padre Jano, al presentarte este pastel, te dirijo sinceras plegarias para que seas benévolo y propicio para conmigo y con mis hijos, con mi casa y con mi gente, satisfecho como estás con este pastel. Toma un bollo para Júpiter y conságraselo con estas palabras : Júpiter al ofrecerte este bollo te dirijo sinceras plegarias para que seas benévolo y propicio para conmigo y con mis hijos, con mi casa y con mi gente, satisfecho como estás con este bollo. Ofrece después el vino a Jano con estas palabras: Padre Jano del mismo modo que al presentarte el pastel te he dirigido sinceras plegarias, con el mismo fin recibe la satisfacción de un vino nuevo “. Sacrifica después la cerda de propiciación. Cuando se hayan cortado las vísceras presenta a Jano un pastel como antes . Ofrece y consagra también a Júpiter un bollo al igual que antes. Ofrece también vino a Jano y ofreceselo a Júpiter, como precedentemente con la ofrenda del pastel y la entrega del bollo. Ofrece luego a Ceres las vísceras y un poco de vino”

La ofrenda de vino Ceres es objeto de discusión ya por los antiguos como vemos en Macrobio, Saturnalia III, que nos da ejemplos en Plauto y Virgilio de la prohibición del vino para Ceres.

Tras este sacrificio se iniciaban los Ludi Cereris que duraban varios días y estaban organizados por los ediles plebeyos. Consistían en los ludi scaenici, representaciones teatrales y carreras en el circo, que según el calendario de Philocalus del 354 dC eran 24 carreras el dia 12 y otras tantas el día 19.

Los juegos tenían para Bayet mayor carga mágica que religiosa: "En primer lugar, la carrera y el pisotear el suelo tienen el poder de evocar las fuerzas subterráneas; la competición consigue la eficacia más absoluta y permite una revigorización de lo divino.”

Durante estos días era habitual que los plebeyos invitaran a comer a los patricios en esta fiesta de Ceres correspondiendo a los patricios que invitaban a los plebeyos, en la fiestas de Magna Mater ( del 4 al 10 de abril). (Aulo Gellio en Noches Aticas, XVIII, 2)

Además todos vestían de blanco porque las mieses blanquean cuando las espigas están maduras (Ovidio, Fasti, V, 334)

"A Ceres le va bien el color blanco: poneos ropa blanca en la Fiesta de Ceres. Ahora ya no se lleva la lana negra" (Ovidio. Fast, IV, 619- 621).

El último día, el 19 de abril, era el más brillante. En el campo se hacian procesiones alrededor de los campos y en la ciudad esa procesión llegaba hasta el Circo. Los celebrantes se lanzaban mutuamente nueces y dulces que indicaba buenos augurios.

Después venían las carreras de caballos en el circo y realizaba un ritual misterioso consistente en soltar en el circo "una zorra con el lomo ardiendo con teas atadas a él". Las explicaciones son bastantes oscuras, se ha asociado con algún rito mágico que ayudara a proteger los cultivos. Ovidio nos explica que se rememoraba un hecho ocurrido en la tierra de Carséolis cuando el hijo de una campesina, tras cazar a una zorra que se había llevado aves del corral, prendió fuego a unas ramas que llevaba junto al animal. Éste, como si fuera una antorcha, huyó y a su paso, quemó todos los campos de cereales.

Acaba la narración de Ovidio Fasti, IV, 712, afirmando: "Y para expiar su culpa, arde esta especie en la Fiesta de Ceres y perece de la misma manera que hizo perecer a las mieses"

Nuestra compañera Charo Marco, en su blog De Re Coquinaria nos lanza la propuesta de recrear estos rituales de las Cerealia con nuestros alumnos. También en los talleres de los LUDI SAGUNTINI (14 al 18 abril) que este año coinciden con las fiestas de Ceres intentaremos recrearlos aunque sea parcialmente.

Bien, pues allí os esperamos y ...

Bona Cerealia!




dissabte, 5 d’abril del 2008

Horologium Florae

Ya estamos en primavera, época de Flora y del resurgir de las flores y de su riqueza por sus orígenes mitológicos, sus propiedades curativas, cualidades ornamentales, incluso culinarias, pues son buenas hasta para comer.....Además tienen un lenguaje propio con el que comunicamos sentimientos y si las observamos bien ...hasta nos dicen qué hora es!

Ya en el año 325 a.C., Andróstenes de Thasos da una de las primeras descripciones de sus ritmos biológicos, detallando el movimiento periódico de las hojas de Tamarindus indicus pues relata que las hojas y pétalos de la planta del tamarindo se mueven a lo largo del día, como “saludando al sol”. Y también Plinio en Naturalis Historia XVIII, habla del movimiento de las hojas del trébol:

Trifolium quoque inhorrescere et folia contra tempestatem subrigere
certum est.

En el s XVII Athanasius Kircher, (1602-1680) en su obra De Arte Magnetica, 1654, ilustra su creencia en la relación entre el sol y las plantas diseña un horologium botanicum o reloj botánico, que consta de un girasol sobre un corcho que flota en un recipiente de agua. La flor lleva en su centro un puntero, y al girar buscando el sol, señala la hora en un anillo suspendido. Es este un artilugio bastante increíble y del que el propio Kircher afirmó que no funcionaría bien, debido a la fuerza eólica o cuando la luz solar fuera débil.


Pero es en el siglo XVIII cuando encontramos el Horologium Florae de Carl von Linne, Carolus Linnaeus, que fue un científico, naturalista, botánico, zoólogo sueco que sentó las bases de la taxonomía moderna. Su exhaustivo trabajo lo llevó a convertirse en todo un experto en los tiempos y relojes biológicos de las plantas. Confeccionó un extenso catálogo separando a las distintas plantas según el período del día en el que estas abren y cierran sus flores en su libro Philosophia Botanica. Así constató que conociendo la especie exacta, y teniendo en cuenta ciertos factores externos, uno podría saber la hora del día viendo el estado de las flores de una planta. Hizo su horologium florae, un reloj floral cuya disposición de las distintas especies de plantas y flores indicaba la hora exacta del día con sólo mirar las columnas de flores abiertas.

Para la creación del reloj establecía tres tipos básicos de flores:

- Meteorici, flores que varían su abrir y cerrar dependiendo del clima.
-
Tropici, flores que varían su abrir y cerrar dependiendo de la duración del día.
-
Aequinoctales, flores con tiempos rígidos en su abrir y cerrar, es decir, una periocidad que no varía según el clima o la duración del día. Estas últimas siendo las de mayor importancia.

Teniendo en cuenta estas características, y las variables en el abrir y cerrar de una flor, como por ejemplo la latitud en la que el reloj se encuentre, se podría construir un reloj floral. Un buen reto para los amantes de las flores... que pueden ver más detalles en este enlace y en este otro.

Al hablar de las flores y el sol es inevitable mencionar al girasol. Inmediatamente nos viene al pensamiento el episodio mitológico de Clitia, que nos cuenta Ovidio. Pero si leemos atentamente.....el texto de Ovidio dice vertitur ad Solem, es decir que se gira hacia el Sol, pero no habla de un girasol porque esta planta (Helianthus annuus), es nativa de América, específicamente del Perú y fue cultivada hacia el 1000 adC. Desde ahí, los españoles lo exportaron a Europa al principio del siglo XVI.

Según la etimología: viene del griego "Helios" (sol) y "Anthos" (flor), por su peculiar manera de orientarse durante todo el día hacia el astro rey, y por la forma de su flor, que puede alcanzar hasta 25 cm de diámetro y está conformada por pétalos de color amarillo intenso, crema, café y diversas gamas del bronce; en su centro se encuentran las semillas.

Lo que nos cuenta Ovidio en Metamorfosis IV, 196-268, es que la ninfa Clitia estaba enamorada de Helios, pero éste prefirió a Leucótoe. Así pues Clitia impulsada por la envidia y los celos, desvela estos amores al padre de Leucótoe a su padre quien la entierra viva en una profunda fosa sobre la que puso un montículo de arena. Helios no consigue devolverla a la vida, pero la convierte en el árbol del incienso. Por su parte Clitia despreciada por Helios se queda inmóvil, sin comer ni beber durante nueve dias, mirando hacia el Sol mientras avanzaba y volviendo su cara hacia él. Sus miembros se adhirieron al suelo, y una espectral palidez los convirtió en hierbas cetrinas y una flor en todo semejante a la violeta le cubre el rostro.

Entonces ¿de qué flor se trata? pues quizá sea el heliotropium que nos mencionan Plinio y San Isidoro, una planta bastante más humilde que el girasol, lo que encaja mejor con el triste final de Clitia, convertida como castigo en heliotropium europeum, y no en un vistoso girasol.

Para conocer mejor el origen del incienso y el heliotropo o verruguera

Bueno con esta pequeña investigación floral se nos han hecho las tantas....menos mal que mañana no me despierto con la crepis rubra...


dilluns, 31 de març del 2008

El Calendario de la Mikrí Mitrópolis (Segunda parte)

-El quinto mes es Hecatombeón (julio-agosto) con imágenes de hombres y de mujeres que participan en la procesión de las Panateneas. Domina la proa de una nave con el peplo de Atenea en su mástil. Esta imagen está cubierta por una segunda cruz bizantina. El león y Sirio simbolizan la constelación de Leo.
-El sexto es Metagitnión (agosto-septiembre), el primer mes de la estación que trae los frutos, el otoño, con la imagen de una mujer alada que sostiene una cesta con frutas, Heracles que recoge las manzanas doradas de las Hespérides, Hebe, la diosa de la eterna juventud y consorte de Heracles, y Perséfone con una espiga en la mano. Esta última simboliza la constelación de Virgo.

-El séptimo mes es Boedromión (septiembre-octubre), representado por la imagen de Apolo Boedromios (festividad de las Boedromías), un jinete y las pinzas de un escorpión, según la forma en que los antiguos astrónomos griegos representaban la constelación de Libra.

-El octavo mes es Pianepsión (octubre-noviembre), durante el cual se celebran las Pianepsias, festividad en honor del dios Apolo, para festejar la siega que acaba. Se representa con las imágenes de un noble, de un joven que sostiene una rama de olivo, símbolo del otoño, y pequeños recipientes con miel, vino y aceite, de un hombre que sostiene un racimo de uvas, símbolo de la cosecha, de una canéfora (joven que transporta una cesta con ofrendas en las grandes festividades) y el signo zodiacal de Escorpio.

-El noveno es Memacterión (noviembre-diciembre), el primer mes del invierno, durante el cual se celebran las Pequeñas Dionisias o Dionisias rurales y se degusta el vino nuevo. Contiene actores que participan en la fiesta y las imágenes de dos sembradores (uno siembra y el otro lleva el arado), mientras un centauro simboliza la constelación de Sagitario.

-El décimo mes es Posideón (diciembre-enero), representado por un anciano, que simboliza el invierno, envuelto en un grueso manto, una imagen simbólica de jóvenes pugilistas, jueces de una pelea de gallos y un macho cabrío, que simboliza la constelación de Capricornio.


-Finalmente, Gamelión (enero-febrero), durante el cual se celebraban las Leneas y era el mes preferido para las ceremonias nupciales, muestra una recién casada coronada con flores, un joven encima de un carnero, que simboliza el matrimonio, y una ninfa.

En la placa, que se conserva en muy buen estado, falta el trozo que corresponde al mes de Antesterión (febrero-marzo), el primer mes de la primavera, y el zodiaco que representa a Piscis, así como el trozo correspondiente a la constelación de Acuario del mes de Gamelión.


Otra placa, situada en la parte de atrás de la iglesia, llama la atención por la inscripción que presenta y que hace pensar en una relación de este monumento con la antigua tribu ateniense erectea, pero poco o nada puede asegurarse al respecto. La placa reza ΕΡΕΧΘΗΙΣ (una de las diez tribus que surgieron con la reforma de Clístenes y cuyas tritías eran: Eurónimon, en la ciudad; Lamptras, en la costa, y Cefisia, en el interior)





Volviendo a Ilitía (Εἰλείθυια, Ἐλεύθια o Ἐλεύθω), divinidad que en la antigua Grecia era honrada como patrona del parto y los recién nacidos, y a su relación con el actual patrón San Eleuterio (Άγιος Ελευθέριος), entre cuyos nombres la relación etimológica es más que evidente, parece que el traspaso de papeles como patrones del feliz alumbramiento pasó primero a la Virgen como Eleftherótria (Ελευθερώτρια: liberadora, salvadora) o Gorgoepíkoos (de rápida respuesta). En un momento determinado, según la religión cristiana iba tomando una preponderancia más masculina, este papel lo asumió también San Eleuterio, mártir y obispo de Roma, patrón de la libertad, pero también de las mujeres embarazadas, puesto que se cree que proporciona una buena liberación. Αϊ-λευτέρη, λευτέρωσέ με son las palabras dirigidas al santo patrón para pedir un parto rápido y feliz y nunca faltan las ofrendas el día de su fiesta. En muchos lugares de Grecia, como en Lesbos, no son sólo las embarazadas las que hacen ofrendas de panes al santo, sino también las comadronas, pidiendo así una buena intervención. Incluso, en caso de un parto difícil, las futuras madres ofrecen a su hijo al santo y le ponen su nombre. Finalmente, καλή λευτερία es lo que se desea a las mujeres embarazadas.


dissabte, 8 de març del 2008

El calendario de la Mikrí Mitrópolis (Primera parte)

A veces, los pequeños edificios nos pasan desapercibidos, sobre todo si están al lado de otros más grandes y socialmente más importantes, pero con frecuencia suelen ser mucho más interesantes desde el punto de vista histórico, arquitectónico y arqueológico. Éste es el caso de la pequeña iglesia que se encuentra al lado de la Catedral de Atenas, en Platía Mitropóleos. Este monumento, consagrado primero a la Panagía Gorgoepíkoos (Santa María la de rápida respuesta) y a Ágios Eleftherios (San Eleuterio, protector de la mujer en el parto), es conocida también con el nombre de Mikrí Mitrópolis, por encontrarse justo al lado de la Catedral, y tiene una historia fascinante.
El historiador Tásos Neroútsos hace referencia a una admirable imagen de la Madre de Dios que fue trasladada a Egipto. Esta imagen era la ateniense Panagía Gorgoepíkoos, obra anterior al siglo XI. Sobre ella dice literalmente: tabla grande muy agrietada, carcomida y estropeada alrededor por el tiempo. Representa a la Santísima Madre de Dios en su natural grandeza según el modelo arcaico en cuanto que observa la inmovilidad rectilínea y la disposición de los pliegues del vestido. El grabado imita la estatua de la Atenea Parthenos. En Monumentos de la historia de los atenienses, T.2 pág. 178, de Δ. Καμπούρογλου, Neroútsos describe el edificio como la capilla real de la Augusta Irene de Atenas. También el arqueólogo Aléxandros Filadelfeús, en Monumentos atenienses, pág. 108, Ed. ΚΡΙΤΙΚΗ, escribe que la iglesia fue erigida en el lugar de otra que la emperatriz Irene, oriunda de Atenas, mandó construir en el siglo VIII. Lo más interesante, sin embargo, es que esta primera iglesia que mandó construir la emperatriz bizantina Irene se erigió sobre los restos de un antiguo templo consagrado a la diosa Ilitía (Εἰλείθυια), hija de Zeus y Hera y protectora del parto. Resulta, pues, evidente la relación entre el templo dedicado a Ágios Eleftherios y el antiguo consagrado a Εἰλείθυια, ambos protectores del parto, y el mantenimiento de las tradiciones religiosas a pesar del paso del tiempo. Punto muy interesante que intentaré desarrollar en la segunda parte de este post.
Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia es de planta y de época bizantina, pero el material utilizado en su construcción es el mármol, en lugar del ladrillo que los arquitectos bizantinos solían emplear. Sólo en la cúpula aparece este material y es que, en su construcción, se utilizaron los materiales del antiguo templo de Ilitía y de otros edificios clásicos de los alrededores. En su ornamentación exterior hay elementos de época clásica, bizantina y franca. Desde el punto de vista arqueológico, la pieza más interesante del monumento se encuentra en la fachada oeste, encima de la entrada principal. Aléxandros Filadelfeús dice: Encima de la entrada hay, integrada, una placa larga y estrecha en relieve entre dos capiteles corintios, todo procedente de un monumento del s. IV aC [...] Esta placa, continua diciendo Aléxandros Filadelfeús, es la ornamentación más interesante de la iglesia porque representa un calendario con los doce meses y las estaciones del año ático.

Los Atenienses, lo hemos visto en otros posts, seguían el año lunar, que empieza con la primera luna nueva después del solsticio de verano. Las escenas de este calendario del s. IV aC representan las actividades fundamentales de cada mes o estación, así como las fiestas religiosas con las que se asocian. En este sentido, y salvando las distancias, es comparable al calendario romano de El Djem. El calendario se lee de izquierda a derecha y ésta es su descripción:
- El primer mes representado es el de Elafebolión (marzo-abril), con escenas de la festividad de las Grandes Dionisíacas: un sacerdote ofrece una libación, mientras los seguidores conducen animales al sacrificio. Un cuerno simboliza la constelación de Aries.

- El segundo es Muniquión (abril-mayo). Ártemis, la diosa de la caza, sostiene a un ciervo por los cuernos, mientras que la constelación de Tauro viene simbolizada por un toro del que sólo se distinguen las patas anterior y posterior, pues el cuerpo está cubierto por una cruz bizantina.
- El tercero es Targelión (mayo-junio), el primer mes del verano, representado por un portador de antorcha y por la figura de Apolo (festividad de las Targelias), mientras que los Dióscuros
simbolizan la constelación de Géminis.


- El cuarto mes es Esciroforión (junio-julio), representado por un atleta desnudo. Sigue la escena del sacrificio de un buey (festividad de las Dipolias, en honor de Zeus Polieus, el protector de la ciudad) y el símbolo de la constelación de Cáncer.

dissabte, 1 de març del 2008

30 de febrero y las calendas griegas

Dejar algo pendiente ad kalendas graecas es dejar algo pendiente con intención de no hacerlo nunca. La razón es que las calendas es una ficha fija del calendario romano que no existe en el calendario griego. Esta expresión la acuñó, según Suetonio, el emperador Augusto (Augusto 87), quien al hablar de los malos pagadores decía

ad Kal. Graecas soluturos pagarán en las calendas griegas

Muchas veces al explicar esta frase, queriendo clarificarla la he comparado con nuestro calendario y he dicho que sería algo así como si nosotros dijéramos dejar algo para el 30 de febrero. Pues no es adecuada la comparación...porque aunque en el momento presente no existe, sí que ha existido el 30 de febrero.

En concreto ha habido tres:

- Suecia seguía el calendario juliano, pero para utilizar el calendario gregoriano debían suprimirse 10 días. Les pareció que hacer esto de golpe era una medida muy drástica y decidieron hacerlo paulatinamente eliminando cada año un día a partir del 1700, con lo que el año 1710 ya estarían de acuerdo con el gregoriano (según otros autores la propuesta era suprimir todos los días bisiestos hasta el 1740). Sin embargo no se siguió el plan previsto con lo que para volver a sincronizarse con calendario juliano hubo que añadir un día suplementario en febrero de 1712 que se convirtió doblemente en bisiesto y contó con un mes de febrero de 30 días.

En 1753, Suecia finalmente utilizó el calendario gregoriano y se pasó del 17 de febrero al 1 de marzo.

-En Rusia desde el año 1929 hasta el año 1940 estuvo en vigor el calendario revolucionario soviético, en el que todos los meses tenían 30 días y los cinco restantes estaban intercalados en los meses. En los años bisiestos se añadiría un día a febrero que pasaría a tener 31!.
Pero a partir del 1932 la duración de los meses volvió a ser la del calendario gregoriano por lo que hubo dos 30 de febrero en el año 1930, y en 1931.

Así que para expresar que algo no se hará nunca lo más adecuado es volver a los clásicos y decir ad kalendas graecas!



La imagen son las hojas del mes de febrero de un calendario sueco de 1712, que he tomado de esta página. En la segunda página al final se lee 30 "Tillökad", es decir, "añadido".