diumenge, 2 de maig de 2010

Cómo entender un calendario romano


Resulta realmente difícil entender un calendario romano antiguo, por ejemplo los Fasti Antiates, cuya imagen vemos, si no conocemos algunos detalles. Los Fasti Antiates son un calendario pre-juliano pues en él se lee Quintilis ( y no Iulius), Sextilis (no Augustus), y aparece aún el mes intercalar(última columna de la derecha).

Cuando intentamos localizar una fecha concreta lo primero que nos sorprende es no encontrar los números que indican los días, desde luego no como contamos nosotros ahora (los días que han pasado), sino ni siquiera en la forma de datación romana (los días que faltan hasta kalendas, nonas o idus).

Resulta fácil distinguir los diferentes meses pues vemos que el calendario está organizado en columnas en cuya parte superior encontramos rápidamente la abreviatura del nombre del mes rodeado de unas siglas.

El primer día de cada mes, las Kalendas K, aparece en un recuadro. En el mes de Mayo leemos

F K MAI F

La primera columna de cada mes marca la secuencia nundinal, se trata de un grupo de ocho días marcados con las letras A, B, C, D, E, F, G, H, y de nuevo A, la nundina, que marca el principio de otro ciclo y que tiene el carácter de día de mercado. Varrón en De Lingua Latina VI, 28, nos dice
dividieron de tal manera el año que cada ocho días pudiesen acudir a la ciudad a solucionar sus asuntos, mientras que los siete restantes los dedicasen a faenas agrícolas.

Identificamos las demás fechas fijas del mes por las abreviaturas habituales NON, para las nonas, y ID para los idus (en su forma más antigua EID, eidus).

Además cada uno de los días está señalado con unas siglas que nos informan de su característica principal. Ovidio en Fasti I, 45-62 nos lo explica así:



Para que no ignores las leyes que rigen los diferentes días debes saber que cada jornada no posee el mismo cometido. Será nefasto aquel día durante el cual en los tribunales se silencian las tres palabras y fasto, aquel en el que está permitida una acción legal.

Hay que notar que Ovidio centrándose en la actividad judicial dice los tribunales silencian las tres palabras. Estas tres palabras que conocemos a través de Festo, Varrón y Macrobio Saturnalia I, XVI, 14
Fasti sunt quibus licet fari praetori tria verba sollemnia, do dico addico; his contrarii sunt nefasti:
representan las funciones del pretor son dico, dico, addico. Estos autores relacionan etimológicamente las palabras fastus y nefastus con el verbo fari «hablar». En concreto Varrón De Lingua Latina, VI, 29-30:
Dies fasti, per quos praetoribus omnia verba sine piaculo licet fari;(...) vocantur dies nefasti, per quos dies nefas fari praetorem "do," "dico," "addico"
Llámanse días fastos aquellos en los que está permitido a los pretores pronunciar todas sus palabras sin incurrir en sacrilegio... nefastos aquellos en los que sería un sacrilegio que el pretor dijese doy, digo, adjudico.

Así fasto sería el día en el que el pretor puede hablar en los juicios y pronunciar las tres palabras y nefasto, aquel en el que están prohibidos los juicios. En opinión de Marcos Casquero debemos descartar esta relación ya que ambas están vinculadas al término la palabra fas «lo permitido por la ley divina», y nefastus sería «lo no autorizado». Aparecen señalados con estas abreviaturas que podemos interpretar así:

  • F, señala el dies fastus, en el que está permitida la realización de toda actividad humana. Serían nuestros días laborables.
  • N, dies nefastus, únicamente se permite la actividad religiosa. Lo podemos relacionar con los días dedicados a los dioses en la actualidad, por ejemplo el domingo para los cristianos o el sábado para los judíos.
  • C, dies comitiales adecuados para los asuntos públicos y sobre todo para celebrar asambleas populares. Hay también días en que se tiene derecho a convocar al pueblo en el recinto del voto.(Ovidio)
  • NP, y EN.Seguimos leyendo a Ovidio en su explicación sobre la naturaleza de los días, ahora sobre los días nefastus parte, NP y endotercisus, EN (forma arcaica de intercisus)
Pero no pienses que las mismas leyes mantienen su vigencia durante el día entero: encontrarás que puede ser fasto aquel que por la mañana era nefasto; pues tan pronto como hayan sido ofrecidas a la divinidad las entrañas de una víctima, es lícito pronunciar todo tipo de palabras y el pretor tiene libertad para hablar.
Varrón sobre los endotercisi dice que son aquellos durante los cuales la mañana y la tarde son nefastos, en cambio, es fasto el tiempo que media entre la inmolación de una víctima y el ofrecimiento de sus vísceras. Y se llama intercisi precisamente por eso porque el fas se intercala y el nefas resulta por eso interrumpido (intercisum).

Hay además tres fechas especiales en el calendario, se llaman dies fissi, el 24 de marzo, el 24 de mayo, y el 15 de junio, son días nefastos (prohibida toda actividad humana excepto la religiosa) hasta que se realizaba un acto religioso concreto a partir del cual era fasto (y se permitía toda actividad humana). Tienen una anotación especial:
  • 24 de marzo y de mayo QRCF Quando Res Comitiavit Fas, cuando el rey asiste a la asamblea, fasto, o QRCF Quando Rex Comitio Fugerit, cuando el rey haya huido de la asamblea, fasto.
  • 15 de junio QStDF Quando Stercum Delatum Fas, cuando la basura haya sido sacada, fasto. Se refiere a la limpieza ritual que las Vestales hacían en esa fecha del templo de Vesta. Varrón De lingua latina, VI, 17: El día que se llama «cuando la basura haya sido sacada, es fas», es así denominado porque en esa fecha se barre la basura del templo de Vesta y, bajando por la costanilla del Capitolio, es llevada a un lugar determinado.

El resto de abreviaturas hacen referencia a las festividades propias de cada mes:
LEM, lemuria
AGON, agonalia
TUBIL, tubilustrium

2 comentaris:

CRISTINA ha dit...

Buenísima tu explicación, Amparo. Con tu permiso, la utilizaré con mis alumnos de Religión y Mitología romanas en Valladolid.

Amparo Moreno ha dit...

Gracias, Cristina. Me alegra servir de ayuda en tus clases.
Saludos