diumenge, 14 d’octubre de 2012

¿Qué día será la boda?

El anillo de compromiso. J. W. Godward

Después de celebrados los sponsalia y establecido el compromiso entre los sponsi el siguiente momento importante era ya la boda. La elección del día en que debía realizarse era una tarea ardua pues no todos  eran apropiados. Había que guardar el debido respeto a las divinidades que tutelan cada jornada por lo que era necesario, en primer lugar, tener muy en cuenta el calendario, para seleccionar un día libre de malos augurios y, en segundo lugar, comprobar mediante sacrificios que los dioses son favorables para la unión matrimonial.

 Así pues veamos ambas condiciones:

I. Según el calendario no era apropiado casarse en:

-febrero. Sobre todo a partir de la segunda mitad, ya que son días consagrados al culto a los muertos en las Parentalia, Feralia y Caristia. Ovidio recomienda tener paciencia a las chicas que quieren casarse (Fasti II 555,560)

Mientras duran estas fiestas, vosotras, jóvenes permaneced aún sin marido: que la nupcial antorcha de pino espere la llegada de los días puros; que a tí, a quien tu madre, ansiosa por casarte, considera ya madura para el matrimonio, la curvada punta de la lanceta no peine tu virginal cabellera. ¡Oh, Himeneo, guarda tus antorchas! ¡Llevátelas lejos de estos fuegos sombríos! Son otras  las antorchas que las tristes sepulturas utilizan.

-marzo, tampoco era adecuado pues en él se celebraban las fiestas de los salios quienes en honor de Marte iban armados en procesión por la ciudad para despertar las fuerzas de la guerra con su danza y carmen ritual. Así pues estas ceremonias guerreras constituían marco contrario al ambiente de concordia que debe haber en un matrimonio. Ovidio, Fasti III, 393-396

Muchachita, si ansías casarte (y aunque los dos lo estéis deseando) retrasa un poco la boda: un corto aplazamiento proporciona grandes ventajas. Las armas promueven discordias, y la discordia es enemiga de los matrimonios. Cuando las armas hayan sido guardadas, el presagio será más propicio


Danza de los salios . Antonello Riommi


-mayo, con la celebración de las Lemuria, era absolutamente inapropiado pues en estas fiestas se intentaba conjurar a los espíritus de los muertos. Ovidio nos dice en Fasti VI, 485- 490

 No son tampoco días apropiados éstos para que una viuda o una doncella contraigan matrimonio: toda la que casó en estas fechas no vivió largo tiempo. Aquí tienes la explicación ( en que caso de que los proverbios tengan para tí algún valor) de por qué la gente dice que "en el mes de mayo solo se casan las malvadas" 
mense maio malas nubere vulgus ait.

-junio. En la primera quincena se realizaban las Vestalia,ceremonias de purificación del templo de Vesta,  y eran días religiosi en los que no era recomendable iniciar ninguna empresa, y por lo tanto tampoco  una boda. Ovidio nos cuenta que busca un día para casar a su hija .Ovidio, Fasti, VI, 219-235

Tengo una hija, y a los dioses elevo mi plegaria para que me sobreviva: mientras ella viva yo me consideraré siempre feliz. Queriendo yo darla por esposa a un yerno, andaba yo buscando las fechas más apropiadas para el matrimonio y aquellas otras de las que es preciso precaverse. Se me advirtió entonces que junio, una vez que hubieran transcurrido los sagrados idus, es una época favorable para los recién casados, en tanto que la primera quincena de este mes es considerada inapropiada para los matrimonios.(...) "No tengas prisa: tu hija estará mejor casada cuando el fuego de Vesta resplandezca en el suelo recién purificado de su templo".





-Los dies atri, los días negros considerados funestos en los que estaba prohibido hacer algo, a no ser que fuera absolutamente necesario, pues estaba irremediablemente condenado al fracaso. Eran los días del MUNDUS PATET en los que a los espíritus de los muertos se les permitía el regreso al mundo terrenal, lo que ocurría el 24 de agosto, el 5 de octubre y el 8 de noviembre.

-Como para casarse eran preceptivos los sacrificios, no se podían celebrar matrimonios en aquellos días en los que no se podían hacer sacrificios. Es decir ni en las calendas, ni nonas, ni idus. Macrobio, Saturnalia, I, 15, 21-22 nos lo explica

The household Gods. Watherhouse
Y no omitiré que para la celebración de las bodas consideraron las calendas, nonas e idus sacrílegos, es decir, que se debían evitar. Estos días, a excepción de las nonas, son festivos; realizar en las fiestas cualquier tipo de esfuerzo se considera de mal agüero: por ello se evitan las bodas (....)Objetará alguno: entonces ¿por qué en las nonas, si no es día de fiesta, se prohíbe la celebración de bodas?. La causa es evidente. Ya que el primer día  de bodas se concede a la discreción, el día siguiente la novia conviene que entre en posesión de la casa del marido y realice un sacrificio; sin embargo, todos los días que siguen ya a las calendas, ya a las nonas, ya a los idus son por igual sombrías; y por ello dijeron que las nonas son inhábiles para las bodas, a fin de que la novia o no comenzara al día siguiente su libertad de esposa  o no sacrificase en un día funesto, en el que es nefasto que se celebren sacrificios.



También Ovidio nos dice que el día que sigue a calendas, nonas e idus es un dies ater, en Fasti I 59-62


El día siguiente a todos estos días - !cuidado, no os equivoquéis! - es un día negro.

Por lo tanto ¿cuándo era adecuado casarse?, según Ovidio, tal hemos visto, en la segunda quincena de junio y seguramente en abril durante las fiestas de las Cerialia y Floralia en las que se celebraba la primavera con rituales propiciatorios de la fertilidad.



Sin embargo, aún no está todo decidido, falta contar con la aprobación de los dioses....

II. Una vez encontrada la fecha había que consultar a los dioses mediante auspicios. Esto nos trasmite Valerio Máximo, en Hechos y dichos memorables II, 1

En tiempos de nuestros antepasados, nada se emprendía, pública ni privadamente, sin que antes se consultaran los auspicios. Debido a esta ancestral costumbre, siguen interviniendo hoy en día los augures en los ritos matrimoniales. Aunque éstos ahora ya no toman los auspicios, sin embargo su nombre mismo recuerda esta antigua costumbre.

En la obra De Divinatione I, 104, Cicerón nos narra un augurio

He oído referir a L. Flaco, flamen de Júpiter, que Cecilia, hija de Metelo, queriendo casar a la hija de su hermana, la llevó, según la costumbre antigua a la capilla a recibir el augurio. Hacía largo rato que la joven estaba en pie y Cecilia sentada sin que se escuchase ninguna voz, cuando cansada aquella, peguntó a su tía si le permitía sentarse un momento en su silla, contestando Cecilia: "Te cedo mi puesto con mucho gusto, hija mía". Muy pronto confirmaron los acontecimientos el augurio: la tía murió al poco y la doncella casó con el viudo.
Y finalmente era necesario conjurar todo tipo de situaciones anómalas ya que al ser tan supersticiosos, si uno de los contrayentes consideraba algún hecho como un presagio de mala suerte, podía cambiar la fecha establecida para la boda. En la comedia Phormio de Terencio dos personajes hablan sobre los pretextos que puede aducir Phormio para posponer la boda y Geta, uno de los personajes hace una relación de prodigios que podrían esgrimir: (Phormio, 4,4, 705)

¡Cuántos prodigios me han sucedido desde entonces! Entró en mi casa un perro negro que no era mío, una serpiente se deslizó desde el tejado a través del impluvio, cantó una gallina, un adivino me instó a que no me casara, el arúspice me lo ha prohibido..¡Mira que comenzar una nueva empresa antes del solsticio de invierno!. No hay excusa más justa.

En el cristianismo estas condiciones se mantuvieron en cierta medida por lo que hubo censura frente a las supersticiones paganas en general y también las relativas a la elección del día de la boda, así  leemos en Isidoro Mercator en Decretalium collectio 73


No les está permitido a los cristianos observar y rendir culto a elementos de la naturaleza, atenerse al curso de la luna o de las estrellas, a la falacia baladí de los astros para fijar la fecha de la edificación de una casa o iniciar la recolección o cultivar los árboles o celebrar bodas.

Este fragmento evidencia que seguía existiendo una tendencia popular a evitar aquellas fechas consideradas de mal agüero y buscar otras más idóneas, quizá los viernes y los días de luna llena, pues en un sermón de San Eligio se prohíbe a los mujeres casarse en estos días Veneris aut alium diem in nupsis observare.

Una vez superados todos estos inconvenientes quedaría fijado el día de la boda, dies nuptiarum!




6 comentaris:

Dafne ha dit...

¡Me ha encantado este artículo! Las citas de Ovidio corroborando las sentencias romanas han sido fabulosas!!
No conocía tu blog, pero ahora está entre mis favoritos :)
¡Un abrazo!

Amparo Moreno ha dit...

Gracias, Dafne!Los clásicos tienen respuesta para todo y siempre siguen sorprendiéndonos!
Hasta pronto

Elisa Díaz ha dit...

Felicidades! Me ha parecido un artículo muy interesante por su rigor y su narración tan amena. La verdad es que a los romanos les quedaban pocos días para su casamiento.

Amparo Moreno ha dit...

Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón, Elisa. Debían tener en cuenta tantos impedimentos que era difícil encontrar el día adecuado. Claro que ahora tenemos otros nuevos, que sea en fin de semana, que el banquete sea en tal restaurante, que no haga frío....
Saludos

Daphne ha dit...

Tu blog es magnifico, estoy enganchada con cada entrada, ¡Cuántas curiosidades desconocidas de nuestros antepasados!
PD: Me excuso por mi falta de atención pero, ¿existe un post donde se toque el tema de cómo se llevaba a cabo la confarreati y las demás formas del matrimonio?

Amparo Moreno ha dit...

Gracias Daphne! Eres muy amable. Sobre los diferentes tipos de matrimonio todavía no hemos publicado nada, pero lo tenemos en mente y pronto estará listo!
Saludos