dimarts, 9 d’octubre de 2012

En el mes de Pianepsión

Apaturia. Louvre


En el mes de Pianepsión (Teofr.Char.  3.5), probablemente el día decimoprimero del mes, se celebraba entre los atenienses y todos los griegos de origen jónico, con excepción de los de Colofón y Éfeso (Herod. I.147), un festival político y religioso, que recibía el nombre de Apaturia y que duraba tres días:

κἂν ὑπομένῃ τις αὐτόν, μὴ ἀφίστασθαι. καὶ ὡς Βοηδρομιῶνος μέν ἐστι τὰ μυστήρια, Πυανοψιῶνος δὲ Ἀπατούρια, Ποσιδεῶνος δὲ τὰ κατ᾽ ἀγροὺς Διονύσια. (Teofr. Char. 3.5)
Le anunciará, como si fuese algo nuevo, que los Misterios se celebran en el mes de Boedromión, las Apaturias en el mes de Pianopsión, y en el campo, en el mes de Posideón, las Dionisias.

εἰσὶ δὲ πάντες Ἴωνες ὅσοι ἀπ᾽ Ἀθηνέων γεγόνασι καὶ Ἀπατούρια ἄγουσι ὁρτήν. ἄγουσι δὲ πάντες πλὴν Ἐφεσίων καὶ Κολοφωνίων: οὗτοι γὰρ μοῦνοι Ἰώνων οὐκ ἄγουσι Ἀπατούρια, καὶ οὗτοι κατὰ φόνου τινὰ σκῆψιν. (Herod. I. 147)
Todos ellos ambicionan con preferencia a los demás el nombre de jonios, y ciertamente lo son de origen verdadero; bien que de este nombre participan cuantos, procediendo de Atenas, celebran la fiesta llamada Apaturia, la cual es común a todos los jonios asiáticos, fuera de los Efesios y Colofonios, los únicos que en pena de cierto homicidio no la celebran.

Cada fratría lo celebraba por separado, aunque constituía un festival público.


Altar de Zeus Fratrios y Atenea Fratria
La demostración de la ciudadanía en poca clásica venía avalada por la pertenencia a dos instituciones, una de carácter más bien religioso, la fratría, y otra de tipo civil, el demos. Los oradores del siglo IV a.C. aluden con frecuencia a esta doble inscripción que se realizaba en la infancia y que era imprescindible no solo para demostrar la propia ciudadanía, sino también para acceder a la herencia paterna (Iseo. Ciron (8) 19, 20; Menecles (2) 14, 16, 17, 45…) En la fórmula de la dokimasía (Arist., Ath. 55, 3) se hace referencia al demos del padre, de la madre y también al culto de Apolo Patroo y Zeus Herkeios, que equivalía a la pertenencia a una fratría y, como consecuencia, al status de ciudadano. Platón en las Leyes (Pl., Lg. VI, 785a) menciona la prerrogativa de esta institución de inscribir a los ciudadanos, presentándolos ante los templos ancestrales (patroos). En otro pasaje, del Eutidemo (Pl., Euthd. 302c, d), menciona que todo ateniense poseía templos domésticos ancestrales (patroos), citando a continuación los cultos de Apolo Patroos, Zeus Herkeios y Fratrio y Atenea Fratria. El hecho de que el culto a Apolo Patroos no se hallara presente en origen  nos sugiere no solo su incorporación tardía a la fratría, sino también la introducción de un cambio cualitativo en el acto de presentación del niño o el joven ante el altar del o de los dioses. ¿Por qué, si no, se iba a atribuir a otro dios, Apolo Patroos, este registro que habitualmente se hacía (y se siguió haciendo) ante Zeus y Atenea Fratrios? La respuesta podría estar en que el hecho de registrar y presentar al niño ante los dioses Fratrios en las Apaturias desde tiempos ancestrales no implicaba, en origen, la pertenencia a un cuerpo cívico ni la posesión de la ciudadanía, entre otras cosas porque aún no se había visto definida. En el momento en el que se perfila con mayor claridad y se inscribe precisamente en el marco de las fratrías, es cuando tiene sentido el nuevo culto de Apolo Patroos dentro de las mismas, que se asocia de forma específica al nuevo status de ciudadano, que confiere al individuo una serie de prerrogativas.

El origen de este festival se relaciona con la siguiente leyenda:

Alrededor del año 1100 a.c., los atenienses mantenían conflictos contra los beocios por la posesión del territorio de Cilaenae, o, según otros, de Oenoe. Janto de Beocia desafió a Timoetes, rey del Ática, a un combate singular y, cuando éste se  negó, Melanto se ofreció a luchar por Timoetes, a condición de que, si salía victorioso, sería su sucesor (Pausanias, II, 18, 9):

Οἱ δὲ Νηλεῖδαι πλὴν Πεισιστράτου (τοῦτον γὰρ οὐκ οἶδα παρ' οὕστινας ἀπεχώρησεν)ἐς Ἀθήνας ἀφίκοντο οἱ λοιποί, καὶ τὸ Παιονιδῶν γένος καὶ Ἀλκμαιωνιδῶν ἀπὸ τούτων ὠνομάσθησαν. Μέλανθος δὲ καὶ τὴν βασιλείαν ἔσχεν ἀφελόμενος Θυμοίτην τὸν Ὀξύντου· Θυμοίτης γὰρ Θησειδῶν ἔσχατος ἐβασίλευσεν Ἀθηναίων.

Los descendientes de Neleo, excepto los hijos de Pisístrato, que se retiraron no sé dónde, se rindieron a Atenas, donde sus familias subsistieron largo tiempo bajo los nombres de Peónidas y de Alcmeónidas; y Melanto obtiene la corona que le arrebata a Timoetes, hijo de Oxintes. Este Timoetes fue el último rey de Atenas de la familia de Teseo.


Cuando Janto y Melanto empezaban a luchar, apareció detrás de Janto un hombre cubierto con la piel de una cabra negra. Melanto recordó a su adversario que estaba violando las leyes de combate por tener un compañero y, mientras Janto miraba a su alrededor, Melanto lo mató. Desde ese momento, los atenienses celebraron dos fiestas, las Apaturias y Dioniso Melanaegis, quien se cree que fue el hombre que apareció detrás de Janto. Esta es la historia relatada por el escolio sobre Aristófanes (Acharn. 145-146: ὁ δ᾽ υἱός, ὃν Ἀθηναῖον ἐπεποιήμεθα, ἤρα φαγεῖν ἀλλᾶντας ἐξ Ἀπατουρίων, Scholiast on Aristophanes' Acharnians, citado por David Campbell, GreekLyric IV, Loeb Classical Library (1992), pág. 93, 95):

Θέωρος
εἰ μὴ κατένειψε χιόνι τὴν Θρᾴκην ὅλην καὶ τοὺς ποταμοὺς ἔπηξ᾽, ὑπ᾽ αὐτὸν τὸν χρόνον, ὅτ᾽ ἐνθαδὶ Θέογνις ἠγωνίζετο. τοῦτον μετὰ Σιτάλκους ἔπινον τὸν χρόνον: καὶ δῆτα φιλαθήναιος ἦν ὑπερφυῶς, ὑμῶν τ᾽ ἐραστὴς ἦν ἀληθὴς ὥστε καὶ ἐν τοῖσι τοίχοις ἔγραφ᾽, Ἀθηναῖοι καλοί. ὁ δ᾽ υἱός, ὃν Ἀθηναῖον ἐπεποιήμεθα, ἤρα φαγεῖν ἀλλᾶντας ἐξ Ἀπατουρίων, καὶ τὸν πατέρ᾽ ἠντεβόλει βοηθεῖν τῇ πάτρᾳ: ὁ δ᾽ὤμοσε σπένδων βοηθήσειν ἔχων στρατιὰν τοσαύτην ὥστ᾽ Ἀθηναίους ἐρεῖν, ὅσον τὸ χρῆμα παρνόπων προσέρχεται.

TEORO.-Mientras tanto, yo vaciaba copas en compañía de Sitalces. Se mostraba muy filoateniense; era un verdadero amor. Llegaba hasta escribir por las paredes: estoy encaprichado con los atenienses. Su hijo, al que le hemos dado el título de ciudadano de Atenas, tenía unas ganas locas de comer salchichas en la fiesta de las Apaturias. Suplicaba a su padre que partiese en socorro de su patria. El padre juró, levantando la copa, que vendría en nuestro auxilio con un ejército tal que los atenienses exclamarían: "¡Es una nube de saltamontes en marcha!".


Esta tradición ha dado lugar a una falsa etimología del nombre ἀπατούρια, que anteriormente se consideraba derivado de ἀπατᾶν, engañar. Todos los críticos modernos, sin embargo (Müller, Die Dorier, I.5.4; Welcker, Die Aeschyl. Trilogie. p288) aceptan que el nombre está compuesto de α- < ἅμα y πατόρια, que es perfectamente coherente con lo que Jenofonte (Hellen. I.7. 8) dice del festival: 

Ἐν οἷς (ἀπατουρίοις) οἵ τε πατέρες καὶ οἵ συγγενεῖς ξύνεισι σφίσιν αὐτοῖς. 

 

(Entretanto, sobreviene la fiesta de las Apaturias), durante las cuales los padres y los parientes se reúnen los unos en casa de los otros.
 

Según esta derivación, es el festival que celebraba la fratría para discutir y resolver sus propios asuntos. Pero, como todo ciudadano era miembro de una fratría, el festival se extendió sobre toda la nación. Welcker, Nachtrag zu derSchrift über die Aeschylische Trilogie  p.200, debido a la parte prominente que Dioniso toma en la leyenda _respetando el origen de las Apaturias áticas_, concibe que surgiera de la circunstancia de que las familias pertenecientes a la tribu dionisíaca de Aegicores se registraran entre los ciudadanos:

 

The four Ionian tribes--Geleontes, Hopletes, Aegicoreis, Argadeis--which are spoken of below in reference to Attica, were found also in Cyzicus, together with two others, Βωρεῖς and Οἴνωπες (C. I. G. 3663-4-5)  


Según podemos leer en Ateneo IV 171d, el primer día del festival se llamaba δορπία, o δόρπεια:

βούλεσθε δῆτ᾽ ἐγὼ φράσω τίς εἰμ᾽ ἐγώ; ἡ τῶν προτενθῶν Δορπία καλουμένη.   

Ese día cada fratría celebraba un banquete nocturno (Aristof. Acharn. 146); el segundo día recibía el nombre de ἀνάρρυσις (ναρρύειν) por el sacrificio ofrecido en este día a Zeus, apellidado Φράτριος, y a Atenea Φράτρια y, a veces, a Dioniso Melanaegis. Era un sacrificio de Estado, en el que participaban todos los ciudadanos. El día se dedicaba principalmente a los dioses y se cantaba en su honor.


En el tercer día, llamado κουρεῶτις (κοῦρος), los niños nacidos en ese año en las familias de los miembros de la fratría o los jóvenes no  registrados eran llevados por sus padres o, en su ausencia, por sus representantes (κύριοι) ante los miembros de la fratría. El día estaba reservado a la presentación de los niños recién nacidos (meion) y al registro de los adolescentes (koureion), ceremonia que iba acompañada del corte del cabello. Este último día estaba, pues, asociado a la iniciación, integración y registro de los jóvenes en la comunidad de adultos. La fiesta estaba consagrada a los dioses Zeus y Atenea Fratrios. Para cada niño se sacrificaba una oveja o una cabra. La víctima se llamaba μεῖον y quien sacrificaba, μειαγωγός (μειαγωγεῖν). Se dice que no estaba permitido que la víctima estuviera por debajo (Harpocrat. Suid. Phot. s.v. meion) o, según Pólux (III.52), por encima de un cierto peso. Si se planteaban objeciones a la admisión del niño, el padre, o el que asumiera su rol, se veía obligado a declarar por juramento que el niño era descendiente de padres libres y ciudadanos de Atenas. En el discurso de Demóstenes Contra Eubúlides, Euxiteo defiende su ciudadanía alegando que fue introducido de pequeño en la fratría y conducido al altar de Apolo Patroos y a los otros lugares de culto. Su padre prestó el juramento acostumbrado afirmando que era hijo de una ciudadana y registrándolo a continuación en el demos (Demost. c. Eubul. 54):

καὶ ταῦτ᾽ οὐχὶ νῦν πεπεισμένοι ποιοῦσιν, ἀλλὰ παιδίον ὄντα μ᾽ εὐθέως ἦγον εἰς τοὺς φράτερας, εἰς Ἀπόλλωνος πατρῴου ἦγον, εἰς τἄλλ᾽ ἱερά. καίτοι οὐ δήπου παῖς ὢν ἐγὼ ταῦτ᾽ ἔπειθον αὐτοὺς ἀργύριον διδούς. ἀλλὰ μὴν ὁ πατὴρ αὐτὸς ζῶν ὀμόσας τὸν νόμιμον τοῖς φράτερσιν ὅρκον εἰσήγαγέν με, ἀστὸν ἐξ ἀστῆς ἐγγυητῆς αὑτῷ γεγενημένον εἰδώς, καὶ ταῦτα μεμαρτύρηται.

Y no hacen esto por haber sido ahora inducidos a hacerlo, sino que, cuando era un niño me llevaron inmediatamente ante los frátores, ante Apolo Patroos y los demás lugares sagrados. Y sin embargo, siendo yo un niño, no los convencieron de ello dándoles dinero. No, sino que mi padre mismo, mientras aún vivía, pronunció el juramento acostumbrado y me presentó a los frátores, sabiendo que era un ateniense, nacido de una madre ateniense, legalmente prometida a él; y estos hechos han sido establecidos por testimonio.

Después de que la víctima fuera sacrificada, los frátores votaban. Cuando el voto de la mayoría era contra la admisión del niño, la causa podía ser juzgada ante uno de los tribunales de Atenas; en cambio, si no se encontraban objeciones, el nombre del niño, así como el del padre, se inscribía en el registro de la fratría y aquellos que habían querido excluir al pequeño eran castigados. Se procedía después a la distribución de vino y de la carne de la víctima, de los cuales cada frátor recibía su participación; por último,  los padres de los niños recitaban poemas. (Plat. Tim. 21b):

[...] ἤδη τῶν ἐνενήκοντα ἐτῶν, ἐγὼ δέ πῃ μάλιστα δεκέτης: ἡ δὲ Κουρεῶτις ἡμῖν οὖσα ἐτύγχανεν Ἀπατουρίων. τὸ δὴ τῆς ἑορτῆς σύνηθες ἑκάστοτε καὶ τότε συνέβη τοῖς παισίν: ἆθλα γὰρ ἡμῖν οἱ πατέρες ἔθεσαν ῥαψῳδίας. πολλῶν μὲν οὖν δὴ καὶ πολλὰ ἐλέχθη ποιητῶν ποιήματα, ἅτε δὲ νέα κατ᾽ ἐκεῖνον τὸν χρόνον ὄντα τὰ Σόλωνος πολλοὶ τῶν παίδων ᾔσαμεν. εἶπεν οὖν τις τῶν φρατέρων, εἴτε δὴ δοκοῦν αὐτῷ τότε εἴτε καὶ χάριν τινὰ τῷ Κριτίᾳ φέρων, [...]


[...] tenía ya casi noventa años y yo, a lo sumo diez. Era, casualmente, la Kureotis, el tercer día de las Apaturias. A los muchachos les sucedió lo que es siempre habitual en esa fiesta y lo era también entonces. Nuestros padres hicieron certámenes de recitación. Se declamaron poemas de muchos poetas y, como en aquella época los de Solón eran recientes, muchos niños los cantamos. Uno de los miembros de la fratría, sea que lo creía realmente o por hacerle un cumplido a Critias, [...]

Tarifa de los cobros.
El sacerdote Teodoro hijo de Eufantides hizo grabar y erigir la estela. Se le dará al sacerdote, a título de cobro: de cada meion, un muslo, una costilla y una oreja, más tres óbolos de plata: en cada koureion, un muslo, una costilla y una oreja, más un pan de una chenice, medio congio de vino y una dracma de plata.


Decreto de Hierocles, 396-395.

«Decreto de los fráteres dado a propuesta de Hierocles, siendo arconte Formión en Atenas, Pantacles de Eón siendo fratriarca. Sobre todos aquellos que no han sido todavía sometidos al voto de admisión, conforme al estatuto de Demotionidas, los fráteres votaron inmediatamente; se comprometerán en el nombre de Zeus Fratrio y tomarán su boletín en el altar. Si consta que una persona ha sido indebidamente introducida en la fratría, su nombre será borrado por el sacerdote y el fratriarca del registro conservado por los Demotionidas y de la copia de dicho registro, y el que haya introducido al excluido pagará 100 dracmas que serán consagrados a Zeus Fratrio. El sacerdote y el fratriarca recaudarán esta suma, y si no, la deberán ellos mismos. En el futuro el voto de admisión tendrá lugar un año después de la ofrenda del koureion en la fiesta de los Apaturias, en el día Cureotis, y el boletín de voto será cogido sobre el altar. (...)En el futuro se llevarán las víctimas, meia y koureia, a Decelia cerca del altar. Quienquiera que no sacrifique sobre el altar deberá 50 dracmas que serán consagrados a Zeus Fratrio. El sacerdote recaudará esta suma; si no, la deberá el mismo (a menos que sobrevenga una peste o una guerra). Si sobreviene cualquier impedimento de este género se llevará a los meia y los koureia al lugar que el sacerdote habrá dado a conocer por medio de un anuncio. El aviso será inscrito tres días antes del Banquete, sobre una tablilla blanqueada de una longitud de al menos un palmo, en el lugar donde las gentes de Decelia se reúnen en la ciudad. El sacerdote, a su costa, hará grabar en una estela de mármol, que se colocará delante del altar de Decelia, el presente decreto y la tarifa de los cobros. (op. cit.)


Respecto a la introducción de los niños adoptados (Plu., Sol. 21), tal vez se llevaba a cabo en origen en la fiesta de las Targelias, quizás porque se había constituido también en una de las ocasiones en las que, posteriormente, se rendía culto a Apolo Patroos. Las Targelias eran, además, paralelas a las Pianopsias, la fiesta de Apolo de octubre, mes en el que se celebraban las Apaturias, momento de integración y registro tradicional de niños y jóvenes en las fratrías. Con el tiempo posiblemente Apolo Patroos también adquirió un lugar en esta fiesta, aunque en ningún momento suplantaría a Zeus y Atenea Fratrios que permanecen como los dioses principales de la celebración (Is., Menecles (2), 13, 24; Apolodoro (7), 13; D., Leocares (44), 49, 63, 67, 68). Pero su culto avalaría, además del nuevo status de ciudadano, la capacidad de adoptar y la nueva legislación sobre las herencias (ambos aspectos estrechamente vinculados), que consolidaba la propiedad de las familias nucleares que, inscritas en el marco de las fratrías, constituían la nueva ciudadanía ateniense.
Ágora de Atenas. Templo de Zeus/Atenea Fratrios
El establecimiento, pues, de la nueva ciudadanía definida por Solón se sirve de una institución político-religiosa, la fratría, en la que las familias atenienses inscribían y registraban a sus hijos al nacer, lo que además de proporcionarles el status de ciudadanos les garantizaba la herencia (también a los hijos adoptados). En virtud de su paternidad sobre Ion, leyenda que nace a la vez que el culto, Apolo Patroos _ como dios de la ciudadanía ateniense asimilado en la fratría y en la familia (junto a Zeus Herkeios), cuya función principal era tutelar y regular la integración de los hijos legítimos (naturales o adoptados)_ se erige en el ancestro, no solo de los atenienses sino de todos los jonios, utilizado y desarrollado por Pisístrato en su reivindicación de la primacía sobre los mismos, pero probablemente ya esbozado por Solón, que en su poesía llama al Ática la más antigua tierra de Jonia.


Templo de Apolo Patroos. Ágora de Atenas
  

2 comentaris:

Apicius ha dit...

Casi me lo pierdo, me estoy poniendo al día en la vista a blogs interesantes, con gastronomika y otras cosas llevo una semana sin leerlos.
Como siempre muy interesante
Saludos

Lluïsa ha dit...

¡Y es que el día solo tiene 24 horas!
Se nos hace corto cuando tenemos mucho que hacer. A mí me ocurre lo mismo. Gracias por su siempre amable comentario.
Saludos