dijous, 31 de maig de 2007

Fiestas de Dea Dia

Las fiestas en honor de Dea Dia, diosa agrícola identificada con Ceres, Ops, y Tellus, se celebraban en mayo, pero de forma alterna unos años los días 17,19 y 20 y otros, los días 27, 29 y 30. El colegio sacerdotal encargado del culto de esta diosa era el de los Hermanos Arvales formado por doce miembros, cuya misión era conseguir la fertilidad de los campos labrados, arva, según Varrón De Lingua Latina V, 15: Fratres Arvales dicti qui sacra publica faciunt propterea ut fruges ferant arva: a ferendo et arvis Fratres Arvales dicti.
Sus distintivos eran la corona de espigas, corona spicea, y las ínfulas blancas, según Aulo Gelio Vi, 7 y Plinio, Naturalis Historia, 18,2, quienes también nos dicen que tienen su origen en los doce hijos de Aca Larencia, la nodriza de Rómulo y Remo, que comenzaron a realizar estas ceremonias y que al morir uno de ellos Rómulo tomó su lugar e instituyó el colegio sacerdotal de los hermanos arvales.
La organización interna del colegio: dirigidos por un magister, elegido anualmente en el lucus, bosque sagrado, de Dea Dia, el segundo día de las fiestas de la diosa pero que entraba en funciones el 17 de diciembre, el primer día de las Saturnalia. El magister podía ser reelegido hasta tres veces consecutivas. El sacerdocio tenía caracter vitalicio, de modo que cuando uno moría el resto de sacerdotes elegía por votación a un nuevo miembro. Sus ayudantes eran cuatro camilos, (niños de familias nobles ayudantes de los sacerdotes), un calator (que precede a los sacerdotes para evitar que se profane o invalide la ceremonia) y varios escribas.

Primer día: Los hermanos Arvales ataviados con las coronas de espigas y con la toga praetexta, se reunían en la ciudad y hacían ofrendas a la diosa de vino e incienso y ungían su imagen. Tocaban espigas secas y verdes y tras quitarse las togas iban al baño, donde permanecían hasta el mediodía cuando salían para el banquete que se interrumpía antes de los postres para probar las primicias de la cosecha.

Segundo día: El magister al amanecer sacrificaba en el lucus de la diosa dos lechones y una vaca blanca. Al mediodía se reunían allí los demás miembros del colegio sacerdotal y comían la carne y sangre de los cerdos en forma de morcilla, y sacrificaban también una cordera. En procesión volvían al templo y ofrecían una consagración vegetal en unas ollas que después, tras la oración, eran arrojadas por la pendiente. Después comían los pastelillos colocados sobre unas hojas de laurel, se quitaban las coronas de espigas, ungían a la diosa y entonaban un cántico, el Carmen Arvale, seguido de una danza de tres tiempos o tripudium. Se realizaba la eleción del magister para el año siguiente y terminaba el día con carreras de caballos y carros.

Tercer día: Se repetían las ceremonias del primer día. Al finalizar el banquete se encendían antorchas y se entregaban regalos a los Hermanos Arvales.

El ritual de los arvales era muy complejo y arcaico y se ha conservado en varias inscripciones por ejemplo este fragmento (tomado de noctes gallicanae)

III KAL IVN

[IN LVCO DEAE DIAE FAB FORTVNATVS VICTORINVS PROMAG AD ARAM]

[IMMOLAVIT PORCILIAS PIACVLARES N II LVCI COINQVIENDI]

[ET OPERIS FACIVNDI IBI VACCAM HONORARI]AM DEAE DIA[E IM]

[MOLAVIT ET INDE IN TETRASTY]LO REVERSVS SVBSELLIS CONSE[DIT]

[DEINDE REVERSVS AD AR]AM DEAE DIAE EXTAS PORCILIARVM II

REDDIDIT ET AD FOCVLVM ARG EXTA BACCHAE REDDIDIT [FEL]

DIX ET IN TETRASTVLVM REVERSVS EST ET SVBSELLIS C[ONSED]

ET IN CODICE CAVIT SE ADFVISSE ET SACR FECISSE ET EXTAS [RED]

DIDISSE PRAETEXTA DEPOSVIT ET IN BALNEO IBIT REVER[SVS]

COLLEGAS SVOS VENIENTES EXCEPIT POSTQVAM PLENVS NV[MER]

VS COLLEGARVM CONVENIT TVNC VTRIQVE PRAETEXTA PO[S)]

ET IN TETRASTVLO SVBSELL CONS ET IN CODICE CAVER SE ADFV

ISSE ET SACR FECISSE ET MENSA PVMILA SINE FERRO ANTE IPSOS

POSITA EST ET PANES SILIGINEOS ACCEP ET DE SANGVNCVLO

PORCILIARVM VESCITI SVNT ET DE PORCILIAS PARTITI ET EPV

LATI SVNT ET IN TETRASTVLO CAPITA VELAVERVNT ET LVCVM

ASCENDER ET PROMAG ET FLAM STRVIB ET FERT FECER ET

IMMOL AGNA OP ALBA AD LITATIONE EXTA INSPEXERVNT ET

III Kalendas Iunias. In luco deae Diae, Fabius Fortunatus Victorinus promagister ad aram immolavit porcilias piaculares numero II, luci coinquiendi et operis faciundi. Ibi vaccam honorariam deae Diae immolavit et inde in tetrastylo reversus subsellis consedit. Deinde reversus ad aram deae Diae, extas porciliarum II reddidit et ad foculum argenteum extam bacchae reddidit. Felicia dixit. Et in tetrastulum reversus est et subsellis consedit et in codice cavit se adfuisse et sacrum fecisse et extas reddidisse. Praetextam deposuit et in balneo ibit. Reversus collegas suos venientes excepit. Postquam plenus numerus collegarum convenit, tunc utrique praetextas posuerunt et in tetrastulo subsellis consederunt et in codice caverunt se adfuisse et sacrum fecisse. Et mensa pumila sine ferro ante ipsos posita est et panes siligineos acceperunt et de sangunculo porciliarum vesciti sunt et de porcilias partiti et epulati sunt. Et in tetrastulo capita velaverunt et lucum ascenderunt. Et promagister et flamen struibus et fertis fecerunt et immolaverunt agnam opimam albam ad litationem extas inspexerunt.


El 30 de mayo, en el bosque sagrado de la diosa Dia, Fabio Fortunato Victorino inmoló en el altar dos cerdas que estaban criando expiatorias de la poda del bosque y de los trabajos realizados. Inmoló una vaca en honor de la diosa Dea y tras regresar al tetrástilo, se sentó en los bancos. Después volviendo junto al altar ofreció en sacrificio las entrañas de las cerdas y sobre un brasero de plata las entrañas de la vaca y pronunció las fórmulas de bendición. Volvió al tetrástilo, se sentó sobre los bancos y tuvo el cuidado de señalar en el registro que él estaba presente, que había hecho el sacrificio y que había ofrecido las entrañas. Se quitó la toga y se fué al baño. Al regresar recibió a sus compañeros que llegaban. Una vez que se completó el número total de compañeros, se pusieron las togas y fueron a sentarse en el tetrástilo y tuvieron el cuidado de anotar en el registro que estaban allí y que habían realizado el sacrificio. Una mesa sin hierro fué colocada delante de ellos mismos y tomaron los panes de trigo puro y consumieron la morcilla, repartieron la carne de las cerdas y banquetearon. En el tetrástilo se cubrieron las cabezas, subieron al bosque sagrado. Y el promagister y el flamen ofrecieron los pasteles y panes sagrados e inmolaron una cordera blanca y examinaron las entrañas para saber si el sacrificio era agradable a los dioses.