divendres, 25 d’abril de 2008

Falsa anécdota de Augusto y Agosto


Última tarde de LUDI SAGUNTINI tomando un café ante la perspectiva de recoger y desmontar los talleres, estamos divagando sobre descansar y viajar al Caribe (verdad, Juanvi?) y sale la pregunta....
¿febrero tuvo 30 días en el calendario romano?


Recordamos la anécdota leída e incluso repetida mil veces, según la cual al cambiar el nombre del mes Sextilis por Augustus, se le añadió un día más (pasó a 31 días), pues Augusto no podía ser menos que Julio César en cuyo honor se cambió el nombre al mes Quintilis, al que ya se le había añadido un día (llegando a ser 31 días). Estos dos días se habían tomado de Februarius, que pasó de 30 a 28 días. ¿Pero quién hizo tal afirmación?

Fue Juan de Sacrobosco quien en su obra De Anni Ratione de 1232, dijo que la duración de los meses del calendario republicano era alternativamente 30 y 29 días. Añade que más tarde Julio César sumó 11 días más, uno a cada mes excepto a febrero, que quedó con 29 días, menos en los años bisiestos que tenía 30 días. Y que posteriormente Augusto reformó la duración de los meses a partir de Sextilis, que pasó a llamarse Augustus y a tener los mismos días que Iulius (31 días), el resto de los meses continuaba con la alternancia 30(September, November)/31 (October, December).


Según SACROBOSCO s. XIII


Repú-

blica

Julio César


Augusto



-Añade 11 días, uno por mes, excepto a febrero, que tendrá uno más en los bisiestos

-altera la duración de los meses desde Sextilis

Martius

30

31

31

Aprilis

29

30

30

Maius

30

31

31

Iunius

29

30

30

Quintilis

30

31

31

Sextilis

29

30

31

September

30

31

30

October

29

30

31

November

30

31

30

December

29

30

31

Ianuarius

30

31

31

Februarius

29

29/30

28/29



Esta explicación tuvo éxito y ha llegado hasta nuestros días, pero hay pruebas que demuestran que es errónea, por ejemplo:



  • el calendario de Numa de Antium, en el que se ve la duración de los meses, que no coincide con lo anterior (sobre estas líneas)
  • y las fuentes clásicas, Censorino De Die Natali, XX y Macrobio Saturnalia I, XIII-XIV.



Siguiendo a Censorino (op. cit) vemos la evolución del calendario romano hasta Julio César cuando los meses llegan a tener la misma duración
que en la actualidad, pero por otras razones


Según CENSORINO De die natali XX


Rómulo

304 días

Numa

355 días

Julio César

45 aC

365 días

Meses


-Añade 51 días

-quita 1 día a los menses cavi

-Añade 10 días

-un día en años bisiestos

Martius

31



31



31


Aprilis

30


-1

29


+1

30


Maius

31



31



31


Iunius

30


-1

29


+1

30


Quintilis

31



31



31


Sextilis

30

-1

29


+2

31


September

30

-1

29


+1

30

October

31



31



31


November

30


-1

29


+1

30


December

30

-1

29


+2

31


Ianuarius

---------

29

29


+2

31


Februarius

---------

28

28



28 / 29

Mensis mercedonius


22/ 23 días cada dos años



------------------


Así pues, Febrero no tuvo nunca 30 días en el calendario romano, aunque sí en otros calendarios, como vimos en un post anterior, y ya podemos dejar de agradecer a Augusto que nos aumentara en un día las vacaciones de verano, puesto que la duración de nuestros meses se la debemos a Julio César

y ya se sabe al César lo que es del César!!


Valete!

dissabte, 19 d’abril de 2008

Ludi Saguntini MMVIII

Ja està! Una nova edició dels Ludi Saguntini ha acabat. Una setmana de bogeria grecoromana ha envaït els carrers de Sagunt un any més i ens ha omplit d'alegria i de ganes de seguir treballant per a tanta gent com s'acosta a visitar-nos. I així és, perquè ja estem pensant en la propera edició, maquinant noves formes d'atraure la curiositat de tots sobre el món grecoromà, noves formes de fer que aquesta bogeria es clave ben profundament en les venes i l'ànima de tot aquell que ens visite. I han estat molts els visitants i no sols de tota la Comunitat Valenciana, sinó també d'altres terres dellà del Túria. Han vingut d'Almendralejo (Badajoz), de Galícia, de Girona, de Madrid... Pel nostre taller, que enguany complia dos anys a temps complet, han passat al voltant de 500 alumnes. Venien de Castelló, de Benicàssim, de Vila-Real, d'Almassora, de Nules, de València, d'Almussafes, de Gandia, d'Albal, d'Alcoi, del Port de Sagunt, d'Almendralejo, de Madrid... Tots han estat benvinguts, tots s'han mostrat interessats en allò que els podíem contar, tots s'ho han passat bé, almenys això esperem, però, sobretot, nosaltres hem disfrutat amb tots ells i a tots els esperem quan vulguen tornar. Una volta més hem de donar les gràcies als organitzadors, als monitors, als nostres alumnes i exalumnes ajudants en la plaça, a la resta dels talleristes, al nostre incansable Hermes (encara com té ales i pot volar com el raig per a estar en tots els llocs quasi a la volta!!), a la nostra eficient Ana, a tots el professors que estan disposats a ajudar on facen falta i cada volta que fan falta, a tots els que fan possible que cada any els Ludi siguen un èxit de participació i d'organització. Per suposat, hem de donar-les també a tot el professorat que, junt als seus alumnes, han participat en els tallers i han fet possible que aquestos es donaren i es feren amb les condicions adequades. Després d'una setmana així, necessitarem d'un llarg descans, però el nostre cansament no és traumàtic, tot el contrari. En breu tornarem a la bretxa, així que no dubteu que ens tornarem a veure el proper any!! Fins aleshores, no deixeu de recrear-vos amb les imatges que la nostra reportera Ana ha deixat ací. Ha estat un plaer estar amb tots vosaltres. Gràcies per la vostra participació.

divendres, 11 d’abril de 2008

Ceres y las Cerealia

Ceres originariamente diosa del crecimiento pasó a ser la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Forma parte de las divinidades más antiguas de Roma. Una de sus fiestas las Cerealia aparecen ya señaladas en el calendario pre-juliano de Numa, quien instituyó el flaminado, uno de los cuales era el flamen cerialis.

La identificación de Ceres con Démeter se produjo porque según la tradición hubo una hambruna en Roma en el 496 aC, y el dictador L. Postumius, después de consultar libros Sibilinos, prometió un templo a Deméter, Dionisio, y Kore si traían la abundancia de nuevo a la ciudad. El templo fue construido cerca del extremo oeste del circo en el Aventino , y dedicado en 493 aC por el cónsul Sp. Cassius (Dionys. VI. 17, 94) a Ceres, Liber y Libera, dioses romanos con los que se identificaron las divinidades griegas. Ceres comenzó a asimilar la mitología y la iconografía de la griega Démetere. Así por ejemplo su templo era de estilo griego y hecho por dos artistas griegos, Gorgasus y Damophilus (según nos dice Plinio N.H, XXXV .154) , y además el culto de la diosa era dirigido por sacerdotisas italianas de ascendencia griega y en lengua griega, (Cicerón Pro Balbo, 55)

Sacra Cereris, iudices, summa maiores nostri religione confici caerimoniaque voluerunt; quae cum essent adsumpta de Graecia, et per Graecas curata sunt semper sacerdotes et Graeca omnino nominata.

Una característica especial del culto a Ceres, Liber y Libera es su vinculación con la plebe, frente a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva) relacionada con los patricios. En el año 493-494 a C se produce la secesión de la plebe, los plebeyos buscaban su lugar dentro de las instituciones politicas y religiosas, frente a los patricios que se reservaban los cargos y sacerdocios. A cambio del fin de la secessio los patricios hicieron importantes concesiones: se dotó a los plebeyos de unas magistraturas propias (tribunos y ediles de la plebe), de una asamblea (concilium plebis) y de un centro político, religioso y administrativo, el aedes Cereris.

El ámbito de actuación de los ediles plebeyos era el cuidado de la ciudad, la administración de los juegos y el abastecimiento de provisiones, ya que intervenían en la parte práctica de la annona Junto al templo, o cerca de él, se distribuía trigo y pan entre los pobres de la gente plebeya, y de aquí que Ceres y su templo vinieran a ser un símbolo de las libertades plebeyas; y hasta tal punto iban unidos estos conceptos, que siempre que las libertades eran violadas, los ediles imponían multas que se entregaban a la diosa como expiación. En 365 antes de J.C. se creó la dignidad de aediles curules, que compartieron con los plebeyos las funciones referentes a Ceres, y por fin César confió dichas funciones a dos nuevos ediles plebeyos llamados ediles cereales, para distinguirlos de los demás.

Las fiestas en su honor nos permiten seguir el ciclo agrario de los cereales, y el ciclo estacional.

MES Y
CICLO ESTACIONAL

FIESTA RELIGIOSA

OBJETIVO

CICLO AGRARIO
DEL CEREAL

CICLO VITAL HUMANO


CICLO
MITO

Diciembre
enero

Invierno

Paganalia

Feriae Sementivae

Protección de la semilla


Semilla sembrada



Fertilidad



Perséfone vive con Hades



Abril
Primavera

Cerealia o

Ludi Cereris


Purificación de los campos

Germinación y crecimiento

Nacimiento y maternidad

Perséfone regresa

a la tierra. Alegría de Ceres

Agosto
Verano

Anniversarium Cereris

Agradecimiento a Ceres por la cosecha.


Cosecha

Juventud

Madre e hija juntas.

Octubre

Otoño

Ieunium Cereris

Propiciar un buen inicio del ciclo agrario

Siembra

Integracion de la joven el el mundo adulto a través del matrimonio

Muerte

Rapto de
Perséfone llevada
a los Infiernos


Comenzaremos a estudiar estos ciclos desde la fiesta de las Cerealia en abril

Primavera, Cerealia:

Del 12 el 19 de abril se celebraban las Cerealia para celebrar el crecimiento de cereales y otros productos agrícolas. Virgilio (Geórgicas I, 338 y ss) nos lo cuenta así:

Mas venera ante todo a las deidades;
cumple a conciencia con la magna Ceres
los annuos ritos en los pingües prados
hacia el fin del invierno, cuando límpida
se abre la primavera: están entonces
gordo el cordero, t
ierno y suave el vino,
la siesta más sabrosa se disfruta,
y se espesa la sombra en las colinas.
Que el mocerío a la aldea a Ceres
junto contigo adore; en honor suyo
mezcle la miel con leche y vino dulce,
y lleve en torno
de las mieses nuevas
tres veces a la víctima propicia
con alegre clamor; en coro juntos
en pos de ella caminen convidando
a Ceres a tu hogar; pero que nadie
hunda la hoz en el trigal maduro,
si antes, ho
nrado a Ceres, o ceñida
la sien de hojas de encina, no ha saltado
en el rústico baile y repetido
el sagrado cantar”

En el plano mítico se se conmemoraba el regreso a la tierra de su hija Proserpina. Por lo que eran días de mucha alegría, ya que Ceres, feliz al tener de nuevo a su hija, hacía que el campo floreciera y volvieran los frutos. También era una fiesta importante para los hombres, puesto que se consideraba a Ceres la inventora de las técnicas de la agricultura.


La fiesta se inicaba el día 12 de Abril en el templo de Ceres, cercano al Circo Máximo. Se realizaba el sacrificio de una cerda y se le ofrendaban miel, leche, incienso y teas encendidas.


Siguiendo a Ovidio (Fasti IV, 392) podemos saber algo más sobre estas celebraciones:

Ahora es el Festival de Ceres. No necesitamos que nadie nos revele la causa. El pan de los primeros hombres eran las hierbas verdes, que ofrecía la tierra sin que nadie lo exigiese: y ya echaban mano de la hierba viva del césped, ya eran un festín las capas de los árboles con sus tiernas hojas. Más adelante, surgió la bellota; ya estaba bien la cosa con el descubrimiento de la bellota y, la dura encina suministraba recursos magníficos.

Ceres fue la primera que llamó al hombre a alimentos mejores, cambiando las bellotas por un sustento más útil. Ella obligó a los toros a meter el cuello en el yugo. Entonces por primera vez vio el sol la tierra removida. Se tenía en estima el bronce; el hierro templado era desconocido. ¡Ay!, siempre tenía que haber permanecido oculto. Ceres se alegra con la paz; también vosotros, colonos, pedid una paz perpetua y un caudillo amante de la paz.

Conviene que ofrezcáis a la diosa la espelta y el honor de la sal que chisporrotea, y granos de incienso en los viejos fuegos; y, si falta el incienso, prended teas untadas: a la buena Ceres le gustan las cosas pequeñas, con tal de que sean puras. Apartad los cuchillos del buey, oficiantes de túnica arremangada: que el buey labre; sacrificad a la marrana holgazana. El cuello que es apropiado para el yugo no debe herirlo el hacha: que siga vivo y que trabaje mucho tiempo en la tierra dura."


El sacrificio de la cerda, a menudo preñada, es regularmente ofrecido a Ceres y Tellus en el ritual de las Feriae Sementivae (Fasti, I 659-674), las Cerealia, y también antes de la cosecha se inmola la porca praecidanea (Catón, Agr, 134, 1). Parece que es evidente la relación de un animal particularmente fecundo y la fecundidad deseada de la tierra y los campos, por eso, lo volveremos a encontrar en la ceremonia del matrimonio, que evidencia, de modo simbólico la misma relación en el registro humano.

Conocemos este sacrificio de la cerda a Ceres antes de la cosecha a través de Catón (op.cit.)

“Con incienso y vino formula una plegaria preliminar a Jano, Júpiter y Juno. Antes de sacrificar la cerda presenta a Jano un pastel con estas palabras: Padre Jano, al presentarte este pastel, te dirijo sinceras plegarias para que seas benévolo y propicio para conmigo y con mis hijos, con mi casa y con mi gente, satisfecho como estás con este pastel. Toma un bollo para Júpiter y conságraselo con estas palabras : Júpiter al ofrecerte este bollo te dirijo sinceras plegarias para que seas benévolo y propicio para conmigo y con mis hijos, con mi casa y con mi gente, satisfecho como estás con este bollo. Ofrece después el vino a Jano con estas palabras: Padre Jano del mismo modo que al presentarte el pastel te he dirigido sinceras plegarias, con el mismo fin recibe la satisfacción de un vino nuevo “. Sacrifica después la cerda de propiciación. Cuando se hayan cortado las vísceras presenta a Jano un pastel como antes . Ofrece y consagra también a Júpiter un bollo al igual que antes. Ofrece también vino a Jano y ofreceselo a Júpiter, como precedentemente con la ofrenda del pastel y la entrega del bollo. Ofrece luego a Ceres las vísceras y un poco de vino”

La ofrenda de vino Ceres es objeto de discusión ya por los antiguos como vemos en Macrobio, Saturnalia III, que nos da ejemplos en Plauto y Virgilio de la prohibición del vino para Ceres.

Tras este sacrificio se iniciaban los Ludi Cereris que duraban varios días y estaban organizados por los ediles plebeyos. Consistían en los ludi scaenici, representaciones teatrales y carreras en el circo, que según el calendario de Philocalus del 354 dC eran 24 carreras el dia 12 y otras tantas el día 19.

Los juegos tenían para Bayet mayor carga mágica que religiosa: "En primer lugar, la carrera y el pisotear el suelo tienen el poder de evocar las fuerzas subterráneas; la competición consigue la eficacia más absoluta y permite una revigorización de lo divino.”

Durante estos días era habitual que los plebeyos invitaran a comer a los patricios en esta fiesta de Ceres correspondiendo a los patricios que invitaban a los plebeyos, en la fiestas de Magna Mater ( del 4 al 10 de abril). (Aulo Gellio en Noches Aticas, XVIII, 2)

Además todos vestían de blanco porque las mieses blanquean cuando las espigas están maduras (Ovidio, Fasti, V, 334)

"A Ceres le va bien el color blanco: poneos ropa blanca en la Fiesta de Ceres. Ahora ya no se lleva la lana negra" (Ovidio. Fast, IV, 619- 621).

El último día, el 19 de abril, era el más brillante. En el campo se hacian procesiones alrededor de los campos y en la ciudad esa procesión llegaba hasta el Circo. Los celebrantes se lanzaban mutuamente nueces y dulces que indicaba buenos augurios.

Después venían las carreras de caballos en el circo y realizaba un ritual misterioso consistente en soltar en el circo "una zorra con el lomo ardiendo con teas atadas a él". Las explicaciones son bastantes oscuras, se ha asociado con algún rito mágico que ayudara a proteger los cultivos. Ovidio nos explica que se rememoraba un hecho ocurrido en la tierra de Carséolis cuando el hijo de una campesina, tras cazar a una zorra que se había llevado aves del corral, prendió fuego a unas ramas que llevaba junto al animal. Éste, como si fuera una antorcha, huyó y a su paso, quemó todos los campos de cereales.

Acaba la narración de Ovidio Fasti, IV, 712, afirmando: "Y para expiar su culpa, arde esta especie en la Fiesta de Ceres y perece de la misma manera que hizo perecer a las mieses"

Nuestra compañera Charo Marco, en su blog De Re Coquinaria nos lanza la propuesta de recrear estos rituales de las Cerealia con nuestros alumnos. También en los talleres de los LUDI SAGUNTINI (14 al 18 abril) que este año coinciden con las fiestas de Ceres intentaremos recrearlos aunque sea parcialmente.

Bien, pues allí os esperamos y ...

Bona Cerealia!




dissabte, 5 d’abril de 2008

Horologium Florae

Ya estamos en primavera, época de Flora y del resurgir de las flores y de su riqueza por sus orígenes mitológicos, sus propiedades curativas, cualidades ornamentales, incluso culinarias, pues son buenas hasta para comer.....Además tienen un lenguaje propio con el que comunicamos sentimientos y si las observamos bien ...hasta nos dicen qué hora es!

Ya en el año 325 a.C., Andróstenes de Thasos da una de las primeras descripciones de sus ritmos biológicos, detallando el movimiento periódico de las hojas de Tamarindus indicus pues relata que las hojas y pétalos de la planta del tamarindo se mueven a lo largo del día, como “saludando al sol”. Y también Plinio en Naturalis Historia XVIII, habla del movimiento de las hojas del trébol:

Trifolium quoque inhorrescere et folia contra tempestatem subrigere
certum est.

En el s XVII Athanasius Kircher, (1602-1680) en su obra De Arte Magnetica, 1654, ilustra su creencia en la relación entre el sol y las plantas diseña un horologium botanicum o reloj botánico, que consta de un girasol sobre un corcho que flota en un recipiente de agua. La flor lleva en su centro un puntero, y al girar buscando el sol, señala la hora en un anillo suspendido. Es este un artilugio bastante increíble y del que el propio Kircher afirmó que no funcionaría bien, debido a la fuerza eólica o cuando la luz solar fuera débil.


Pero es en el siglo XVIII cuando encontramos el Horologium Florae de Carl von Linne, Carolus Linnaeus, que fue un científico, naturalista, botánico, zoólogo sueco que sentó las bases de la taxonomía moderna. Su exhaustivo trabajo lo llevó a convertirse en todo un experto en los tiempos y relojes biológicos de las plantas. Confeccionó un extenso catálogo separando a las distintas plantas según el período del día en el que estas abren y cierran sus flores en su libro Philosophia Botanica. Así constató que conociendo la especie exacta, y teniendo en cuenta ciertos factores externos, uno podría saber la hora del día viendo el estado de las flores de una planta. Hizo su horologium florae, un reloj floral cuya disposición de las distintas especies de plantas y flores indicaba la hora exacta del día con sólo mirar las columnas de flores abiertas.

Para la creación del reloj establecía tres tipos básicos de flores:

- Meteorici, flores que varían su abrir y cerrar dependiendo del clima.
-
Tropici, flores que varían su abrir y cerrar dependiendo de la duración del día.
-
Aequinoctales, flores con tiempos rígidos en su abrir y cerrar, es decir, una periocidad que no varía según el clima o la duración del día. Estas últimas siendo las de mayor importancia.

Teniendo en cuenta estas características, y las variables en el abrir y cerrar de una flor, como por ejemplo la latitud en la que el reloj se encuentre, se podría construir un reloj floral. Un buen reto para los amantes de las flores... que pueden ver más detalles en este enlace y en este otro.

Al hablar de las flores y el sol es inevitable mencionar al girasol. Inmediatamente nos viene al pensamiento el episodio mitológico de Clitia, que nos cuenta Ovidio. Pero si leemos atentamente.....el texto de Ovidio dice vertitur ad Solem, es decir que se gira hacia el Sol, pero no habla de un girasol porque esta planta (Helianthus annuus), es nativa de América, específicamente del Perú y fue cultivada hacia el 1000 adC. Desde ahí, los españoles lo exportaron a Europa al principio del siglo XVI.

Según la etimología: viene del griego "Helios" (sol) y "Anthos" (flor), por su peculiar manera de orientarse durante todo el día hacia el astro rey, y por la forma de su flor, que puede alcanzar hasta 25 cm de diámetro y está conformada por pétalos de color amarillo intenso, crema, café y diversas gamas del bronce; en su centro se encuentran las semillas.

Lo que nos cuenta Ovidio en Metamorfosis IV, 196-268, es que la ninfa Clitia estaba enamorada de Helios, pero éste prefirió a Leucótoe. Así pues Clitia impulsada por la envidia y los celos, desvela estos amores al padre de Leucótoe a su padre quien la entierra viva en una profunda fosa sobre la que puso un montículo de arena. Helios no consigue devolverla a la vida, pero la convierte en el árbol del incienso. Por su parte Clitia despreciada por Helios se queda inmóvil, sin comer ni beber durante nueve dias, mirando hacia el Sol mientras avanzaba y volviendo su cara hacia él. Sus miembros se adhirieron al suelo, y una espectral palidez los convirtió en hierbas cetrinas y una flor en todo semejante a la violeta le cubre el rostro.

Entonces ¿de qué flor se trata? pues quizá sea el heliotropium que nos mencionan Plinio y San Isidoro, una planta bastante más humilde que el girasol, lo que encaja mejor con el triste final de Clitia, convertida como castigo en heliotropium europeum, y no en un vistoso girasol.

Para conocer mejor el origen del incienso y el heliotropo o verruguera

Bueno con esta pequeña investigación floral se nos han hecho las tantas....menos mal que mañana no me despierto con la crepis rubra...