diumenge, 16 de novembre de 2014

El pie, la sombra y la hora de cenar


¿Sabíais que hay una relación entre el pie, la sombra del hombre y la hora de cenar? Los antiguos griegos la encontraron y crearon un método para medir el tiempo midiendo la longitud de la sombra del propio cuerpo, en el que se tomaba como unidad de medida, el pie, y se basaba en la diferente altura del sol a lo largo de las horas del día.


Se utiliza la relación constante de 1/7, señalada por Vitruvio, entre la altura de un hombre y la longitud de su propio pie.  Un ejemplo de esta proporción se puede encontrar en el hombre de Vitruvio, es decir, un hombre o una mujer cualesquiera siempre obedecen (aproximadamente) a la proporción siguiente: la longitud del pie aplicada 7 veces verticalmente proporciona la altura del individuo. De esta forma se tabulaban longitudes de pies de sombra para cada hora y para cada mes y resultaba el reloj de pie, también llamado stoicheion o decempedalis.



El hombre de Vitruvio
Dibujo de Da Vinci

Este método aparece citado en diferentes autores como Menandro, Aristófanes, Pólux y Ateneo de Naucratis. Recibe el nombre de stoicheion o decempedalis.

Vamos a ver estas citas:


Πραξαγόρα: οἱ δοῦλοι. σοὶ δὲ μελήσει, ὅταν ἦι δεκάπουν τὸ στοιχεῖον, λιπαρὸν χωρεῖν ἐπὶ δεῖπνον.

PRAXÁGORA.-Los esclavos. Tú no tendrás otro quehacer que acudir limpio y perfumado al banquete cuando sea de diez pies la sombra del cuadrante solar.
Eubolo el cómico dice en alguna parte (PCGV, fr 117): 

Tenemos entre nuestros invitados a dos hombres invencibles en el banquete: Filócrates y Filócrates. Pues aunque él es uno, lo cuento como dos,  y grandes, o mejor como tres. Cuentan que éste fue cierta vez invitado a cenar en casa de uno y que su amigo le dijo que cuando la sombra del reloj de sol midiese veinte pies, acudiera. Al amanecer, nada más salir el sol, aquél se puso a medir, y cuando la sombra era demasiado larga ya, en más de dos pies, se presentó. Entonces dijo que llegaba un poco demasiado tarde por un compromiso y¡había llegado con el día!
  • Menandro en su obra Ὀργή, La cólera, aparece mencionado Querefonte quien invitado a cenar, despierta ansioso al amanecer y, viendo la larga sombra proyectada por el reloj solar, corre a la casa del anfitrión pensando que atardecía.

Destaca el hecho de que en todas las citas el uso de este tipo de reloj está relacionado con la hora de la cena que se realiza al anochecer cuando la sombra del reloj es máxima al igual que al amanecer, siendo mínima al mediodía.
Como se entendía que la invitación en cuestión era por la tarde, había que medir la sombra del reloj a partir del mediodía, y no antes; en su ansía por acudir al festín, sin embargo, Filócrates y Querefonte la miden en el momento del amanecer, y se presentan a cenar por la mañana temprano.
Ya se sabe que la prisa es mala consejera...

Salutem plurimam!!