dilluns, 27 febrer de 2012

Laurion


Es necesario saber que los griegos empezaron a explotar los minerales de su subsuelo muy pronto. Desde época micénica extraen el estaño y el cobre indispensables para la fabricación del bronce. Es por esto, precisamente, que se le da el nombre de Edad de Bronce a este período. También fue conocida la explotación de la plata, considerada un mineral raro y, por tanto, valioso y caro. La Ilíada y la Odisea hacen escasa referencia a ella. A lo largo del siglo VIII entraron en contacto con otras civilizaciones con las que comerciaban y de las que obtenían todo aquello que necesitaban para su desarrollo: las principales fuentes de hierro conocidas se encontraban en Etruria y al Norte de la actual Turquía, en las orillas del Mar Negro.

En Grecia continental, los yacimientos de minerales eran escasos. Podía encontrarse algo en Laconia y en el Sur de Ática, en las montañas de Laurion. La región de Laurion es conocida por sus antiguas minas de plomo argentífero. Estas minas cubren una zona que va desde Thorikos en el norte, y siguiendo la línea de la costa de Sunion, hacia el sur de Ática. Laurion era una de las minas más grandes; Thorikos fue una de las primeras en ser descubiertas y exploradas ya desde la Edad de Bronce. Antes de que los griegos dieran con ellas utilizaban el metal proveniente de las minas de Tracia y Macedonia.

Las excavaciones efectuadas a partir de 1820 han permitido descubrir huellas de la actividad minera y metalúrgica sobre la vertiente oeste de la colina. El importante desarrollo del centro urbano de Thorikos en los siglos V y IV a. C., en la época de la explotación más intensiva de los filones argentíferos de Laurion, está relacionada con dichas actividades mineras. La construcción de su teatro data de esta época y numerosos talleres de tratamiento del mineral se hallaban en las cercanías del centro urbano. Pero, durante el III milenio las zonas en las que se extrajeron minerales - tanto plata como cobre- se concentraron, además, en las Cícladas. En ellas, se han hallado restos que ponen de relieve la explotación de muchos de estos recursos durante el Cicládico Antiguo, etapa en la que se estaban explotando las galenas argentíferas de Sifnos (Ayios Sostis). En estas minas, que son las que mejor se conocen, se encuentran galerías a las que se accede mediante pozos verticales. Algunos de estos pozos debieron abrirse inicialmente como sondeos, otros se hicieron más tarde para ventilación y para poder sacar el mineral. Se explotaron intensivamente por su riqueza en galenas argentíferas que proporcionaban plata y plomo. En estas minas, son todavía visibles las marcas de los martillos en las paredes de las galerías, producto de la utilización de herramientas especiales de piedra que eran importadas a la isla como útiles de minería.

La transformación del mineral debía hacerse en la propia isla y no lejos de las minas, a juzgar por la acumulación de escorias y los grandes hoyos localizados en Ayios Sostis. Aquí se ha descubierto la presencia de litargirio (un óxido de plata que se produce en el momento del refinado de este metal). Para obtener alrededor de tres kilos de plata era preciso trabajar una tonelada de mineral. Para este penoso y laborioso trabajo se empleaba mano de obra esclava: en el siglo V aC, las minas de Laurion empleaban entre 20000 y 30000 esclavos.

Pero, respecto a Laurion, ¿cuándo empezó realmente la explotación minera? La historia y algunos aspectos de la geología de Laurion han sido largamente estudiados por muchos académicos, entre los que podemos citar a E. Ardaillon (Les mines du Laurion dans l´Antiquité. Bibliothèque des Écoles Françaises d´Athènes et de Rome. Paris, 216 p 1897) y R. J. Hopper (The Attic Silver Mines in the Fourth Century B.C. 1968). Estos estudios han tenido como objetivo fijar una fecha de inicio de la explotación minera de este lugar. El asunto ha sido motivo de una larga controversia y diferentes opiniones. Pero, quizás, la mejor evidencia arqueológica al respecto proviene de las excavaciones en Thorikos, emplazada sobre una colina que actualmente es llamada Velatouri, en las proximidades de la bahía de Laurion.

Probablemente, la decisión de establecer un asentamiento en Thorikos ya en la Edad de Bronce se debió a su excelente puerto, su posición favorable a la defensa y sus posibilidades para el control de la región minera del sur de Ática. Las excavaciones llevadas a cabo bajo la dirección de H. F. Mussche (Thorikos: a Mining Town in Ancient Attika) han demostrado que existen al menos cinco tumbas micénicas en la Acrópolis, de las que la más antigua data al menos de la primera mitad del siglo XV aC, y se ha demostrado que la Acrópolis estaba ya habitada desde el 2900 aC.

En las laderas más bajas de la colina de Velatouri, las excavaciones han revelado una gran zona densamente poblada que data de los siglos VII-III aC. Esta zona se concentra alrededor de los talleres en los que se trabajaba el plomo y la plata a partir de finales del siglo V aC. Se han hallado, al menos, cinco lavaderos de mineral que datan de este mismo siglo, y las antiguas minas de donde se extraía el mineral también se han encontrado y explorado en parte.

Para nuestro propósito, sin embargo, los hallazgos más importantes se han realizado en las excavaciones de la necrópolis y en la Acrópolis. En la excavación de la necrópolis oeste, que había estado en uso desde los tiempos del protogeométrico, se encontraron los restos de una casa. En la sala más grande de esta casa se encontraron una piedra de moler y un oenochoe del período protogeométrico; se hallaron también dos cuencos junto con fragmentos de cerámica de los cuales uno tenía una decoración con esvásticas separadas por una línea ondulada. Uno de los cuencos contenía litargirio, cuyo análisis ha mostrado un porcentaje del 0,0001% de plata (la galena de Laurion contiene normalmente de 0,13 a 0,30%) por lo que debe de tratarse de restos de copelación de este metal, la evidencia sugiere que al menos hubo explotación en Laurion en el siglo IX aC.

En las excavaciones en la cumbre de Velatouri, en las ruinas de una casa perteneciente al Heládico Medio, se encontraron cuatro tortas de plomo (que probablemente cayó como metal fundido en el suelo de tierra batida), dos fragmentos de litargirio y escoria. Se encontraron muchos fragmentos de cerámica de consumo pintada de minio, que no es otra cosa que óxido de plomo, perteneciente a este período; algunos fragmentos del período Medio Cicládico y algunos fragmentos de obsidiana, lo que sugiere un contexto entre los años 2000 y el 1600 aC En el nivel inferior Servais (Mussche, H.F. ; Bingen, J.; Servais, J. ; Hackens, T.,Thorikos 1963. Rapport préliminaire sur la première campagne de fouilles) encontró un tiesto que puede ser datado hacia 1550 a 1520 aC. El conjunto de hallazgos le llevó a fechar los restos de plomo y litargirio hacia el final del siglo XVI aC. Esta es la mejor evidencia arqueológica que hasta el momento poseemos para la datación del inicio de actividades en Laurion y la fecha más temprana para el proceso de copelación en la región de Ática.

Las vetas superiores de las minas de plata son mucho menos ricas que las de abajo, y hasta principios del siglo V los atenienses solo sabían de estas vetas superiores. Cuando las vetas más ricas fueron descubiertas en el 483-82, se produjo un golpe de suerte para el Estado ateniense que permitió a Atenas enriquecerse de nuevo y convertirse en uno de los estados más importantes de Grecia. Este descubrimiento dio lugar a un aumento masivo de la actividad minera de Laurion. Temístocles convenció a los atenienses de gastar estos ingresos en la construcción de una nueva flota de trirremes que se utilizaron para derrotar a los persas en Salamina en el 480 aC. La invasión espartana del Ática, a principios de la Guerra del Peloponeso interrumpió las operaciones mineras en los años 430-427 aC. y hasta el final de la guerra, en el 404. Según Tucídides, 20.000 esclavos atenienses abandonaron cuando tuvieron la oportunidad, siendo muchos de ellos trabajadores de las minas y de las procesadoras de mineral. El trabajo arqueológico ha confirmado que el abandono de los trabajos en la mina se produjo a finales del siglo V y probablemente no se reanudó la actividad a la escala anterior a la guerra hasta el segundo trimestre del siglo IV. En la década del 350, Jenofonte, en su tratado Sobre los ingresos, abogaba por el aumento de la actividad minera, argumentando que las minas fueron poco explotadas por falta de inversión de capital, y que, con otros 10.000 esclavos podría haber un gran aumento en la producción.

No obstante, los filones se agotaron poco a poco, llegando a ser mucho menos importantes en el siglo IV a. C. Conoció una recuperación en 355, pero en la época de la ocupación romana, los ingresos obtenidos eran inapreciables.


Fotografías por orden de aparición:

1.- mapa de la región de Ática

2.- entrada a las minas de Sifnos

3.- martillo de minero de Sifnos

4.- Lavadero de mineral en Thorikos

5.- plano del asentamiento de Thorikos. Marcada la localización de las minas y los talleres

6.- matlockita-anglesita de Thorikos

7.- nealita-paralaurionita de Thorikos

8- entrada de una de las minas en Thorikos