diumenge, 19 de juny de 2011

Fors Fortuna y el solsticio de verano


¡Qué pronto ha llegado la fiesta de Fors Fortuna! Cuando apenas hayan transcurrido siete días más, junio habrá concluido. Acudid presurosos, unos a pie, otros en barca, y que nadie sienta vergüenza de regresar a casa embriagado. Vosotras, barquichuelas, engalanadas con coronas, transportad a los convidados jóvenes, y que mientras vais bogando a través de las aguas se beba vino en abundancia.


A roman boat race
.Sir Edward John Poynter


Contamos con pocos testimonios sobre esta fiesta. Varrón en
De lingua latina, 6, 17, nos dice que se celebraba el dies natalis del templo de la diosa Fors Fortuna

El día de Fors Fortuna fue instituído por el rey Servio Tulio, quien en el mes de junio dedicó a Fors Fortuna un templo fuera de Roma a la orilla del Tíber

El testimonio más completo sobre esta fiesta es el de Ovidio en Fasti VI, 773-784 8 (vid. supra). Consistía en una procesión a pie o en barcas engalanadas hasta el templo, donde se realizarían sacrificios en honor de la diosa. Quizá a esta fiesta acuática a la que llama Tiberina descensio se refiere Cicerón en De finibus 5, 70 al decir

Quem Tiberina descensio festo illo die tanto gaudio affecit, quanto L. Paulum, cum regem Persem captum adduceret, eodem flumine invectio?


En esta especie de romería el vino era abundante y el ambiente de gran alega.

De regreso del templo que la diosa tiene a las afueras de la ciudad uno de los fieles medianamente sobrio dirige a las estrellas estas palabras (...)

También era costumbre en ese día los regalos de los amos hacia los esclavos según Ovidio Ars, II, 255

Y además, el esclavo que te lo pida, ofrécele regalillos el día de la Fortuna, poco es el desembolso.

Se trata de una fiesta de carácter popular en la que participan jóvenes, plebeyos y esclavos. Según Ovidio la razón era la siguiente:

La plebe honra a esta divinidad porque quien le erigió su templo era - según se dice- de origen plebeyo, y desde tan humilde origen se elevó hasta ocupar el trono. También su culto es apropiado para los esclavos, porque Tulio, que fue el fundador de dos templos vecinos en honor de la inconstante diosa, era hijo de una esclava.

No se sabe en qué consistía exactamente la fiesta, qué ofrendas y plegarias se hacían. Quienes nos hablan de ella Ovidio y Cicerón lo aclaran poco, la razón de esto puede ser que ya entonces la fiesta era un buen momento para la diversión y algarabía que se había convertido en algo más folklórico que religioso, quizá podemos ver una correlación con la Noche de San Juan.



Algunos calendarios nos concretan más datos:

- la ubicación de los templos, por ejemplo en los Fasti Amiterni, al hablar del 24 de junio leemos

Forti Fortunae trans Tiberim

ad milliarium primum et sextum.

Los templos dedicados a la diosa Fortuna se encontraban junto al río Tíber, uno en el primer miliario de la Vía Portuense y el otro en el sexto.

-la relación de la festividad con el solsticio de verano como vemos en calendario de Philocalo del 354.

El solsticio de verano era el 24 ó el 26 de junio según el autor. Por ejemplo Plinio en Naturalis Historia 18, 256 da la fecha del 24:

VIII kal. vero Iul. longissimus dies totius anni et nox brevissima solstitium conficiunt

Ovidio dice que sucede el día 26 de junio

…ese mismo día hará su entrada el solsticio de verano

Columela XI, 49 abarca los tres días, 24, 25 y 26:

VIII et VII et VI Kal. Iul. Solstitium, Favonius et calor.

La relación entre la diosa Fors Fortuna y el solsticio de verano es uno de los muchos aspectos estudiados en profundidad por Jacqueline Champeaux en su obra Fortuna. Le culte de la Fortune à Rome et dans le monde romain.( pág. 207 y ss)


Establece que los romanos habían sacralizado el solsticio de invierno como un rito solar con la diosa Angerona que el 21 de diciembre ayuda a superar el sentimiento de angustia que se experimenta al irse acortando los días (angusti dies). Es representada con la boca vendada y un dedo en los labios simbolizando silencio y concentración para lograr la fuerza mágica con la que Angerona debía cumplir su misión, que era salvar al sol del peligro.


Según Champeaux los romanos no habían sacralizado el solsticio de verano con ritos solares porque no entendían este como una crisis solar, ya que el sol se mostraba en toda su fuerza. Sin embargo las que muestran su debilidad son las aguas, más sensibles al exceso de energía solar por lo que son éstas las que necesitan protección.

En el solsticio de verano actualmente encontramos los tradicionales fuegos de San Juan junto a los baños rituales en el mar, ríos…, pues las aguas adquieren el día de San Juan y la noche anterior virtudes mágicas en todo el mediterráneo, incluido Marruecos lo que lleva a pensar que se trata de unas creencias anteriores al cristianismo y que han pervivido desde la antigüedad en diferentes culturas. A estas prácticas los cristianos dirigieron ya sus críticas por ejemplo San Agustín y Cesáreo de Arlés quienes condenan los baños de San Juan en el mar, fuentes y ríos como pruebas del paganismo

San Agustín, Sermón 196: natali Iohannis...de solemnitate superstitiosa pagana Christiani ad mare veniebant et ibi se baptizabant

En conclusión según Champeaux el rito de la Tiberina descensio en la fiesta de Fors Fortuna tenía como finalidad aclamar la lluvia y los beneficios de las aguas purificantes y fertilizantes para estimular las fuerzas desfallecientes de las aguas por la crisis estival, la fiesta intenta compensar los efectos destructores del intenso fuego del sol el día en que éste alcanza su punto culminante.

No se trata de una fiesta aislada sino que forma parte de una serie de festividades acuáticas que se celebran desde principio de junio y hasta finales de julio

-el 7 de junio los Ludi Piscatorii celebrados Trans Tiberim

-el 24 de junio, Dies Fortis Fortunae

-23 de julio, las Neptunalia

-25 de julio, las Furrinalia

Todas tienen una misma finalidad: aumentar el poder de las aguas frente al inmenso calor para lograr el equilibro natural más favorable para la vida.


6 comentaris:

C.G. Aparicio ha dit...

Sea como fuere, lo que queda claro es que la fiesta del Solsticio de verano fue, y sigue siendo, muy celebrada en diversas culturas. Todos consideraban que tras ella se ocultaba algo misterioso.

¡A disfrutar de la fiesta de Fors Fortuna!

Un saludo!

Amparo Moreno ha dit...

Sí, el solsticio tiene algo mágico que nos hace sentir el principio de un nuevo ciclo en nuestra vida.
Así que..carpe diem Fortis Fortunae!
Saludos

Apicius ha dit...

Como bien apuntan el solsticio de verano tiene magia y en al noche de San Juan arden fuegos para ahuyentar a los malos espíritus.
Siempre andamos dando vueltas sobre lo mismo.
Un articulo como todos que no tiene desperdicio
Saludos

Isabel ha dit...

Interesante y completo para saber más de esta celebración.
Me ha llamado la atención "la angustia de los días" cuando éstos empiezan a acortarse por santa Lucía. Mi madre, que así se llamaba, la padecía y le entraba una tristeza tremenda.

Gracias y saludos.

Amparo Moreno ha dit...

Gracias Apicius por tus palabras. Realmente no hemos inventado nada, cuanto más detalles conocemos de la antigüedad más entendemos nuestro presente. Saludos

Amparo Moreno ha dit...

Isabel, bienvenida al blog. Me alegra que te haya parecido interesante este artículo. Tienes razón, la angustia de los días de invierno que se acortan producen mucha tristeza, ¡hay que ver cómo influye la naturaleza en nuestro estado de ánimo!
Saludos