dilluns, 15 de febrer de 2010

EL HEMISFERIO NORTE DE PTOLOMEO (II PARTE)

A las doce constelaciones que ya vimos en la Primera Parte, se suman estas otras ocho que, junto a Ophiuchus ya explicada en otro post, completan las 21 que describió Ptolomeo para el Hemisferio Norte:

-Lyra (Lira): Orfeo, héroe tracio, recibió de su padre, Apolo, una lira. Tal era su virtuosismo que, incluso, los animales y las plantas se emocionaban al escuchar su tañido. Cuando su esposa Eurídice murió, Orfeo bajó al Hades a buscarla. Los dioses quisieron liberarla al entender el sufrimiento por el que Orfeo pasaba, pero le pusieron una condición: no debía mirar a su esposa mientras durara la ascensión al mundo de los vivos. Antes de llegar, sin embargo, Orfeo no pudo aguantar la necesidad de comprobar que su esposa, en efecto, iba detrás de él y esta falta de confianza le valió el castigo más cruel: su esposa volvió al mundo de los muertos de donde no saldría nunca más. Sólo de forma simbólica pudieron, finalmente, volver a estar juntos en el cielo donde Zeus colocó su lira que dio nombre a la constelación.

La estrella principal es α Lyrae, más conocida por su nombre en árabe Vega, el águila que cae en picado, y una de las más brillantes del cielo. Forma con Deneb, en la constelación del Cisne, y Altair, en la del Águila, el llamado Triángulo de Verano.

-Pegasus (Pegaso): representa al caballo alado que nació de la sangre de Medusa cuando Perseo le cortó la cabeza.

Sus estrellas principales tienen nombre árabe que hacen referencia a alguna parte del caballo: α Pegasi, Markab, silla de montar; β Pegasi, Scheat, hombro o pata delantera del caballo; γ Pegasi, Algenib, alas del caballo; ε Pegasi, Enif, hocico del caballo.

Cuando Pegaso fue llevado al monte Helicón, una coz hizo surgir el manantial que recibió el nombre de fuente de Hipocrene que sirvió de inspiración a los poetas. En su constelación se encuentra el primer planeta descubierto fuera de nuestro sistema solar.

-Perseus (Perseo): A Acrisio, rey de Argos, el Oráculo de Apolo le vaticinó que moriría a manos de su nieto. Para evitar que el vaticinio se cumpliera, encerró a su hija Dánae en una torre inaccesible. La inaccesibilidad, sin embargo, no pudo contener el deseo de Zeus, quien, en forma de lluvia de oro, entró fácilmente en la torre y sedujo a Dánae. De esta unión nació Perseo. Cuando Acrisio se enteró, encerró a la madre y al hijo en una caja de madera que arrojó al mar con la intención de que murieran. Pero llegaron a la isla de Sérifos donde fueron recogidos por un pescador. Polidectes, el rey de la isla, esclavizó a Dánae y entregó al niño a los sacerdotes del templo de Atenea. Con el tiempo, Perseo se convirtió en una leyenda y creció el odio que por él sentía Polidectes. Precisamente este odio fue el que llevó a Polidectes a encargarle la muerte de la Gorgona Medusa. Perseo se ayudó del escudo de Atenea para cortarle la cabeza a Medusa y, una vez liberada Andrómeda, regresó a Sérifos para liberar a su madre del yugo al que Polidectes la sometía y mató al rey. De regreso a Argos, Acrisio, que quería reconciliarse con su nieto, celebró unos juegos deportivos en los que resultó muerto por un disco lanzado por Perseo. Se cumplió, así, el vaticinio que en su día diera el Oráculo de Apolo.

La estrella más brillante, α Persei, recibe en árabe el nombre de Algenib, a la derecha, y β Persei, Algol en árabe, cabeza del ogro o demonio, coincide en las representaciones plásticas del mito con la cabeza de Medusa que porta Perseo. Los objetos más popularmente conocidos y asociados a esta constelación son las Perseidas, estrellas fugaces, procedentes de los restos del cometa Swift-Tuttle, cuya lluvia puede observarse cada año alrededor del 12 de agosto.

-Sagitta (Flecha): el nombre de la constelación no hace referencia a una sola flecha, sino a dos: aquella con la que Hércules mató al águila que devoraba el hígado de Prometeo y la que utilizó Apolo para matar a los Cíclopes.

La estrella principal, α Sagittae, recibió en árabe el nombre de Sham, la flecha. Este término, entre los árabes, daba nombre a toda la constelación.

-Serpens (Serpiente): es la única constelación dividida en dos partes: Serpens Caput, la cabeza, está separada de Serpens Cauda, la cola, por Ofiuco, el portador de serpientes (Asclepio). En la antigüedad formaban una sola constelación.

La estrella más brillante, α Serpentis, recibió el nombre árabe de Unuk Elhaija, cuello de la serpiente.

-Triangulum (Triángulo): es el símbolo del Delta del Nilo, aunque en la antigüedad también recibió el nombre de Delta Deltotum, precisamente por su parecido con la letra griega Δ. El nombre árabe que recibe su estrella principal α Trianguli, Mothallath, significa exactamente lo que representa: triángulo.

-Ursa Maior (Osa Mayor): Según la mitología griega, se trata del animal en que Hera convirtió a la princesa Calisto por haber tenido un hijo con Zeus. El hijo, Arcas, está representado en la Osa Menor. Zeus, magnánimo como siempre, quiso recompensar a la madre y al hijo poniéndolos juntos en el cielo.

No es sólo la constelación más conocida, sino la más observada, dado que nos sirve para localizar la Osa Menor: tomando 5 veces la distancia entre las estrellas α y β de la Osa Mayor, se encuentra la Estrella Polar, guía de marinos y viajeros. Este hecho, además, ha propiciado los diferentes nombres que los distintos pueblos han dado a las 7 estrellas que más destacan de esta constelación: el Gran Carro, nombre con el que se las conoce actualmente; el Arado o la Montaña Rusa, entre los ingleses; el Ataúd, entre los árabes, detrás del cual van tres plañideras (nombre que recibe una de les estrellas, Benethnasch); los griegos las conocían como La Hélice, por su movimiento alrededor del Polo Celeste; por la misma razón, los romanos les dieron el nombre de Los Bueyes; para los Cherokees eran 7 cazadores persiguiendo una osa; en América central eran vistas como un hombre cojo, Hunrakan (nombre del que deriva la palabra huracán, ya que, en la época en que esta constelación es invisible, se producen fuertes tormentas en el Caribe),...

-Ursa Minor (Osa Menor): representa a Arcas, el hijo de Calisto. Su estrella principal es la α Ursae Minoris, conocida como Polaris, adjetivo que le dieron los romanos por encontrarse en el Polo Norte Celeste. Esta circunstancia ya no se cumple en la actualidad, pues, por la precesión de los equinoccios, la estrella se encuentra separada del polo norte celeste exacto unos 0’8 grados. En el siglo II aC, la estrella más cercana al polo norte celeste, en cambio, era la β Ursae Minoris que Eudoxo, en sus Φαινóμενα, bautizó con el nombre de Polos (extremo del eje alrededor del cual giraba el Cosmos). En virtud de la precesión que ha desplazado la Estrella Polar, en unos años su puesto será ocupado por la estrella Vega que se encuentra en la constelación de Lyra.