dilluns, 22 de desembre de 2008

El Canto de la Sibila



En la noche del 22 de Diciembre o el día de Navidad el Canto de la sibila se interpreta en las iglesias de Mallorca (entre las cuales destaca la Catedral de Palma), en la ciudad italiana del Alguero y en la ciudad valenciana de Ontinyent. El canto es un drama litúrgico y un canto gregoriano que fue declarado Bien Inmaterial de Interés Cultural por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio el 16 de enero de 2004.

Además en algunos lugares como en Santiago de Compostela se representa el Ordo Prophetarum la noche del dia 30 de diciembre en el que aparecen la Sibila y Virgilio, incluso estos personajes paganos están esculpidos en sus Pórticos (en Santiago de Compostela en la imagen de la izquierda), tallados en sus sillerías (en Zamora, en la imagen inferior) o pintados en frescos de las catedrales.


¿Cómo han llegado los personajes paganos de la Sibila y Virgilio al interior de las catedrales?

Primero empezaremos por saber quienes eran las Sibilas y la importancia que tuvieron para griegos y romanos paganos y posteriormente también para los cristianos.

Las Sibilas eran mujeres de la mitología griega y romana con poderes para la profecía, inspirados por el dios Apolo. Según la leyenda la sibila ofreció al rey Tarquinio nueve Libros Sibilinos en los que estaban recogidas las profecias de la Sibila. En principio los rechazó, y la Sibila empezó a quemarlos hasta que el rey terminó comprando tres por un precio exorbitante.Estos tres libros se colocaron los oráculos en un cofre de piedra y se situaron en un subterráneo del templo de Júpiter capitolino. Para su custodia se crearon los duoviri sacris faciundis, que pasaron a diez y finalmente a quince (quindecenviri). En el año 83 a. C. el fuego destruyó los llamados Libros Sibilinos originales y hubo que formar una nueva colección que no ha llegado hasta nuestros días porque el emperador Honorio mandó destruirlos (395-423).

Sus libros se consultaban en ocasiones especiales para la expiación de los prodigios, y proporcionaban a Roma eficaces rituales contra las consecuencias de fenómenos anormales o terribles (procuratio prodigiorum). Entonces el Senado ordenaba la consulta de los Libros al colegio sacerdotal –que sólo en ese caso podía consultarlos: el examen de esos libros por razones privadas o intereses particulares estaba totalmente prohibida y podía acarrear serias consecuencias al sacerdote que lo realizara-. Los sacerdotes buscaban la respuesta en los Libros y se la comunicaban al Senado, que se ocupaba de ponerla en práctica.

Pero aún hubo una tercera colección de libros sibilinos Oracula Sibyllina, según Voltaire en Diccionario filosófico IX y la tercera es la que tenemos en ocho libros, y en la que es indudable que el autor ha insertado muchas predicciones de la segunda. Esta coleccion es el fruto del piadoso fraude de algunos cristianos platónicos, mas celosos que hábiles, que creyeron al componerla que daban armas á la religion cristiana, y que ponian á sus defensores en estado de combatir el paganismo con mas ventajas

En el libro octavo de estos oráculos hay unos versos de la sibila Eritrea referentes a la segunda venida de Cristo en el Juicio Final, que forman en griego en acróstico JESUS CHRISTUS DEI FILIUS SERVATOR CRUX. San Agustin recogió estos versos en La ciudad de Dios,XVIII [XXIII] traduciéndolos del griego al latín convierte los 34 versos en 27.El primero de ellos que seré al refrán del llamado Canto de la Sibila es:

Iudicii signum: tellus sudore madescet

La señal del juicio: la tierra se empapará de sudor


Tras San Agustín un contemporáneo suyo Quodvultus escribió un sermón subtitulado De Symbolo para combatir el arrianismo, paganismo y judaismo. En él pasa revista a los testimonios proféticos sobre la venida del Mesías, primero los profetas Isaías, Jeremías, Daniel, Moisés, David y Habacuc, después cuatro personajes del Nuevo Testamento, Simeón, Zacarías, Isabel y San Juan Bautista, y finalmente tres paganos, Virgilio, Nabucodonosor y la Sibila Eritrea que repite los versos de San Agustín.

Tal sermón pasó a ser utilizado en el oficio de maitines de Navidad, generalmente como sexta lección, y de él derivó en el teatro litúrgico medieval, la famosa pieza conocida como Ordo Prophetarum o Procesión de los Profetas. En la misma intervienen Isaías, Jeremías, Daniel, Moisés, David, Abacuc, la Sibila, Juan Bautista, etc y Virgilio, a quien se le presenta «cum cornu et calamo, edera coronatus, scriptorium tenens». La intervención de Virgilio como personaje dramático se limita a contestar a un dúo de cantores. Estos le piden:

Maro, uates gentilium, da Christo testimonium

Y Virgilio contesta con unas palabras de la Égloga IV:

Ecce polo dimissa sola noua progenies est.

Por lo tanto Virgilio aparece como un profeta del nacimiento de Cristo, pero...¿cúando?.Pues en su famosa Égloga IV se vió una predicción del nacimiento de Cristo.


Dicha composición estaba dedicada a Asinio Polión que junto a Mecenas medió para lograr un tratado de paz en el 40 a. C. por el que Occidente quedó a cargo de Octavio, Oriente de Antonio y el Norte de África, Sicilia y Cerdeña de Sexto Pompeyo. Poco después Polión fué consul y tuvo un hijo.Virgilio lo felicita como quien, bajo sus auspicios, renacerá la edad de oro, y predice que el niño inaugurará un siglo de altísimos destinos. La paz no duró mucho: eliminado Pompeyo, Octavio derrotó a Antonio, y con el nombre de Augusto, otorgado por el Senado, restauró la república e inició la era de paz que durará dos siglos. Durante el reinado de Augusto nace en Palestina Jesucristo, ya que Augusto fallece en el año 14 d. C.

Lactancio en sus Divinae Institutiones, en el siglo IV, interpretó esta égloga en sentido cristológico; lo mismo hizo Constantino en la oración pascual después del concilio de Nicea, y San Agustín admitió, como posible, la inspiración divina de la Sibila cumana, y derivando de ella la inspiración de esta égloga.Un fragemnto de la misma dice:

Ya viene la última era de los Cumanos versos:

ya nace de lo profundo de los siglos un magno orden.

Ya vuelve la Virgen, vuelve el reinado de Saturno;

ya desciende del alto cielo una nueva progenie.

Tú, al ahora naciente niño, por quien la vieja raza de hierro

termina y surge en todo el mundo la nueva dorada,

se propicia ¡oh casta Lucina!: pues ya reina tu Apolo.



Durante la Edad Media conocemos ceremoniales del Canto de la Sibila de la catedral de Vic y de la catedral de Gerona en los que se menciona en el Oficio de Maitines de Navidad con la novedad de que ya no se hacen en latín , sino en occitano o en catalán.La razón de esta traducción es puramente didáctica para facilitar la comprensión de los versos a los fieles.

La difusión de los versos de la Sibila en romance sucede en España desde el siglo XIII puesto que en las Cántigas de Santa María de Alfonso X el Sabio hay una adaptación del Iudicii signum.

En la actualidad se interpreta en muchas localidades de la geografía española, en concreto en Ontinyent se realiza desde el año 2000 junto a la Danza de la Muerte y han introducido más personajes de la mitología clásica como son las Parcasque son las encargadas de abrir y cerrar el acto de la sibila. En la noche de los tiempos y el nacimiento del verbo y la luz es el momento en el cual entran las hijas de la noche o hilanderas (mories o parcas). Cada una de ellas se encargará de dar, medir y quitar la vida. Para representar esto una llevará un hilo (la que dará la vida), otra una vara de medir y, por último, la tercera parca llevará unas tijeras para recortar la vida. Estos tres nuevos personajes representan la duración de la vida, que como no podría ser de otra manera, en Ontinyent está vinculado al textil a través del hilo que concede la vida”

Para oir el Canto de la Sibila en catalán, visita estos enlaces:

en versión completa http://www.mallorcaweb.com/nadal/audio/sibilla.ram

o un fragmentto http://www.lluc.net/nadalblau/sibil-la.mp3