diumenge, 18 de setembre de 2011

Septiembre y Ludi Romani en el calendario de Fraga


La representación gráfica habitual para el mes de Septiembre es la vendimia, así lo vimos en el post September, en el que nos centramos en el Menologium Rusticum Colotianum y en el mosaico de El Djem, y también la hallamos en el mosaico del calendario de Saint Romain en Gal. Sin embargo en el mosaico de Villa Fortunatus de Fraga (siglo IV) la imagen central del mes es la de un caballo, mientras que la vendimia está representada por un pequeño recimo de uva en su anca.

Al igual que buscamos el significado de los elementos elegidos en este calendario de Fraga para el mes de december (ciervo, vela) vamos a examinar ahora los que simbolizan el de septiembre el caballo y el cardo-alcachofa. De éste último encontraréis abundante información en el blog De Re Coquinaria.

La simbología del caballo es clara, es un signo del status de la aristocracia, de su potestas y virtus. Pero sobre todo el caballo es esencial como elemento lúdico en las carreras del circo. Por eso aparece para representar el mes de septiembre, ya que no se centra en los trabajos agrícolas sino en las fiestas, en los ludi Romani.

Los ludi Romani, son los juegos más célebres del calendario durante la República. Se celebraban en honor de Júpiter Óptimo Máximo, remontándose su origen hasta Tarquinio Prisco quien según Tito Livio (Ab urbe condita 1, 35) realizó los primeros ludi Romani o magni, que consistieron en carreras de caballos y combates de púgiles, traídos de Etruria. Posteriormente (desde el 366 a.C., año en que se instituyó la edilidad curul) estas exhibiciones fueron anuales.

Al principio se celebraban (los juegos) en ocasiones de especial solemnidad; luego se convirtieron en anuales y fueron llamados indistintamente los «Romanos» o los «Grandes Juegos»

Duraban un día pero fueron aumentando sucesivamente hasta que en época de Augusto duraban ya dieciséis días (del 4 al 19 de septiembre). Sin embargo, en el siglo IV como vemos en el calendario de Philócalo sólo le dan cuatro días (del 12 al 15).

La fecha de los ludi el mes de septiembre se ha relacionado con el final de la estación guerrera. Esto se debe a que, durante los primeros tiempos de la República, era forzoso que los militares regresaran a sus hogares a finales del verano, ya que eran soldados-campesinos y debían recoger la cosecha en esta época.

En un principio los espectáculos consistían únicamente en ludi circenses con carreras de carros, de caballos y competiciones de tipo atlético. La introducción del teatro en el programa de los ludi incrementará la complejidad de los juegos (por ejemplo en 161 a. C. Terencio estrenó Phormio).

En la república los juegos anuales eran ofrecidos por magistrados: ediles y pretores. Los dos ediles curules se encargaban de organizar los ludi Romani, los Megalenses, los Ceriales y los Florales. Los dos ediles plebeyos estaban encargados de preparar los ludi Plebeii.

Según Tito Livio, el nacimiento de los ludi Romani, está relacionado con la creación de la edilidad curul, en el 366 a.C, pues éstos nacieron para festejar el final de una sedición civil, añadiéndose un día a los tres acostumbrados, pero como los ediles plebeyos no quisieron hacerse cargo, los jóvenes patricios propusieron organizarlos, a lo que accedió el Senado con la creación de la edilidad curul. Tito Livio, 6, 42.

El Senado decidió que este evento merecía ser conmemorado (y si alguna vez los dioses inmortales han merecido la gratitud de los hombres, fue entonces) con la celebración de los Grandes Juegos, y se añadió un cuarto día a los tres que hasta ahora se dedicaban. Los ediles plebeyos se negaron a supervisarlos, y por ello los jóvenes patricios, unánimemente, declararon que gustosamente permitirían ser nombrados ediles para honrar a los dioses inmortales. Se les agradeció por todos, y el Senado aprobó un decreto para que el dictador pudiera pedir al pueblo que eligiese dos ediles de entre los patricios y para que el Senado pudiera confirmar todas las elecciones de ese año.

Para el magistrado, los juegos revestían una gran importancia pues le permitían estar en contacto con el pueblo, reunido en las gradas del circo o del teatro y así ganar el fauor populi.

En un principio los ludi eran ceremonias religiosas que debían ser agradables a hombres y dioses. Para conseguir más éxito intentaban alargar la fiesta lo más posible sin perjudicar el aerarium, es decir a costa de la fortuna del editor que, en contrapartida, ganaba el fauor populi. Para aumentar los días de fiesta de manera legal existía una posibilidad: la instauratio, que era la repetición de aquellos días de fiesta en los que el ceremonial no se había desarrollado correctamente, o incluso, recomenzar los juegos enteros. Cualquier error, el más mínimo incluso provocado, era suficiente para recomenzar las representaciones De este modo, se prolongaba o doblaba la duración de la fiesta de una forma honesta y legal. En Tito Livio, podemos ver que las instauraciones llegaron a ser habituales, hasta el punto de que no había un año en que los juegos no se recomenzasen unas cuantas veces.

ludi Romani ter, plebeii septiens instaurati

En el imperio las instauraciones eran tan frecuentes que podían llegar a arruinar a los editores, de manera que algunos emperadores las limitaron por ley. Así, Claudio promulgó un edicto por el que los juegos, en caso de una segunda instauración, no podrían durar más de un día. (Dion Casio, Hist. Rom., LX, 6, 4-5).

Al final de República, se ve ya una secularización pues los juegos pierden su carácter religioso para los organizadores, que los organizan por interés político, y para el público que busca distracción, pero se mantiene la dedicación a una divinidad. Finalmente se convirtieron únicamente en una diversión solemne.

A partir de Augusto los juegos romanos cambian:

  • en su organización: desde el 22 a. C., recae en los pretores, Dion Casio, Hist. Rom., LIV, 2, 3-4,
  • en su financiación. Hay una sensible diferencia entre los Julio-Claudios y sus sucesores ya que mientras los primeros pagaban los juegos de su propio dinero (de Augusto a Nerón), los segundos lo hacían del erario público pre sentándolo como liberalidades del emperador.
  • y en su significado, ya que se vinculan estrechamente con el poder imperial. De modo que todos los juegos que se celebrarán siempre en nombre del emperador, aunque los organicen los magistrados. Siguen siendo la mejor ocasión para que el emperador se gane el favor del pueblo.

Además de los espectáculos se celebraban otras ceremonias de relevancia:

-el día 13 de septiembre, los idus, se celebraba el epulum Iovis y la ceremonia del clavo.

-el 14 era la equorum probatio. No se sabe exactamente qué era, pero presumiblemente se trata de desfile de los caballos que iban a participar en las carreras del circo.

-el 15 era el día más importante para los espectáculos del circo.

Los juegos del circo estaban precedidos de una procesión solemne, pompa circensis, que iba desde el Capitolio, a través del Foro y el Velabro hasta el Circo Máximo. Dionisio de Halicarnaso 7, 72 nos hace la descripción de la pompa:


Antes de empezar los juegos, las máximas autoridades conducían una procesión a los dioses desde el Capitolio hasta el Circo Máximo a través del Foro. Encabezaban la procesión, en primer lugar, los hijos de las autoridades, tanto los adolescentes como los que tenían edad de ir en ella, a caballo aquellos cuyos padres tenían fortuna de la clase de los caballeros, a pie los que debían servir en la infantería; los unos en escuadrones y centurias, los otros en divisiones y compañías como si marcharan a la escuela; y esto, para que resultara evidente a los extranjeros cuál era el vigor, el numero y la belleza de la población que iba a entrar en la edad viril.

Seguían a éstos unos aurigas que llevaban, unos, cuatro caballos uncidos; otros, dos, y otros, caballos sin uncir. Detrás de ellos marchaban los participantes en las competiciones, tanto en las de poca importancia como en las más solemnes, con todo el cuerpo desnudo, excepto los genitales, que iban cubiertos.(…) Seguían numerosos coros de danzarines, repartidos en tres grupos, el primero de hombres, el segundo de adolescentes y el último de niños, a los que acompañaban flautistas que tocaban con las antiguas flautas cortas, como se ha hecho hasta esta época, y citaristas que teñían liras elefantinas de siete cuerdas y las llamadas bárbita.

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El atuendo de los danzarines consistía en túnicas púrpura ceñidas con cintos de bronce,espadas que colgaban de éstos y lanzas más cortas de lo normal; los hombres también llevaban cascos de bronce adornados con penachos aparatosos y con plumas. A la cabeza de cada grupo marchaba un hombre que indicabaa los demás las figuras de la danza, ejecutando él primero movimientos guerreros y enérgicos

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Después de los grupos armados marchaban otros de sátiros interpretando la síkinnis griega. Estos que se asemejaban a silenos iban vestidos con túnicas de lana, que algunos llaman chortaioi, y con mantos de todo tipo de flores; por su parte, los que representaban a sátiros iban con cintos y pieles de macho cabrío y, sobre las cabezas, mechones de pelo en punta y otros aditamentos semejantes. Éstos iban haciendo burla e imitando las danzas serias, transformándolas en algo sumamente ridículo.

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Después de estos grupos marchaban numerosos citaristas y muchos flautistas; y, tras ellos, los portadores de incensarios, en los que se quemaban perfumes e inciensoa lo largo de todo el recorrido, y los que transportaban los vasos hechos de plata y oro, tanto los sagrados como los del Estado. Al final de todo iban, llevadas sobre las espaldas de los hombres, las imágenes de los dioses, que presentaban figuras iguales a las realizadas entre los griegos, y con los mismos ropajes, símbolos y obsequios de los que cada uno, según la tradición, es artífice y dispensador para los hombres. Estas imágenes no sólo eran de Júpiter, Juno, Minerva, Neptuno y de los otros que los griegos cuentan entre los doce dioses, sino también de los más antiguos, de los que la tradición cuenta que nacieron los doce dioses, a saber, Saturno, Rea, Temis, Latona, las Parcas, Mnemósine y todos los demás de quienes hay templos y recintos sagrados entre los griegos; y también de los que la leyenda dice que nacieron más tarde, después de que Júpiter tomara el poder, es decir, Proserpina, Lucina, las Ninfas, las Musas, las Horas, las Gracias, Líber , y de aquellos semidioses cuyas almas, después de dejar sus cuerpos mortales, se dice que ascienden al cielo y obtienen los mismos honores que los dioses, como Hércules, Esculapio, los Dioscuros, Helena, Pan y muchísimos otros.

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Terminada la procesión, los cónsules y los sacerdotes a quienes correspondía hacían inmediatamente un sacrificio de bueyes.

Con esta pompa circensis inauguramos el nuevo curso 2011-2012, iniciamos ahora nuestro recorrido en el Circo Máximo hasta la linea alba que marca el final del año escolar.

Esperamos gozar de vuestra compañía.

¡Feliz curso 2011-2012!


4 comentaris:

Apicius ha dit...

Que bien explicado todo y el porqué de cada cosa.
Como siempre ha sido un placer leerle.
Saludos

Amparo Moreno ha dit...

Muchas gracias, Apicius. Su comentario nos anima mucho en nuestro trabajo. ¡Bienvenido al nuevo curso!

C.G. Aparicio ha dit...

¿¿Se podría entender Roma sin sus ludi??
Un post muy completo, y las citas de los autores antiguos bien elegidas.

¡Suerte para este nuevo curso!

Amparo Moreno ha dit...

¿Roma sin Ludi? realmente díficil de imaginar! Me alegro de verte de nuevo en el blog. Te deseo que vaya muy bien este curso.
Saludos