diumenge, 27 de gener de 2013

Últimos segundos de vida


Museo de Nápoles
En las inscripciones funerarias aparece detallada la duración de la vida en años, meses, días, con la fórmula  vixit…annis, mensibus, diebus. En la imagen vemos la inscripción de Antonia Panaces 

A los Dioses Manes 
de Antonia Panaces, hija de Marco, 
que vivió apenas 9 años, 9 meses y 13 días.
Sus padres,  Marco Antonio Alypus 
y Papinia Zosime 
y hicieron (este monumento) 
para su muy buena y muy piadosa hija.

Dis Manibus / Antoniae M(arci) f(iliae) / Panaces vix(it) ann(is) IX / mens(ibus) XI dieb(us) XIII / filiae optimae et / piissimae / M(arcus) Antonius Pal(atina) Alypus / et Papinia Zosime / fecerunt


El  objetivo no  es solamente expresar con exactitud su edad, sino resaltar la extrema brevedad de su vida aumentado la tragedia de su muerte el que haya sido tan prematura. Por esta razón vemos también un esqueleto en la parte inferior que recuerda aún más la idea de tempus fugit.

Pero en ocasiones se establecen unidades de tiempo aún inferiores y nos hablan de noches, horas, medias horas, uncia, scrupulus  scripulum, sicilicus,... es decir expresan los últimos minutos o segundos de vida.

La medida del espacio, del peso y el cálculo del tiempo parecen mantener una estrecha relación conceptual al seguir un mismo sistema duodecimal. Beda en su De temporum ratione IV nos detalla las diferentes unidades de tiempo

Sive igitur horam unam, sive diem integrum, sive mensem, sive annum, sive certe aliud aliquod maius minusve temporis spatium in duodecim partire vis, ipsa duodecima pars uncia est: (1/12 = uncia); reliquas undecim, deuncem appellant (11/12 = deunx).  Si in sex partiris, sexta pars sextans: (2/12 = sextans ) quinque reliquae, dextans (10/12 = dextans), vel (ut alii) distas vocanturSi in quatuor, quarta pars, quadrantis nomen obtinet (3/12 = quadrans): residuae tres, dodrantis nomen accipiunt. (9/12 = dodrans). Porro si per tria quid dividere cupis, tertiam partem trientem (4/12 = triens), duas residuas bissem nuncupabis (8/12 = bes); Si per duo, dimidium semis appellatur
(6/12 = semis)

Veamos algunas de estas excepcionales fracciones de tiempo que evidencian una gran carga emotiva y que llevan al lector a empatizar con el sentimiento de los que han perdido a un ser querido.

NOCHE: Se trata de la triste inscripción funeraria de una recién casada que sólo convivió con su esposo cinco días y cuatro noches. 
D(is) M(anibus) | Cl(audiae) Neptunali | coniugi quae | vixit mecum | diebus V nocti|bus IIII P(ublius) Octa|vius Iustus mari|tus  fecit.  CIL 06, 15514 

Consagrado a los dioses Manes, para mi esposa Claudia Neptunal que vivió conmigo 5 días y 4 noches. Publio Ocatio Justo, su esposo, hizo (este monumento)

Antiquities Museum
SEMIS: Lo más habitual es encontrar la expresión semis, media hora. Puede aparecer en forma abreviada como S o el símbolo S. Recuerdan el tiempo vivido por el difunto especificando también la última media hora. Por ejemplo en el epitafio de Abucio Silvano que vivió 3 años, 6 meses, 29 días, 6 horas y media.

Abuccius / Silvanus / vix(it) ann(os) III mens(es) VI / d(ies) XXIX h(oras) VI s(emissem).

UNCIA: Lo leemos en el epitafio de un niño cuya vida se detalla hasta en minutos, ya que una uncia es la doceava parte de una hora (1/12 = uncia), equivale a unos cinco minutos actuales.
D(is) M(anibus) | C(aio) Avilio | Profuturo | filio | dulcissimo | qui vixit | annis VI | men(sibus) VIIII | (H)oris VII unc(ia) I . CIL 11, 07325 

(Consagrado) a los Dioses Manes, para Gayo Avilio Profuturo, hijo dulcísimo, que vivió 6 años, 9 meses, 7 horas y 1 uncia (cinco minutos).

SCRUPULI o SCRIPULA: Aún podemos encontrar unidades menores de tiempo los  scrupuli o  scripula , que equivalen a la vigesimocuarta parte de una uncia ( 1/24= scripulum),  es decir, unos 12’5 segundos. Una hora estaría formada por 288 scrupuli.

Los vemos en dos inscripciones funerarias:
Bene merenti in pace / Silvanae quae hic dormit / vixit ann(os) XXI men(es) III / hor(as) IV scrupulos VI / depos(ita) IX Kal(endas) Iulias [...] / qui [...] in [...]. CIL 11, 01513

Habla de Silvana que vivió exactamente 21 años, 3 meses, 4 horas y 6 scripulos (75 segundos).
La otra es la de un niño llamado Ariso, nacido en la hora sexta, que vivió solamente nueve scripula (1 minuto y 52 segundos)

    Arisus i(n) pace | natus (h)ora sexta | (v)ixit SS(cripula) VIIII 

MINUTA. Sin embargo, hay que destacar que conocemos otros sistemas de medidas en los que las subdivisiones de la hora que no se basan en el sistema duodecimal. Así en Metrologicorum  scriptorum reliquiae aparece un texto de San Isidoro de Sevilla en el que dice

 hora constat ex V punctis, X minutis, XV partibus, XL momentis, LX ostentis

Muy semejante a lo que encontramos también en  De temporum ratione III de Beda donde explica que una hora tiene 4 puncti, 10 minuta, 15 partes y 40 momenta.

Musei Capitolini
Recipit autem hora IV punctos, X minuta, XV partes, XL momenta, et in quibusdam lunae computis V punctos.

Epigráficamente solo se ha hallado una inscripción en la que se hace mención la palabra minuta. Se trata de la dedicada por los padres de Plautia Heuresis  que hicieron un monumento funerario para su hija filia piissima que vivió 5 años, 9 ó 10 meses, 8 días, 3 horas y 30 minutos.

Se considera que un minutum serían unos 6 minutos actuales ya que una hora consta de X minuta.

Dis Manibus / Plautiae Heuresi P(ublius) Plautius / Fortis et Plautia Cae[…]ia / parentes filiae piissimae / fecerunt vix(it) an(nis) V men(sibus) / […]X dieb(us) VIII hor(is) III min(utiis) V / in fr(onte) p(edes) II plus minus in ag(ro) p(edes) III.   CIL 06, 36122



También ahora podemos ver algunos epitafios curiosos en los que se detalla la brevísima duración de la vida (tomado de esta página)



La nena Dolors Ginesta va viure set minuts. Que trobi tan curta l'eternitat.


La niña Dolores Ginesta vivió siete minutos. Que halle así de corta la eternidad.




diumenge, 20 de gener de 2013

Reloj romano de sol portátil "de pastor"

El reloj solar de pastor  ha sido considerado una creación medieval pero afortunadamente se han conservado dos ejemplares de época romana que nos permiten afirmar que ya eran conocidos en el siglo I d. C.

I. El reloj del Museo de Este (Padua).

Se encontró en 1901 en la llamada tumba del médico junto a otros objetos (instrumental médico, frascos de cristal, una cuchara, una pequeña figura de ámbar y el reloj). Sin embargo fue considerado como una simple caja por lo que durante más de ochenta años siguió siendo un desconocido. En 1984 fue identificado como reloj de sol pero hasta 1997 no fue objeto de estudio detallado en el trabajo de M. Arnaldi y K. Schaldach "A roman cylinder dial: Witness to a forgotten tradition".

 Se trata de un cilindro hueco que mide 6'2 cm de alto y 2'5 de diámetro, con un grosor de 5'5 milímetros. Está cerrado por la parte inferior con un disco y en la parte superior por una tapa, todo de hueso, y dos agujas desiguales de bronce que funcionan como gnomon. Estas van sujetas cada una a un lado de la tapa y miden 33 y 27 mm aproximadamente.


En la parte externa del cilindro se aprecian las escalas de los meses y las horas. Los meses aparecen señalados con sus tres primeras en cursiva: IAN(uarius), FEB(ruarius), MAR(tius), APR(ilis), MAI(us), IUN(ius), SEP(tember), OCT(ober), NOV(ember), DEC(ember)

La ausencia de los nombres de los meses de julio y agosto puede deberse a la escasez de espacio, pero todo parece indicar que se trata de una decisión deliberada, que estaría justificada por el hecho de que el reloj se ha elaborado en un tiempo en el que los nuevos nombres de los meses son muy recientes y no se ha generalizado su uso. 

Sabemos que el mes de julio, recibió esta denominación en el año 44 a. C (se llamaba quintilis hasta entonces) y el mes sextilis pasó a llamarse agosto en el año 8 a. C.

Esta suposición encuentra su fundamento en la datación de la tumba del médico que los arqueólogos sitúan en la segunda mitad  del siglo I d. C.

Las seis curvas indican las horas de esta manera: 1/11, 2/10, 3/9, 4/8, 3/7, y la más baja, la sexta hora, el mediodía.

Es un reloj de altura, pero funciona con exactitud en una latitud determinada y debe ajustarse cada día según la fecha (moviendo la tapa y haciendo coincidir el gnomon con la fecha). A la cuestión de por qué tiene dos agujas de gnomon de diferentes medidas Mario Arnaldi, tras un estudio detallado, responde que se usa cada una de ellas en un momento concreto del año (verano o invierno) y siempre en la misma latitud.


Esquema del funcionamiento del reloj de Este.



II. Reloj de Amiens

Fue descubierto por E. Binet en 2006 en  Amiens. Es un pequeño cilindro de hueso de caballo de 6'2 cm de alto y 2'9 de diámetro. Carece de la aguja de bronce, que haría de gnomon, y de la tapa del reloj en la que estaría insertada. Se observa erosión en la parte interna que parece corresponderse con las huellas de la tapa desaparecida. Según su descubridor procede quizá de un taller de Samarobriva, antiguo nombre de la ciudad de Amiens y  está datado entre mediados del siglo II d. C. y mediados del siglo III d. C. 

Contiene grabadas las lineas horarias y también están escritos en cursiva los nombres en latín abreviados de algunos meses, así como los solsticios y equinoccios.
Los trazos de las lineas horizontales que indican las horas han sido corregidos en alguna zona. Cada linea se usa para dos horas: 1/11, 2/10, etc...

 Las lineas verticales que las cortan corresponden a los meses que aparecen a ambos lados: IAN/DEC, FEB/NOV, MAR/OCT, APR/SEP, MAI/AVG, IVN/IVL.

Para saber la hora hay que ajustar al mes en cuestión el gnomon (desaparecido), su sombra marcará la línea horaria.
                                                

Además de los meses están señalados los equinoccios, lo que nos ofrece un dato importante para su datación. En el calendario de Julio César establecido por Sosígenes de Alejandría el año 45 a. C. el equinoccio de primavera se estableció en esta fecha: a.d. VIII Kal. Apr., es decir, el 25 de marzo, que es la que aparece en el reloj de Amiens. Posteriormente la fecha del equinoccio de primavera fue modificada el año 325 en el Concilio de Nicea llevándola al 21 de marzo. Por ello se sabe que debió ser fabricado con seguridad antes del siglo IV d. C y nos permite establecer un punto de unión entre los relojes de pastor romanos y los medievales.

Indicaciones grabadas en el reloj

N.B: La información sobre el reloj de Amiens la he obtenido de la Revista  Dossiers d'Archeologie, que ha dedicado un número a la medición del tiempo en Roma con motivo de la exposición "Le temps au temps des Romains, perception mesure  et instruments", du 27 octobre 2012 au 24 mars 2013  en el Museo de Picardie (Amiens). Una exposición muy interesante....




diumenge, 13 de gener de 2013

Raíces paganas de la fiesta de San Antonio Abad, Sant Antoni del porquet


En el mes de enero del calendario romano se realizaban las Feriae Sementivae y las Paganalia ceremonias religiosas destinadas a purificar campos, animales y hombres en las que se invocaba a las diosas Ceres y Tellus para que favorecieran esta renovación ofreciéndoles escanda y el sacrificio de una cerda grávida
Se daba descanso a los animales de trabajo en el campo y se les coronaba de flores. Ovidio en Fasti I nos lo cuenta así:

Coronados de guirnaldas, permaneced, novillos, ante los pesebres llenos: vuestra labor retornará con la tibia primavera. Que el aldeano deje suspendido de un poste  el arado que ha merecido su descanso: la tierra helada teme cualquier herida producida por él. Y tú, granjero, concluida la sementera, deja descansar a los hombres que la cultivaron. Que la aldea celebre fiesta. Purificad la aldea, campesinos, y ofrendad sobre las hogueras aldeanas los anuales pastelillos, Propíciese a Tellus y a Ceres, madres de las cosechas, mediante la escanda que les es propia y las entrañas de una cerca preñada.

Estas ceremonias lustrales tienen pervivencia en festividades cristianas actuales sobre todo en la fiesta de San Antonio Abad  o Sant Antoni del porquet, el 17 de enero.  La tradición sigue con fuerza en muchas localidades tanto españolas, las Luminarias de San Bartolomé de Pinares en Ávila, la hoguera de Canals (Valencia), etc... como italianas, en  Mamoiada de Cerdeña, Novoli y otros muchos lugares.

La vida de San Antonio Abad (Egipto, 250 y 356) se conoce por la obra, Vita Antonii,  de su discípulo San Atanasio de Alejandría. Fue un monje cristiano fundador del movimiento eremítico que fue tentado reiteradamente por el demonio al que consiguió vencer. Según parece murió el 17 de enero y este hecho del calendario ha marcado más el desarrollo de su fiesta que su propia vida de anacoreta y de oración. 
Lo que ha ocurrido con la festividad de San Antonio es lo habitual en la cristianización de los pueblos que relacionan en la misma ceremonia ritos de sus creencias paganas que coexisten con los ritos cristianos. Este sincretismo es patente incluso hoy en día por ello vamos a ir relacionando las características actuales de la fiesta con la tradición romana y pagana.

-las bendiciones de los animales domésticos

Coronados de guirnaldas, permaneced, novillos, ante los pesebres llenos: vuestra labor retornará con la tibia primavera.
Ovidio, Fasti I






-el reparto de imágenes del santo para proteger los animales y los establos al ser colgadas en ellos. Recuerda la costumbre arcaica de poner oscilla (pequeñas máscaras de Baco) en los árboles para que al moverse por acción del viento llevaran la fertilidad a los viñedos a los que llegaba su mirada.




Panecillos de San Antón con la cruz en Tau
-la preparación de dulces benditos, panecillos de San Antón que se dan a los hombres y animales enfermos para protegerlos del mal al que San Antonio venció siempre

y ofrendad sobre las hogueras aldeanas los anuales pastelillos
Ovidio, Fasti I



-las grandes hogueras que se queman esa noche se explican porque San Antonio es el sanador del herpes zóster al que se llama "fuego de San Antonio" por su poder sobre el fuego y el infierno, pero parece con mucho sentido que la presencia del fuego en la festividad se deba a su función claramente purificadora eliminando todo lo que queda del año viejo, sobre todo los males y enfermedades.

Hoguera de Canals de 2012
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-el cerdito que acompaña siempre al santo por el que se le llama Sant Antoni del porquet también es vestigio de un remoto pasado pagano.

Visión de la Virgen por San Antonio y  San Jorge.
Pisanello
En principio sabemos que el cerdo es un atributo de la diosa Ceres pero Margarethe Riemschneider ha constatado que en origen era un jabalí lo que nos aporta una nueva vía de estudio. 
Podemos observar que en algunas de las representaciones aparece con un jabalí, como en la de Pissanello.

El jabalí es el atributo del dios celta Lug y es símbolo de los guerreros y los combates por eso aparece en los cascos y en el carnyx, trompeta de guerra, que tenía la forma de la cabeza de un jabalí gruñendo.

Con el tiempo el jabalí debido al interés por eliminar las creencias antiguas llegó a ser negativo e incluso diabólico  y fue sustituido por el cerdito. La presencia del cerdito quedó justificada con dos leyendas: una, para la que era el diablo que había sido dominado por el santo y quedó obligado a seguirle permanentemente y  otra, según la cual un cerdito o jabalí ciego fue curado por San Antonio y desde ese momento le seguía siempre.


-La tau. La tau era el símbolo usado en Egipto para la vida eterna y también lo era del dios Mithra de los Persas y de los Aryos de la India.  Cuando en el siglo XI se trasladaron sus restos a Francia, a Iglesia de San Antonio de la villa de La Mota (en el Delfinado, La-Motte-Saint-Didier, actualmente Saint-Antoine-l'Abbaye en el departamento francés de Isère) se convirtió esta iglesia en lugar de peregrinación de enfermos de herpes zóster y se creó un hospital adjunto y una orden los Hermanos Hospitalarios Antonianos que atendían a los enfermos. Llevaban un hábito negro con la Tau en azul en el pecho como insignia de su orden que quedó como la Cruz de San Antón.

-La campanilla. Para algunos autores, la campanilla como símbolo del santo surge del hecho de que los hermanos antonianos tenían cerdos para el mantenimiento del hospital que eran criados por la caridad de los vecinos. Estos cerdos llevaban una campanilla para distinguirse de los demás. Sin embargo la historiadora Margarethe Riemschneider ve en la campana el símbolo más ancestral del regazo materno, de la muerte y la resurrección. "Por eso en la misa se hace oír el toque de la campana en la elevación, es decir cuando la hostia se transustancia (...) La campana puesta encima o dentro de las tumbas, responde al mismo fin" 
Dei pagani in veste cristiana en "Conoscenza religiosa", número 3, p 226-233



Por lo tanto la figura del santo eremita se pierde en una mezcla de ritos romanos, celtas, y paganos cuya función es purificar la naturaleza, favoreciendo la renovación y la llegada de la primavera. 

¡Pasadlo bien en las fiestas de Sant Antoni del porquet!