diumenge, 21 de febrer de 2010

Depositio barbae

La depositio barbae y la toma de la toga virilis simbolizaban el paso de la pubertad a la juventud. En alguna ocasión sucedían el mismo día, como por ejemplo en el caso de Calígula (Suetonio, Calígula X)

A los veintiún años lo llamó Tiberio a Capri y en un solo día le hizo vestir la toga y cortar la barba, sin otorgarle, sin embargo, ninguna de las distinciones con que señaló la entrada de sus hermanos en la vida pública.



Pero no era siempre así. En este epigrama de Marcial, III, VI, se menciona únicamente la depositio barbae

Ya te amanece el día tercero después de los idus de mayo, Marcelino, en que debes celebrar una doble fiesta familiar: el aniversario del nacimiento de tu padre, y el día en que te afeitaste por primera vez. Aunque le ha dado el gran don de una vida feliz, nunca este día estuvo más generoso con tu padre.


La costumbre griega de consagrar las primicias de la barba (lanugo) o el cabello a una deidad llegó a Roma en el siglo I y es Juvenal en Sátiras III, 186 quien nos lo documenta

ille metit barbam, crinem hic deponit amati;

uno se corta la barba, el otro hace cortar la cabellera a un favorito

También Censorino en De Die natali I, 10 nos dice que algunos para agradecer su buena salud consagraban sus cabellos a algún dios.

quidam etiam pro cetera corporis bona valetudine crinem deo sacrum pascebant

Encontramos en Marcial epigramas (Epigramas liber IX, XVI y XVII) que narran la ofrenda de los cabellos cortados a alguna divinidad.

XVI

Este espejo, consejero de su hermosura, y estos suaves cabellos los ha depositado como sagrados presentes para el dios de Pérgamo(1) aquel niño más grato a su dueño en todo el palacio, el que con su nombre señala la época de la primavera(2). ¡Dichosa la tierra que cuenta con tal presente! No preferiría tener ni la cabellera de Ganímedes.

(1) Al dios Esculapio los jóvenes dedicaban el corte de sus cabellos infantiles al entrar en la virilidad.(2) Eárino



XVII
Venerable nieto de Latona (1), que con hierbas medicinales desarmas a los ovillos y a los rápidos husos de las Parcas, esta cabellera elogiada por su señor, en cumplimiento de su promesa, te la envía desde la ciudad del Lacio aquel niño compatriota tuyo (2) y a la cabellera que te consagra ha añadido el disco resplandeciente (3) a cuyo arbitrio estuvo a buen resguardo su rostro afortunado. Tú consérvale su encanto juvenil, no sea que haya estado más hermoso con la melena larga que recortada.


(1) Se refiere al dios Esculapio, hijo de Apolo, hijo de Latona.
(2) Eárino procedía de Pérgamo.
(3) El espejo.


En época del Imperio es muy notable la importancia de la depositio barbae. El acto de afeitarse la barba por primera vez tenía carácter de ceremonia religiosa, en la que el barbero, tonsor, cortaba con unas tijeras, forfex, la primera barba que posteriormente se ofrecía a los dioses guardada en un cofrecillo.



Frecuentemente la consagración a los dioses se hacía a los dioses Lares , como nos documenta el liberto Trimalción, que tiene guardado su vello en un píxide de oro expuesto entre las estatuas de plata de sus lares y una estatuilla de Venus en mármol en el larario doméstico.

Pero también podía hacerse a otra divinidad elegida según la predilección del dedicante. Así, Nerón guardó su vello en un píxide de oro que confió a Júpiter Capitolino (Suetonio, Nerón 12.3 )
En los juegos gímnicos que dio en el campo de Marte, y en el transcurso de los preparativos del sacrificio, se hizo cortar la primera barba encerrándola en un cofrecillo de oro adornado con pedrería, y la consagró al Capitolio.

Para GAGÉ, G., «Classes d’âge, rites et vètement de passage dans l’ancien Latium», Cahiers Internationaux de Sociologie, XXIV, 1958., en época arcaica las diosas Fortuna Barbata y Fortuna Virilis posiblemente sacralizaron respectivamente el paso de los muchachos por la pubertad y su integración en el grupo de los adultos. Ambas diosas marcaban los dos pasos decisivos de la existencia del joven romano.

  • Fortuna Virilis en época arcaica quizás recibió la consagración de la toga praetexta (que el muchacho dejaba al tomar la toga viril), y además vigilaba sobre la pubertad del joven romano.
  • A Fortuna Barbata se ofrendaría la primera barba, que se cortaba solemnemente.
Posteriormente, en época clásica estos homenajes los dedicaban los jóvenes romanos a Iuventas, divinidad femenina protectora de los iuvenes.
Son pocas las menciones que podemos encontrar de la diosa Fortuna Barbata, son tertuliano y San agustín quienes la mencionan:

Tertuliano Ad nationes 2, 11 [11]

Est et Iuuenta nouorum togatorum, uirorum iam Fortuna barbata.
Iuventas es la diosa de los nuevos togados y Fortuna barbata de los hombres

San Agustin Civitate dei, 4, 11

Dea Iuuentas, quae post praetextam excipiat iuuenalis aetatis exordia,(...) et Fortuna barbata, quae adultos barba induat

La diosa Iuventas vigila el principio de la juventud después de la praetexta, (...) y Fortuna Barbata que otorga la barba a los adultos


La celebración de este evento la hacían los jóvenes no sólo los ciudadanos sino también los esclavos favoritos del dueño de la casa.

Así en Petronio, Satiricón 73 leeemos:

-Amigos-dijo entonces Trimalción- hoy celebra su primera barba uno de mis esclavos, un hombre-lejos del mal de ojo-estupendo.

Los más pobres se contentaban con dejarlo en algún cofrecillo de vidrio o de otro material menos precioso, pero lo guardaran donde lo guardaran tanto ricos como pobres festejaban esta fecha solemne según sus medios con una gran fiesta a la que se invitaba a todos los amigos.

Tras la depositio barbae, se seguía llevando una barbita, barbula, hasta los cuarenta años, momento en que ya comenzaban a afeitarse por completo, para evitar la presencia de las canas lo que evidenciaba su madurez.

Llevar barba después de esta edad era señal de una gran aflicción, ocasionada por el luto, por una condena, por la necesidad de defenderse de una acusación pública o por una gran desgracia.


En un principio en Roma los hombres llevaban barba, es partir del siglo III a C, cuando llegan a Roma procedentes de Sicilia los primeros barberos, tonsores. Fue Cornelio Escipión el Africano quien impuso la moda del afeitado diario, hasta el siglo II cuando el emperador Adriano debido a los problemas de piel, se dejó barba, consiguiendo volver a la antigua costumbre. Finalmente con el emperador Constantino regresa el hábito del afeitado diario en los hombres.

dilluns, 15 de febrer de 2010

EL HEMISFERIO NORTE DE PTOLOMEO (II PARTE)

A las doce constelaciones que ya vimos en la Primera Parte, se suman estas otras ocho que, junto a Ophiuchus ya explicada en otro post, completan las 21 que describió Ptolomeo para el Hemisferio Norte:

-Lyra (Lira): Orfeo, héroe tracio, recibió de su padre, Apolo, una lira. Tal era su virtuosismo que, incluso, los animales y las plantas se emocionaban al escuchar su tañido. Cuando su esposa Eurídice murió, Orfeo bajó al Hades a buscarla. Los dioses quisieron liberarla al entender el sufrimiento por el que Orfeo pasaba, pero le pusieron una condición: no debía mirar a su esposa mientras durara la ascensión al mundo de los vivos. Antes de llegar, sin embargo, Orfeo no pudo aguantar la necesidad de comprobar que su esposa, en efecto, iba detrás de él y esta falta de confianza le valió el castigo más cruel: su esposa volvió al mundo de los muertos de donde no saldría nunca más. Sólo de forma simbólica pudieron, finalmente, volver a estar juntos en el cielo donde Zeus colocó su lira que dio nombre a la constelación.

La estrella principal es α Lyrae, más conocida por su nombre en árabe Vega, el águila que cae en picado, y una de las más brillantes del cielo. Forma con Deneb, en la constelación del Cisne, y Altair, en la del Águila, el llamado Triángulo de Verano.

-Pegasus (Pegaso): representa al caballo alado que nació de la sangre de Medusa cuando Perseo le cortó la cabeza.

Sus estrellas principales tienen nombre árabe que hacen referencia a alguna parte del caballo: α Pegasi, Markab, silla de montar; β Pegasi, Scheat, hombro o pata delantera del caballo; γ Pegasi, Algenib, alas del caballo; ε Pegasi, Enif, hocico del caballo.

Cuando Pegaso fue llevado al monte Helicón, una coz hizo surgir el manantial que recibió el nombre de fuente de Hipocrene que sirvió de inspiración a los poetas. En su constelación se encuentra el primer planeta descubierto fuera de nuestro sistema solar.

-Perseus (Perseo): A Acrisio, rey de Argos, el Oráculo de Apolo le vaticinó que moriría a manos de su nieto. Para evitar que el vaticinio se cumpliera, encerró a su hija Dánae en una torre inaccesible. La inaccesibilidad, sin embargo, no pudo contener el deseo de Zeus, quien, en forma de lluvia de oro, entró fácilmente en la torre y sedujo a Dánae. De esta unión nació Perseo. Cuando Acrisio se enteró, encerró a la madre y al hijo en una caja de madera que arrojó al mar con la intención de que murieran. Pero llegaron a la isla de Sérifos donde fueron recogidos por un pescador. Polidectes, el rey de la isla, esclavizó a Dánae y entregó al niño a los sacerdotes del templo de Atenea. Con el tiempo, Perseo se convirtió en una leyenda y creció el odio que por él sentía Polidectes. Precisamente este odio fue el que llevó a Polidectes a encargarle la muerte de la Gorgona Medusa. Perseo se ayudó del escudo de Atenea para cortarle la cabeza a Medusa y, una vez liberada Andrómeda, regresó a Sérifos para liberar a su madre del yugo al que Polidectes la sometía y mató al rey. De regreso a Argos, Acrisio, que quería reconciliarse con su nieto, celebró unos juegos deportivos en los que resultó muerto por un disco lanzado por Perseo. Se cumplió, así, el vaticinio que en su día diera el Oráculo de Apolo.

La estrella más brillante, α Persei, recibe en árabe el nombre de Algenib, a la derecha, y β Persei, Algol en árabe, cabeza del ogro o demonio, coincide en las representaciones plásticas del mito con la cabeza de Medusa que porta Perseo. Los objetos más popularmente conocidos y asociados a esta constelación son las Perseidas, estrellas fugaces, procedentes de los restos del cometa Swift-Tuttle, cuya lluvia puede observarse cada año alrededor del 12 de agosto.

-Sagitta (Flecha): el nombre de la constelación no hace referencia a una sola flecha, sino a dos: aquella con la que Hércules mató al águila que devoraba el hígado de Prometeo y la que utilizó Apolo para matar a los Cíclopes.

La estrella principal, α Sagittae, recibió en árabe el nombre de Sham, la flecha. Este término, entre los árabes, daba nombre a toda la constelación.

-Serpens (Serpiente): es la única constelación dividida en dos partes: Serpens Caput, la cabeza, está separada de Serpens Cauda, la cola, por Ofiuco, el portador de serpientes (Asclepio). En la antigüedad formaban una sola constelación.

La estrella más brillante, α Serpentis, recibió el nombre árabe de Unuk Elhaija, cuello de la serpiente.

-Triangulum (Triángulo): es el símbolo del Delta del Nilo, aunque en la antigüedad también recibió el nombre de Delta Deltotum, precisamente por su parecido con la letra griega Δ. El nombre árabe que recibe su estrella principal α Trianguli, Mothallath, significa exactamente lo que representa: triángulo.

-Ursa Maior (Osa Mayor): Según la mitología griega, se trata del animal en que Hera convirtió a la princesa Calisto por haber tenido un hijo con Zeus. El hijo, Arcas, está representado en la Osa Menor. Zeus, magnánimo como siempre, quiso recompensar a la madre y al hijo poniéndolos juntos en el cielo.

No es sólo la constelación más conocida, sino la más observada, dado que nos sirve para localizar la Osa Menor: tomando 5 veces la distancia entre las estrellas α y β de la Osa Mayor, se encuentra la Estrella Polar, guía de marinos y viajeros. Este hecho, además, ha propiciado los diferentes nombres que los distintos pueblos han dado a las 7 estrellas que más destacan de esta constelación: el Gran Carro, nombre con el que se las conoce actualmente; el Arado o la Montaña Rusa, entre los ingleses; el Ataúd, entre los árabes, detrás del cual van tres plañideras (nombre que recibe una de les estrellas, Benethnasch); los griegos las conocían como La Hélice, por su movimiento alrededor del Polo Celeste; por la misma razón, los romanos les dieron el nombre de Los Bueyes; para los Cherokees eran 7 cazadores persiguiendo una osa; en América central eran vistas como un hombre cojo, Hunrakan (nombre del que deriva la palabra huracán, ya que, en la época en que esta constelación es invisible, se producen fuertes tormentas en el Caribe),...

-Ursa Minor (Osa Menor): representa a Arcas, el hijo de Calisto. Su estrella principal es la α Ursae Minoris, conocida como Polaris, adjetivo que le dieron los romanos por encontrarse en el Polo Norte Celeste. Esta circunstancia ya no se cumple en la actualidad, pues, por la precesión de los equinoccios, la estrella se encuentra separada del polo norte celeste exacto unos 0’8 grados. En el siglo II aC, la estrella más cercana al polo norte celeste, en cambio, era la β Ursae Minoris que Eudoxo, en sus Φαινóμενα, bautizó con el nombre de Polos (extremo del eje alrededor del cual giraba el Cosmos). En virtud de la precesión que ha desplazado la Estrella Polar, en unos años su puesto será ocupado por la estrella Vega que se encuentra en la constelación de Lyra.


diumenge, 7 de febrer de 2010

Hablar con los dedos


Sorano de Éfeso (siglo II) fue un médico, considerado el padre de la Ginecología, que escribió Sobre las enfermedades de las mujeres . En esta obra en el lib II, 1 nos dice que en el momento del nacimiento la comadrona indicaba mediante señas el sexo del recién nacido, según la costumbre .

Esta afirmación nos ha sorprendido pues ¿ por qué con señas y no de palabra?, pero además nos plantea un aspecto nuevo, ya que si los romanos usaban también las manos para hablar, ¿ tenían un alfabeto manual o dactilológico?

En la obra de Sebastián de Covarrubias Orozco, Tesoro de la lengua castellana o española, leemos que hablar por las manos :

Es cosa muy antigua, formando letras con diversa postura de los dedos

Aporta dos fuentes clásicas que lo ilustran, a San Isidoro y Ovidio

En el Lib I Etymologiarum, cap 26 San Isidoro escribe sobre las señales de los dedos

También hay signos que se hacen con los dedos, como los hay que se realizan con los ojos, y con ellos en silencio y a distancia pueden las personas comunicarse. Semejante es la costumbre militar, dado que el ejército admite que, no pudiendo hacerlo de viva voz, se haga la promesa con la mano (...)

El propio San Isidoro en este capítulo nos da dos ejemplos más y así nos remite, en primer lugar a Ennio quien escribió de una impúdica joven:

Igual que una pelota, en un coro jugando, a tornapeón se entrega, a todos pertenece. Retiene a uno, al otro le hace señas, en otra parte la mano está ocupada, a aquél el pie le pisa; a éste su sortija le da para que observe. A aquél de más allá reclama con sus labios. Con otro un canto entona, y tiempo aún le queda para a otros un mensaje enviarles con sus dedos

Posteriormente nos habla de Salomón (Proverb. 6, 13):

Annuit oculo, terit pede, digito loquitur

Hace guiños con los ojos, restriega sus pies, habla con el dedo.

Finalmente los dos ejemplos de Ovidio

- lib I Amorum elegia 4

verba leges digitis, verba notata mero.

Leerás palabras en mis dedos y palabras escritas con vino.

-Ars amatoria, I, 137:

Nihil opus est digitis, per quos arcana loquaris

No hay necesidad de dedos con los que decir secretos

Consideramos demostrado que tenían señas con los dedos para hablar, pero no hemos encontrado ninguna fuente clásica que nos explique su funcionamiento, por lo que hemos de llegar hasta el siglo VII para que el monje Beda el Venerable (637-735), en el primer capítulo de su De temporum ratione (725), De computo uel loquela digitorum hablando sobre el método de expresión numérica con los dedos añade que también puede utilizarse como lenguaje a distancia o secreto.

La ilustración de los símbolos de Beda por Luca Pacioli en su obra Summa de Arithmetica, geometria, proportioni et proporcionalitá. Venecia, 1494. Folio 36 verso de la edición de 1523.



Según Beda, al explicar el alfabeto manual dice que basta con sustituir el valor numeral de sus símbolos por valores alfabéticos, siguiendo el orden de las letras del alfabeto latino. De esta manera el número uno representaría la A, el dos la B, y así sucesivamente hasta el número veintitrés que expresaría la Z.
cum primam alphabeti literam intimare cupis, unum manu teneto; cum secundam, duo. cum tertiam, tria. et sic ex ordine ceteras

Nos presenta un ejemplo:

Verbi gratia, si amicum inter insidiatores positum ut caute se agat admonere desideras, .III., et .I., et .XX., et .XIX., et .V., et .I., et .VII., et .V., digitis ostende; huius namque ordinis literae, «caute age» significant.

Por ejemplo, si a un amigo que está rodeado de enemigos quieres avisar para que actúe cautelosamente, muestra con los dedos: 3, y 1, y 20, y 19, y 1, y 7, y 5, Pues las letras en este orden significan “actúa cautelosamente”.


Podemos comprobarlo con esta tabla de correspondencias entre las letras y los números.

A

1

B

2

C

3

D

4

E

5

F

6

G

7

H

8

I

9

K

10

L

11

M

12

N

13

O

14

P

15

Q

16

R

17

S

18

T

19

U

20

X

21

Y

22

Z

23



Entonces, y volviendo a la pregunta que nos hacíamos al principio, ¿qué seña hará la comadrona para indicar el sexo del bebé?. Podríamos plantearnos la hipótesis de que si lo pronunciara oralmente diría es un chico, vir est, o es una chica, femina est y si, siguiendo en nuestra suposición, utilizara las equivalencias antes escritas, en el caso de ser un chico haría con los dedos el signo equivalente al número 20 y si fuera chica el del número 6 es decir


femina est

vir est



O más probablemente, quizá hiciera cualquier seña que evidenciara el sexo de forma claramente reconocible por ellos pero que para nosotros seguirá siendo una incógnita.





dilluns, 1 de febrer de 2010

JORNADAS DE CULTURA CLÁSICA EN MANACOR

El fin de semana del 22 y 23 de enero participamos en las Jornadas que el CEP de Manacor está dedicando a la Cultura Clásica, bajo el epígrafe Recursos per a les clàssiques. Ludere et Discere, y lo hicimos con tres talleres, dos de los cuales forman parte del taller Tempore Capto: la Infancia en el mundo romano y las Fiestas del calendario romano. Además, llevamos el taller de Juegos.

Los talleres, puesto que muy bien pueden ser independientes, de la Infancia y de las Fiestas representan dos vías de ampliación que el grupo Hespérides está llevando a cabo para Tempore Capto. Dos aspectos del tiempo que nos apetecía emprender: el tiempo personal, con las diferentes etapas por las que la vida atraviesa: Infancia, niñez, adolescencia, Juventud, Vejez y Muerte, esto es, las aetates hominis y sus correspondientes ceremonias de paso; y el tiempo dedicado al ocio y al culto a los dioses, donde se encuadra el estudio de las Fiestas.

Éste fue nuestro planteamiento:

- La primera parte de la sesión del viernes 22 estuvo dedicada a la Infancia. La explicación estuvo apoyada sobre un power point y una pequeña exposición de objetos y reproducciones que pudimos llevar (pequeña porque un viaje en avión no nos permitía cargar con todo lo que nos hubiese gustado). Los aspectos que se explicaron iban desde el mismo nacimiento hasta la muerte, pasando por el Dies Lustricus, la alimentación, el vestido, las curas, los juegos, etc.

- Como actividad, las asistentes, eran todas mujeres, hicieron una bulla de tela.

- Después del descanso, y enlazando con la última parte de la Infancia, nuestra compañera Salut explicó los Juegos, apoyada también sobre un power point y una muestra de los diferentes juegos que el taller tiene en la Domus Baebia Saguntina. No sólo se vieron con más profundidad los juegos de los niños, sino también los de azar, a los que tan aficionados eran los romanos, y los de mesa.

- La actividad consistió, precisamente, en jugar.

- El sábado 23 le llegó el turno a las Fiestas. Sobre una, como siempre, pequeña exposición de objetos relacionados con ellas, hicimos una introducción y explicamos con algo más de detenimiento tres: el October equos, con la que se cierra el ciclo guerrero; las Lupercalia, perteneciente al ciclo agrario y de fertilidad; y las Lemuria, del culto a los muertos.

- Pasamos, entonces, a abordar y «celebrar» las Saturnalia. Para ello, sobre un power point de la actividad realizada a l’IES Consuelo Aranda con el alumnado, se explicaron los diferentes pasos previos a la realización de la fiesta en sí: elaboración de las invitaciones, elaboración de las sigillaria (figuritas de barro con las que se regalaba a los invitados), vestidos, elaboración del mulsum y de los platos típicos de estas fiestas, etc.



- Después todas las asistentes «fabricaron» figuritas de barro y elaboraron, por grupos, cinco platos. Acabados estos pasos previos, pasamos a «celebrar» las Saturnalia haciendo un brindis con vino de rosas, que habíamos preparado nosotras la tarde antes, y dando buena cuenta de los cinco platos que reposaban en las mesas.




Así nos despedimos y agradecimos su interés, su grado de participación y su espléndida acogida, tanto a las personas inscritas en las Jornadas como a la artífice de ellas, la asesora del Ámbito Sociolingüístico del CEP, Cristina Bauçà, y todos sus compañeros. Gracias a todos de nuevo y hasta siempre.




Aquí encontraréis más fotografías.